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La ONU acusa a Sudán de crímenes de guerra en Darfur

Un informe insta al Consejo de Seguridad a actuar "urgentemente"

EL PERIÓDICO / GINEBRA

"El Gobierno de Sudán ha fracasado de forma manifiesta en proteger a la población de Darfur de los crímenes de nivel internacional cometidos allí y ha orquestado y participado en ellos". Es la principal conclusión a la que han llegado el grupo de expertos de la ONU enviados por el Consejo de Derechos Humanos a Sudán para analizar un conflicto que ha causado ya 200.000 muertos y más de dos millones de desplazados.

El grupo de expertos, dirigido por la activista estadounidense y Premio Nobel de la Paz en 1997, Jody Williams, presentó ayer ante el Consejo de Derechos Humanos que comenzó en Ginebra un informe de 35 páginas sobre el conflicto. El texto acusa al Gobierno de Jartum de realizar una "violenta campaña de contrainsurgencia" contra los civiles. Williams, además, pide a la comunidad internacional que proteja y defienda a los civiles de los crímenes de guerra y contra la humanidad cometidos por el Gobierno de sudanés.

"La situación se caracteriza por violaciones sistemáticas y muy graves de los derechos humanos y de enormes incumplimientos de la legislación internacional", explica el informe, que subraya que los "crímenes de guerra y contra la humanidad se siguen dando". El texto añade que, además de Jartum, "las fuerzas rebeldes son también culpables de serios abusos y violaciones de la ley humanitaria".

OBLIGADO CUMPLIMIENTO

Los expertos piden a todas las partes en conflicto que respeten y reconozcan las leyes humanitarias internacionales, que son de obligado cumplimiento durante un conflicto armado, ya que "la situación de derechos humanos es muy grave y las necesidades profundas".

Por ello, piden al Consejo de Seguridad de la ONU que "tome acciones más urgentes para asegurar la protección efectiva de la población civil de Darfur", incluyendo "el despliegue de la fuerza de pacificación y protección de la ONU" y la "plena cooperación con el Tribunal Penal Internacional (TPI)". Los expertos afirman en el informe que "por muy importantes que sean" los pasos que se han dado hasta ahora, "no se han demostrado adecuados para asegurar una protección efectiva" de las poblaciones locales.

EL CONFLICTO

El conflicto de Darfur estalló hace cuatro años, en el 2003, cuando varios grupos de rebeldes se sublevaron contra el Gobierno sudanés acusándole de marginar a las tribus africanas de la región de Darfur. Tras una serie de derrotas, el presidente sudanés, Omar el Beshir, enroló en la guerra a milicias árabes armadas y entrenadas por el Gobierno --las yanyauid--, quienes cometieron abusos contra los civiles para evitar que estos dieran su apoyo a los rebeldes.

El Consejo de Derechos Humanos aprobó el pasado diciembre el envío a la zona de una misión de expertos y el Gobierno sudanés aceptó su presencia. Pero cuando en febrero el grupo iba a iniciar su mandato, Jartum les negó el visado de entrada en el país y los expertos decidieron quedarse en la capital etíope, Adís Abeba. Desde allí prepararon el informe que ayer presentaron.

Temas: Sudán

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