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Cambio de modelo

Cae el consumo de gasóleo para calefacción en Catalunya

Las zonas rurales muestran progresos en materia de sostenibilidad ambiental

Primagas fomenta las energías limpias como el gas licuado, más respetuosas con el medio

L. Bau

Las zonas rurales tienen un papel destacado en la reducción de las emisiones de GEI. 

Las zonas rurales tienen un papel destacado en la reducción de las emisiones de GEI. 

Sea en zonas urbanas o rurales, la mala calidad del aire se ha convertido en una de las principales causas de muerte prematura, incluso por delante de algunas vinculadas a los malos hábitos como el tabaco.

Dada esta situación, la premisa es clara: apostar por un modelo de transición energética que deje atrás los combustibles más contaminantes ya no es una posibilidad sino una obligación. Si bien los altos niveles de contaminación se acostumbran a relacionar con las grandes ciudades, donde en muchos casos se superan los límites de contaminación recomendados por la OMS, es en las zonas rurales donde se concentra una gran parte de las emisiones de los gases de efecto invernadero (GEI) como el dióxido de carbono, el óxido nitroso o el metano, derivado de la actividad agrícola y ganadera y del consumo de gasóleo por calefacción.

Sin embargo, no todo son malas noticias. Según datos que aporta la empresa proveedora de gas propano y gas natural licuado (GNL) Primagas, filial en España del grupo líder en distribución de gas SHV Energy, estas zonas muestran progresos significativos en materia de sostenibilidad medioambiental. En la provincia de Girona, el consumo de gasóleo por calefacción ha disminuido en un 44% en los últimos cinco años; en la provincia de Lleida, la reducción ha sido del 42%; mientras que en Tarragona el descenso ha llegado al 66%, convirtiéndose en la tercera provincia española que más ha prescindido del gasóleo por calefacción, únicamente por detrás de provincias como Cantabria (79%) y Cádiz (71%).

Climatización

Estos avances son fundamentales para estas regiones para cumplir los objetivos de descarbonización de la economía marcados para el 2030. 

Por ello, y con el propósito de que la dependencia de combustibles más contaminantes como el gasóleo o el carbón sea cada vez menor, Primagas apuesta por su sustitución por energías más sostenibles como el GNL. Esta fuente de energía, clave tanto a nivel doméstico como profesional, se postula como una fuente de energía mucho más eficiente.

Entre otras ventajas, las calderas de GNL ofrecen un 30% más de eficiencia que las de gasóleo, generando así un ahorro considerable en las facturas. El coste de instalación de un sistema de climatización a partir de gas natural licuado es muy similar al de gasóleo, mientras que la vida útil de una caldera abastecida con esta fuente de energía es mucho más larga, teniendo en cuenta que no deja restos tras el proceso de combustión y el mantenimiento es menor. Los sistemas de GNL son, además, capaces de almacenar la misma cantidad de combustible en un dispositivo de menor tamaño, requiriendo así menos espacio y reduciendo el impacto de la caldera.

En un contexto en el que el 92% de la población mundial vive en lugares donde no se cumplen los niveles marcados en materia de calidad del aire, es prioritario dejar de lado los combustibles más contaminantes como el carbón, el gasóleo o la electricidad (esta última, debido a la configuración de la generación energética actual) para dar paso a otras opciones como el gas.

El gas es una alternativa energética que, además de emitir pocas partículas contaminantes, llega a reducir las emisiones de CO2 en un 30% frente al carbón, un 20% frente al gasóleo y un 50% frente a la electricidad.

Es fundamental que el consumo de gas se extienda por el resto de las comunidades, haciendo hincapié en las zonas rurales, para mejorar la calidad del aire. Y es que, solamente en España, la mala calidad del aire causa más de 38.000 muertes prematuras al año.