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NUEVAS TECNOLOGÍAS

Biometría para facilitar el día a día

Infalible, segura y cómoda: así es la nueva forma de autenticación que se está implantando en diferentes ámbitos

Anna Solà

Con esta tecnología ya no será necesario recordar el PIN en los cajeros automáticos.

Con esta tecnología ya no será necesario recordar el PIN en los cajeros automáticos.

Un bebé necesita entre 30 y 60 días para aprender a identificar perfectamente a sus padres a través del reconocimiento de la voz, el olor y la cara. Pero, tras los numerosos avances tecnológicos, hoy en día es una capacidad que no tienen únicamente los seres humanos: las máquinas han superado la ciencia ficción y han aprendido a hacer exactamente lo mismo a través de la biometría. Es el estudio de los parámetros físicos y de comportamiento de una persona para identificarla a partir de sus características particulares.

Cada individuo es único: poseemos ciertos rasgos físicos y patrones de comportamiento que nos distinguen los unos de los otros, como el termograma del rostro (la medición de la temperatura), las huellas dactilares, la geometría de la mano, el patrón venoso de la mano, la voz, los patrones de la retina o el iris. En consecuencia, estos rasgos concretos, que son universales, particulares y permanentes, sirven para identificarnos a través de métodos automatizados y las tecnologías de la información y la comunicación. 

Mecanismos para "pagar por la cara" 

La biometría ofrece tres ventajas destacadas: identifica a las personas, reconoce que están presentes y es inequívoca. Por este motivo, y gracias especialmente a su infalibilidad, tiene cada vez más aplicaciones en los campos forenses, en las cámaras de videovigilancia de muchas ciudades; gubernamental, en pasaportes o tarjetas de identidad; personal, como en el bloqueo del teléfono móvil con la huella dactilar o los rasgos faciales; y comercial, teniendo en cuenta que en China, por ejemplo, se utiliza la identificación de las características del rostro para pagar en algunos establecimientos.

Aunque, como toda tecnología presenta algunos retos en materia de seguridad, en referencia al mantenimiento de la privacidad y la protección de los datos personales biométricos, este mecanismo de identificación ofrece grandes ventajas respecto a otros sistemas de autenticación como las tarjetas, las llaves, las contraseñas y los PIN, mecanismos que están siendo sustituidos progresivamente. Esta tecnología es más cómoda, puesto que es algo que no se puede extraviar ni olvidar y no obliga a hacer ningún tipo de mantenimiento.

“El objetivo es poder acceder a todos los datos personales, a las cosas que más nos importan o bien ir a cualquier sitio sin llevar absolutamente nada ni recordar ninguna contraseña”, destaca Joaquín Ochoa, director general del sector financiero de Fujitsu España. "Por el momento, es la forma más segura de acceder al 'smartphone', teniendo en cuenta que estos dispositivos contienen nuestros datos bancarios y confidenciales", añade. 

Reconocimiento facial en los cajeros

En vistas de las ventajas que ofrece, CaixaBank está implementando progresivamente la biometría en sus cajeros. Se empezó a utilizar en febrero y muchos de ellos ya permiten sacar dinero identificándose con el reconocimiento facial. Con este cambio, la entidad financiera se convierte en la primera del mundo en ofrecer este servicio a través de la biometría.

El objetivo del banco, que ha desarrollado este proyecto en colaboración con sus 'partners' tecnológicos Fujitsu y FacePhi, es ofrecer una mejor experiencia y comodidad al usuario, así como una mayor seguridad en las operaciones. Los cajeros disponen de un 'hardware' y 'software' para validar hasta 16.000 puntos diferentes del rostro de un solo usuario, lo que garantiza una identificación segura al 100%. Además, esta tecnología agiliza el proceso de identificación del cliente y evita que tenga que memorizar ninguna contraseña.

Cualquier cliente de la entidad financiera puede utilizar este servicio en los cajeros que disponen de esta tecnología. Sin embargo, antes de utilizar el sistema por primera vez, es necesario darse de alta en el servicio a través de las 'tablets' de los empleados de las oficinas. Es un proceso que se completa en unos minutos. 

Esta es la segunda apuesta de CaixaBank por los servicios tecnológicos basados en la biometría, tras su experiencia como primer banco de España en lanzar el reconocimiento facial para operar en banca móvil desde determinados dispositivos iPhone.