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Movilidad sostenible

El vehículo eléctrico: el motor hacia la transición energética

El transporte es el causante del 26% de los gases de efecto invernadero emitidos diariamente a la atmosfera

Red Eléctrica de España ha desarrollado CECOVEL para conocer minuto a minuto cuál la demanda de electricidad del vehículo eléctrico

Anna Solà

Estación de recarga de un vehículo eléctrico.

Estación de recarga de un vehículo eléctrico. / Red Eléctrica de España

Ante la realidad del cambio climático y el aumento de la temperatura global, la Unión Europea ha planteado la descarbonización de la economía para 2050. Con este objetivo, quiere lograr una producción económica con bajas emisiones de carbono mediante una transición energética que pasa por una transformación profunda en el sistema eléctrico.

Una parte importante de esas emisiones son causadas por el transporte, responsable del 26% de los gases de efecto invernadero, que se emiten en gran medida en las poblaciones y son además responsables de la creación de altos niveles sonoros. Ante esta situación, el vehículo eléctrico se plantea como el primer paso del cambio hacia la reducción de este tipo de emisiones y hacia la mejora de la eficiencia del sistema energético, teniendo en cuenta que la movilidad eléctrica aboga por la sostenibilidad y la lucha contra el cambio climático.

"La movilidad eléctrica tiene la ventaja de ser el primer elemento verdaderamente visible de la transición energética para los ciudadanos, después de la presencia cada vez más importante de las energías renovables”, afirma Susana Bañares, jefa del departamento de la Gestión de la Demanda y Redes Inteligentes de Red Eléctrica de España (REE).

Cecovel permite conocer el uso actual del vehículo eléctrico

Es importante conocer a fondo cómo se comporta, en términos de demanda, el parque automovilístico eléctrico para que el sistema pueda anticiparse a las necesidades de los usuarios. Con este objetivo, REE, transportista y operador del sistema eléctrico en España, ha creado el Centro de Control del Vehículo Eléctrico (Cecovel). Se trata de un proyecto colaborativo con los principales operadores de movilidad eléctrica del país que recaba información en tiempo real de cómo se está produciendo la recarga de los vehículos eléctricos, a través de 1.350 puntos de recarga gestionados de forma inteligente, que representan el 20% del total de puntos de recarga públicos existentes en el estado. 

Gracias a esta herramienta de seguimiento, podemos tener una idea clara de cómo se está comportando el coche eléctrico en nuestro país con el fin de anticipar las necesidades del sistema eléctrico a su evolución. “Sin Cecovel no tendríamos visibilidad de cómo se produce realmente la recarga inteligente de los vehículos eléctricos para construir un proyecto basado en datos reales que ayuden a  consolidar la implantación del coche eléctrico”, considera Bañares.

Si bien el coche eléctrico va ganando presencia en nuestras calles, aún tiene un largo recorrido por delante. El coste de los vehículos y la necesidad de políticas continuadas de ayuda a la compra y el desarrollo de la infraestructura de recarga, siguen siendo asignaturas pendientes. En este sentido, Susana Bañares apunta que “la infraestructura de recarga pública aún no da un  nivel de confort alto a los usuarios. El despliegue en Francia y Alemania está en torno de 25.000 puntos de recarga públicos, mientras que en España se sitúa cerca de los 5.000”. Y añade, “Afortunadamente se está trabajando en esta línea”.  De hecho, se estima la instalación de 100.000 puntos de recarga en España hasta el 2030. De los 4.800 que hay hoy, se prevé pasar a 90.000 en cinco años, hasta los 100.000 en diez años y hasta los 120.000 en quince años.

Actualmente España cuenta con cerca de 63.000 vehículos eléctricos, 21.672 en la ciudad de Madrid, a la que sigue Cataluña con 16.700, según datos de la Guía de movilidad eléctrica para entidades locales publicado por Red Eléctrica y la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). Se trata de un documento pensado para promover la movilidad eléctrica en todos los rincones de España y ha sido elaborada en colaboración con el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía. Es además fruto del acuerdo de colaboración firmado por REE y la FEMP para ofrecer asistencia técnica a los ayuntamientos, promover la movilidad sostenible en todo el territorio y facilitar la instalación de puntos de recarga públicos en las ciudades y municipios.

Recientemente la compañía ha dado un paso más en sus esfuerzos por desarrollar la movilidad eléctrica en nuestro país gracias a un convenio con el operador de tecnología y servicios de recarga Ibil para impulsar las infraestructuras de recarga ultrarrápida y nuevas herramientas que ayuden a la estabilidad del sistema y analizar el impacto de la tecnología V2G ('vehicle-to-grid' o del vehículo a la red) , que permitirá a los vehículos devolver energía a la red. Para esto último REE pondrá en marcha un piloto para testar cómo los vehículos pueden proporcionar servicios a la red, modulando la energía que consume y aportando a la red la almacenada en las baterías cuando resulte favorable, tanto para el sistema, como para los usuarios de los vehículos.

El papel de la infraestructura eléctrica española

“El sistema eléctrico en España tiene capacidad e infraestructura suficiente para responder a la demanda de los vehículos eléctricos, asumiendo la evolución al alza que pueda generarse en los próximos años", considera Susana Bañares. “Puede asumir muchos más vehículos de los que existen actualmente y muchos más de los que están previstos en los escenarios de la transición energética”, explica.

La cuestión de la recarga inteligente y la interoperabilidad de la infraestructura son dos de las cuestiones que, según REE, suponen un  reto: la posibilidad de que existiera un parque automovilístico del 100% de vehículos eléctricos que decidieran conectarse al mismo tiempo, –algo que queda en un escenario muy lejano–, podría suponer incrementos de demanda muy importantes en determinados momentos. Sin embargo, las diferentes opciones de recarga disponibles, públicas y privadas, garantizan que se pueda llevar a cabo en diferentes momentos a lo largo del día. "Trabajamos para impulsar la recarga inteligente, aquella que puede ser programada cuando los usuarios lo deseen, ante precios más económicos o momentos con alta producción de energía renovable, por ejemplo ", afirma la Jefa del departamento de la Gestión de la Demanda y Redes Inteligentes.