07 abr 2020

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CRISIS SOCIAL Y SANITARIA

Recursos a contrarreloj para los sintecho metropolitanos ante el coronavirus

Las entidades sociales tratan de mantener la ayuda, aunque con recursos mermados, mientras los consistorios improvisan recursos de emergencia

"Llevamos años pidiendo que se abran más espacios y, si lo hubieran hecho, ahora sería más fácil atenderles", denuncian desde la Fundació Arrels

Àlex Rebollo

Julio y Orazio de la entidad ActuaVallès hacen una ruta nocturna visitando a las personas sin techo de Sabadell en una imagen de archivo.

Julio y Orazio de la entidad ActuaVallès hacen una ruta nocturna visitando a las personas sin techo de Sabadell en una imagen de archivo. / SERGI CONESA

Tras anunciar las primeras medidas en España para combatir el coronavirus, los comedores sociales y albergues de las grandes ciudades como Barcelona empezaron a acumular colas de personas sintecho o sinhogar. No obstante, en municipios cercanos a Barcelona la problemática se incrementa ante la falta de equipamientos para acoger a las personas que viven en la calle y, en muchas ocasiones, el peso de la atención recae en las entidades sociales y vecinales de los respectivos municipios.

Ahora, ante las medidas aprobadas por la Generalitat y el Gobierno de España, los consistorios improvisan medidas a contrarreloj para atender a las personas que viven en un ‘limbo’ de recursos habitacionales. Este lunes 17 de marzo, el Ministerio de Defensa aprobó una colaboración entre los Servicios Sociales y la Fuerzas Armadas para “asistir a las personas sinhogar ante la emergencia sanitaria y social causada por el COVID-19”.

Por su parte, la Direcció General d’Afers Socials de la Generalitat también aprobó el pasado 14 de marzo un plan de medidas urgentes para atender a las personas en situación de sinhogarismo. Entre las propuestas, la Generalitat mantiene la descarga de parte de esta atención en los mismos proyectos y plataformas que trabajan día a día con estos grupos: “identificar las entidades sociales que atienden a este colectivo en su territorio y reforzar su colaboración”, define el documento.

Falta de recursos previos

Ferran Busquets, portavoz de la Fundació Arrels, explicaba ya la semana pasada que la situación de las personas sintecho se había complicado porque muchos de los recursos habituales se habían cerrado ante la llegada del coronavirus. “Llevamos años pidiendo que se abran más espacios y, si lo hubieran hecho, ahora sería más fácil atenderles”, denuncia Busquets, quien también explica que “más de un 30% de las personas que duermen en la calle tienen una enfermedad crónica y son grupo de riesgo”.

Entre las medidas de la Generalitat también se propone “llevar a cabo una detección proactiva de personas que puedan estar contagiadas”, pero no es simple. En 2019, la Fundació La Vinya de l’Hospitalet de Llobregat inició un proyecto de acompañamiento social a personas sintecho en los barrios de Bellvitge y Gornal. Se trata de un grupo de voluntarios que trata de combatir la invisibilización que sufren estas personas en l’Hospitalet, la única de las diez ciudades con más habitantes de Catalunya que no ha realizado ningún recuento de personas sintecho. Laura Alzamora, responsable de los proyectos de apoyo a las necesidades básicas de La Vinya, denuncia que quienes duermen en la calle tampoco están empadronados y, al no estar controlados, se complica su atención.

Alzamora explica que parte de los voluntarios del proyecto también son grupo de riesgo, por lo que se ha modificado su actuación habitual. No obstante, señala que les han dado la alerta para que, si van a la compra, adquieran también comida y material de protección para las personas sintecho, tratando de reducir así su riesgo de contagio. El proyecto ‘Actua al Carrer’ de la plataforma ActuaVallès de Sabadell, dedicado a hacer prospecciones y a atender a personas que viven en la calle, también se ha visto mermado y, por ahora, “está haciendo atenciones y seguimiento telefónico a quienes disponen de él. A nivel de protección civil es la Cruz Roja la que se encarga hacer las salidas mañanas y tardes”, explica Míriam Fernández de ActuaVallès.

Espacios habilitados

Desde la Generalitat se instó a mantener operativos los equipamientos habilitados para la campaña de frío y a habilitar nuevos equipamientos “de manera temporal y con carácter urgente allí donde sea necesario para evitar aglomeraciones en los dormitorios y espacios de uso común”. También desde el Ministerio de Defensa explican que se contempla la “habilitación de espacios amplios para alojar, alimentar, garantizar la higiene y atender a personas sin hogar (…) con posibilidad de zona de aislamiento para personas infectadas”.

No ha sido hasta la llegada de la crisis del coronavirus que algunos de los grandes municipios del área de Barcelona se han ido movilizando. Uno de los primeros ayuntamientos en aprobar medidas para atender a las personas sintecho fue el de Terrassa, que el pasado viernes 13 de marzo ya anunció que el albergue de la Andana se mantendría abierto “tomando las medidas de higiene y seguridad pertinentes”. Desde el Ayuntamiento de Badalona han tomado medidas similares y el centro Víctor Balaguer permanece abierto las 24 horas del día para las 25 personas que pernoctan habitualmente, de modo que no se expongan a salir a la calle. Respecto a las personas que siguen sin techo “estamos buscando un espacio físico para saber dónde colocarlas”, explican fuentes municipales.

Otras grandes ciudades como Sabadell, Santa Coloma o Mataró están a la espera de encontrar espacios de pernocta y confinamiento. Desde el Ayuntamiento de Santa Coloma explican que el cuerpo de policía local y Mossos se encargan de patrullar las calles de la ciudad en busca de personas sintecho y que “se les ofrece recurso de pernocta y el comedor social”, aunque no entran en detalle y afirman que la pasada noche, primera del dispositivo, se localizó a 14 personas y que todas "rechazaron el recurso de pernocta".

En caso de que alguna de las personas localizadas presente síntomas, será trasladada al Hospital Esperit Sant de Santa Coloma o a Can Ruti (Badalona). Por parte del Ayuntamiento de Mataró afirman estar buscando “un espacio adecuado donde centralizar la atención” y que, de mientras, se está “garantizando el alojamiento en servicios de hostelería”.

Albert Sales, investigador superior en el Institut de Estudis Regionals i Metropolitans de Barcelona, afirma que “no vale cualquier cosa a la hora de combatir el sinhogarismo”. Se muestra crítico con el sistema de albergues para atender a las personas sintecho y explica que en estos espacios, en caso de confinamiento, se podrían “generar tensiones”. “Debemos sacar un aprendizaje muy serio, solucionar el sinhogarismo no pasa por dar techo, sino por garantizar el derecho a la vivienda”, sentencia Sales, quien también señala que ciudades europeas que han basado sus programas de sinhogarismo en la vivienda “podrán ofrecer ayudas más individualizadas y una mejor respuesta” a la crisis del coronavirus.

Comida para llevar

Las medidas de seguridad para evitar los contagios por coronavirus han llevado a que personas sin recursos no puedan acceder a algunos comedores sociales y la alternativa ha sido la preparación de tuppers, de los que deberán comer donde buenamente puedan.

Desde Ningú Sense Llar Gramenet, entidad que nació durante la ola de frío de 2017 para dar cobijo a los sintecho de Santa Coloma de Gramanet, explicaban ya el pasado viernes 13 que en Santa Coloma se había instaurado un “servicio de take away” con alimentos que se pueden calentar y comidas frías, para los que no tienen posibilidad de entibiar un plato.

La misma estrategia se ha seguido en el centro Folre de Badalona, que ha mantenido abierto el servicio de duchas, pero ha cerrado el comedor y entrega las comidas en “tuppers individuales”, también a las personas que pernoctan en Víctor Balaguer.

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