08 jul 2020

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George Floyd murió hace 15 días en Minneápolis esposado en el suelo, bajo la rodilla de un policía en su cuello, con su cuerpo sujeto por otros dos agentes y un uniformado más, pasivo. Este martes, en Houston, la ciudad de Tejas donde creció y pasó buena parte de su vida, la policía también tuvo un papel, pero muy diferente. Fue la que escoltó su féretro hasta el Houston Memorial Gardens donde ha sido sepultado junto a su madre este hombre negro de 46 años, uno de tantos que ha sucumbido bajo una brutalidad policial que castiga desproporcionadamente a los negros en Estados Unidos pero que ha conseguido galvanizar un movimiento multirracial e intergeneracional de protesta y clamor por la justicia racial.