30 sep 2020

Ir a contenido

Pocos ases de la guitarra en el campo del rock suscitan el consenso admirativo de Jimi Hendrix, el aventurero que llevó el instrumento a un estadio sideral, el ‘showman’ pirotécnico y ‘sexy’, el compositor con ángel y el buceador del estudio de grabación. El viernes hará 50 años que nos dejó, víctima de un tonto accidente con los barbitúricos, y aunque quizá las guitarras ya no reinen como solían hacerlo, su obra sigue ocupando un altar de culto transversal, ante el que se postran metaleros, ‘bluesmen’, improvisadores del jazz, arietes de las vanguardias y hasta raperos asiduos del ‘sampler’.