08 jul 2020

Ir a contenido

Anteponer un artículo al apellido es prerrogativa de las divas. Cantantes de ópera y grandes actrices. Aquellas que te tocan la fibra del sentimiento con su voz y su palabra. A la gran Rosa Maria Sardà, actriz de teatro, cine y televisión, nadie le va a discutir el título de ser ‘La’ Sardà, aunque ella a buen seguro le molestara reconocerlo, pero no es una diva quien lucha por serlo sino quien está tocada por la gracia.  Y gracia, una gracia arisca y fatalista como de cómica judía neoyorquina, tenía mucha la Sardà. Incluso para morirse la ha tenido. Dura y a la vez muy sensible, hablaba de su muerte sin edulcorantes ni aditivos, desde que  hace unos años le diagnosticaron el cáncer que finalmente ha acabado con ella, este jueves en Barcelona a los 78 años.  

La Sardà

Joan Ollé 0 Comentarios

Como un puñetazo en los ojos, como si lo hubiese olvidado, redescubrí de golpe que Rosa era una grandiosa actriz sin nada que envidiar a las más corajudas del continente