08 jul 2020

Ir a contenido

Casi dos horas de rueda de prensa después, todavía es complicado hacerse una idea sobre cómo será el próximo curso escolar. Hay algo más de detalle, eso sí. Tres 'consellers', todos miembros de ERC y ante una escenografía para la ocasión, han desgranado las líneas generales del plan educativo a partir de septiembre. Con inversión y algunas cifras concretas, pero con las decisiones más relevantes en manos de las direcciones de los centros, algo que sucede a menudo y que se basa en la autonomía que tiene cada escuela, le guste o no, para tomar sus propias decisiones. Una potestad en este caso envenenada y ante la que los centros reclaman instrucciones claras. Todo, bajo una premisa que sí marca el Govern: no hay limitación de alumnos por aula, la famosa ratio, como defendía el Ministerio de Educación. Aquí se apuesta por "grupos estables de convivencia", núcleos estancos que tendrán profesores fijos y que se moverán como un único ser por el colegio evitando al resto de unidades. Para hacerlo posible se reserva una inversión de 370 millones de euros, la contratación de un mínimo de 5.000 docentes para la pública y la concertada y la intención, o más bien dicho, la voluntad de que los 140.000 estudiantes con problemas de conectividad tengan resuelta esta carencia cuanto antes.