Por Laura Estirado
Lejos de antiguos tabús, un nuevo enfoque integral estudia la relación de la alimentación con el deseo sexual. Al igual que se pueden mejorar muchos marcadores de nuestra salud siguiendo una dieta adecuada, también lo que comemos puede ayudar a subir nuestra libido. Expertos, como la dietista-nutricionista Laura Zurita, fundadora de Clínica LAZ, así lo resume: "Hasta el 30% del deseo sexual se puede mejorar con la nutrición; el colesterol solo un 10%, sin embargo le ponemos más empeño". En su opinión, "la libido no empieza en la cama. No depende solo del deseo, sino también de cómo dormimos, cómo cuidamos nuestro bienestar físico y emocional y cómo nos alimentamos". Puedes leer más al respecto en esta entrevista con la especialista Laura Zurita.
Para empezar a cuidarse desde el placer, la especialista Zurita propone tres cambios: "Uno, equilibrar los platos con el 'método plato', que la mitad del plato sea vegetal; un cuarto, proteína, y el otro cuarto, carbohidrato de calidad. Dos, que tengan mucho color. Y tres, hidratación".
Cada zona del cuerpo se potencia con nutrientes específicos que sirven para mejorar la circulación, la energía, el equilibrio hormonal, la sensibilidad y el estado de ánimo. Por ejemplo, el salmón, el chocolate y los arándanos son extraordinarios para el cerebro. La remolacha y todos los frutos rojos, para el corazón; y la batata y los huevos, como una fuente excelente de energía.
La ‘fórmula del placer’ no consiste en un solo alimento afrodisiaco o una comida en concreto. No basta con eso, hay que mantener un patrón sostenido en el tiempo, saludable y que contribuya al bienestar físico y emocional, con un buen descanso, reducción del estrés y la práctica de actividad física.
Un ejemplo de desayuno para obtener energía, concentración y vitalidad para comenzar tu día con equilibrio sería el de esta imagen: un plato cuya mitad fueran unos huevos revueltos, una tostada de pan integral y medio aguacate.
Para los que necesitan recargar la energía en medio de la jornada, una buena opción es un batido sabroso, saludable y que además cuide nuestro equilibrio hormonal. Por ejemplo, plátano, con leche, un poco de crema de cacao, avena y un toque de cacao (al menos 85%).
Al mediodía seguiremos con el mismo ‘método plato’, donde la mitad de la receta han de ser vegetales y antioxidantes (por ejemplo, espárragos, champiñones, cherry y ajo), un cuarto, una fuente de proteína (unos mejillones), y el resto, carbohidratos, fuente de energía y placer. La experta recomienda apostar por harinas integrales y por ‘toppings’ afrodisiacos, como son el ajo y el jengibre.
Saltarse la cena no está contemplado en esta dieta afrodisiaca. De hecho, “una alimentación restrictiva es uno de los enemigos de la libido", defiende Zurita. Para una velada con expectativas, mejor cenar ligero y fácil de digerir: ensalada o verduras de varios colores, a la parrilla, con salmón o marisco en ceviche. Como guinda, el postre podría ser yogur con frutos rojos.
Un reportaje de El Periódico
Texto: Laura Estirado
Diseño e ilustraciones: Andrea Hermida-Carro
Coordinación: Rafa Julve
A partir de la información proporcionada por Clínica LAZ y LELO