Polémica real
Marius Borg, el hijo incómodo que Haakon no aparta: condenado y con tobillera, volverá a ser uno más de la familia en el funeral de Harald
El hijo de Mette-Marit tiene autorización para abandonar Skaugum y asistir el 9 de septiembre al funeral de Harald V. Condenado en primera instancia a cuatro años de cárcel y actualmente en prisión preventiva con control electrónico, sus permisos han causado sorpresa internacional y malestar entre los reos del país
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Sara Fernández

La fotografía sobre estas líneas, la de la la despedida de Harald V,resume mejor que ninguna otra la extraordinaria posición que ocupa Marius Borg Høiby en la nueva familia del rey Haakon. El 31 de agosto, el hijo mayor de Mette-Marit caminó por los salones del Palacio Real junto al féretro del monarca y participó con Haakon, Ingrid Alexandra, Sverre Magnus, Marta Luisa y sus tres hijas en su traslado hasta la capilla. Era uno más entre los hijos y nietos del rey muerto. Y, al mismo tiempo, era el único de todos ellos que había necesitado permiso de la Fiscalía para estar allí.
Marius, de 29 años, se encuentra en prisión preventiva con una tobillera electrónica en Skaugum, la finca donde residen Haakon y Mette-Marit. No vive en el Palacio Real de Oslo y tampoco puede moverse libremente por la residencia familiar: debe permanecer en la vivienda asignada dentro de la propiedad salvo para las salidas contempladas por las condiciones judiciales, como trabajo, estudios, tratamiento o determinadas visitas familiares. También está sometido a controles y seguimiento policial.

Marius Borg Hoiby con el Príncipe Haakon, Mette-Marit, Ingrid Alexandra y Sverre Magnus. / LISE ASERUD / AFP
Condenado a cuatro años de cárcel
Su situación es consecuencia del proceso judicial que durante los últimos dos años ha situado a la monarquía noruega ante una de sus crisis más graves. El 15 de junio, el Tribunal de Distrito de Oslo condenó a Marius a cuatro años de prisión por 34 delitos. Entre ellos figuran dos violaciones de mujeres mientras dormían y malos tratos en una relación de pareja contra su exnovia Nora Haukland, además de otros episodios de violencia e infracciones. Fue absuelto de otras dos acusaciones de violación. Tanto su defensa como la Fiscalía han recurrido la sentencia, por lo que la condena no es todavía firme.
Así llegó la muerte de Harald V. Y así se explica una imagen que ha sorprendido especialmente fuera de Noruega: un hombre condenado en primera instancia, bajo control electrónico y con una tobillera, llevando el féretro del rey por los salones de palacio.

Sketch del juicio de Marius Borg. / OLE BERG-RUSTEN / AFP
Permiso de la justicia
Después de esa foto, volveremos a verlo el próximo miércoles, 9 de septiembre en el funeral de Estado de Harald V, porque la Fiscalía ya ha aprobado su petición para abandonar Skaugum y acudir a las exequias.
Las autoridades le habían concedido también salidas relacionadas con los últimos días de Harald: el 27 de agosto pudo acudir al hospital; el día 28 recibió permiso para desplazarse a Bygdøy y al Palacio Real, y el 31 para participar en el traslado del féretro.
Su actual periodo de prisión preventiva con control electrónico está fijado hasta el 7 de septiembre, dos días antes del funeral. Ese día la Fiscalía deberá decidir si solicita una nueva prórroga o si Marius queda en libertad, y por tanto, puede ir a las exequias sin tobillera.

Marius Borg, a la foto publicada al diari alemany 'Bild'. / .
Estupor en las cárceles
Las excepciones concedidas durante el duelo han abierto además una polémica dentro de Noruega. Lo recoge el diario 'Dagbladet', con testimonios de Wayback, una organización que trabaja con presos y antiguos reclusos para facilitar su reinserción. Los internos se quejan de que ellos no han disfrutado de oportunidades semejantes para acudir a funerales de familiares cercanos.
La cuestión pone en la picota al mismo rey Haakon, porque antes del juicio él mismo había trazado públicamente una frontera muy clara. El pasado 28 de enero recordó que Marius "no forma parte de la casa real", pero añadió inmediatamente que le quieren y que es "una parte importante" de su familia.

Haakon y Mette-Marit, junto a la princesa Ingrid Alexandra y el príncipe Sverre Magnus y Marius Borg Hoiby (de pie), en 2007, en su residencia de Skaugum. / ASERUD LISE / EFE
Fuera de la corona
Marius no es príncipe, no figura en la línea de sucesión, no representa al rey y no desempeña funciones públicas. Pero es hijo de Mette-Marit y Haakon lo ha criado desde que era pequeño. La propia biografía oficial del actual rey habla de tres hijos en la familia: Marius, Ingrid Alexandra y Sverre Magnus.
Mette-Marit ya intentó explicar esta anomalía en 2017. En una carta por el 20 cumpleaños de su hijo escribió que Marius siempre había tenido un papel difícil de definir públicamente: seguiría siendo una parte fundamental de la familia, pero, a diferencia de sus hermanos, no tendría deberes oficiales ni una función pública.
La muerte de Harald no ha modificado ese estatus. Lo que ha hecho es hacerlo visible como nunca antes.
El 9 de septiembre, durante el funeral de Harald V, esa frontera volverá a quedar expuesta ante las cámaras y las casas reales llegadas a Oslo.
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