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Gastronomía

El curioso ritual para comer el plato tradicional del pueblo natal de Silvia Intxaurrondo

La periodista ha crecido rodeada de una formidable tradición pesquera

El destino costero favorito de Silvia Intxaurrondo para desconectar de la televisión

Los orígenes de Silvia Intxaurrondo y la gran lección de sus padres que no olvida: "Vengo de una familia humilde"

Silvia Intxaurrondo en una imagen de archivo.

Silvia Intxaurrondo en una imagen de archivo. / RTVE / DDG

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Andrea Valenzuela García

Andrea Valenzuela García

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Un atunero de madera, una antigua ruta de sardineras y un monte fortificado definen a la perfección el lugar donde creció Silvia Intxaurrondo.

La periodista nació hace 46 años en Barakaldo (Vizcaya, País Vasco), aunque su infancia está estrechamente ligada a Santurtzi, un municipio costero con tradición pesquera cercano a Bilbao.

Santurtzi, el pueblo de la infancia de Silvia Intxaurrondo

El sentimiento de pertenencia a Santurtzi de la periodista ha marcado su carácter. la autoexigencia, la profesionalidad y la humildad son rasgos que ella asocia a su infancia en este entorno: "Tengo mucho nivel de autoexigencia porque vengo de un pueblo pequeño y humilde que ha tenido que trabajar mucho para salir adelante", así lo explicó ella misma en una entrevista con 'Vanity Fair'.

Incluso su vocación por el periodismo ha estado, en parte, influenciada por una infancia transcurrida en ese pueblo. Crecer en un entorno humilde ha contribuido a que Intxaurrondo sea una de las periodistas más valoradas del país, pues desde pequeña ha tenido la capacidad de valorar el esfuerzo y la perseverancia, así como de saber aprovechar oportunidades.

Vista del puerto pesquero de Santurtzi (País Vasco).

Vista del puerto pesquero de Santurtzi (País Vasco). / Wikipedia

Tradición pesquera

En este sentido, la comunicadora vasca viaja siempre que puede hasta el País Vasco, donde se reencuentra con su familia, sus amigos y donde reconecta con los valores tradicionales de Santurtzi.

Lo cierto es que, como Intxaurrondo, miles de visitantes visitan cada año la localidad marinera atraídos por su puerto, su patrimonio y sus múltiples encantos. Pero lo que más llama la atención de los turistas es la deliciosa gastronomía en Santurtzi, que mantiene la tradición pesquera desde hace muchos años.

En este sentido, el producto estrella y emblema absoluto son las sardinas asadas a la brasa, que se disfrutan jugosas y con aroma a carbón junto al puerto, acompañadas de una buena copa de txakoli -un vino tradicional del País Vasco-.

Sardinas a la brasa en una parilla del pueblo vasco de Santurtzi.

Sardinas a la brasa en una parilla del pueblo vasco de Santurtzi. / Santurtzi Turismo

La sardina tiene su propio ritual

Asimismo, junto al puerto se encuentra una escultura histórica, la Sardinera, que representa la figura del pueblo y recuerda a las mujeres que llevaban el pescado hacia Bilbao siguiendo la orilla de la bahía del Abra. Un recorrido convertido en la identidad del pueblo, que celebra cada 16 de julio la procesión marítima de la Virgen del Carmen.

La temporada de la sardina en el mar Cantábrico empieza en marzo y se prolonga hasta octubre, aunque su mejor momento gastronómico transcurre durante los meses de verano, cuando el agua templada abunda en plancton y la sardina acumula más grasa, lo cual potencia su sabor. Además, a mediados de julio ocurre el momento más especial para consumir la sardina, coincidiendo con las fiestas del Carmen.

En Santurtzi, la sardina tiene su propio ritual: se cocina entera, sin retirar las escamas y se coloca sobre una paila -la parrilla que utilizan- a un palmo de unas brasas ya maduras y calmadas. Cuando la cola empieza a tostarse y dorarse, se añade sal gorda y se sirve con una rebanada de pan. La costumbre manda comerlas recién hechas y sin cubiertos; solo con los dedos, cogiendo por un lado la cabeza y, por el otro, el lomo de la sardina.