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Inversiones

El último gran capricho de Mark Zuckerberg: un espectacular castillo neogótico en Irlanda

La antigua fortaleza tiene una reputación un tanto oscura

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Imagen de archivo del presidente y consejero delegado de Meta, Mark Zuckerberg.

Imagen de archivo del presidente y consejero delegado de Meta, Mark Zuckerberg. / Octavio Guzmán / EFE

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Clara Dalmau Merencio

Clara Dalmau Merencio

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Mark Zuckerberg y su esposa, Priscilla Chan, han ampliado su patrimonio inmobiliario con una adquisición de película: la pareja ha comprado Strancally Castle, una espectacular mansión de estilo neogótico situada en el condado irlandés de Waterford, a orillas del río Blackwater.

La operación se cerró hace varias semanas mediante una transacción privada y el precio exacto no ha trascendido, aunque 'The Irish Times' sitúa el valor estimado de la propiedad entre 20 y 30 millones de euros.

La finca incluye la vivienda y alrededor de unas 178 hectáreas, en un enclave rodeado de jardines y zonas verdes. El castillo, de tras plantas, fue construido a comienzos del siglo XIX para John Keily, antiguo diputado por Clonmel y alto sheriff del condado de Waterford. La fortaleza fue diseñada por los hermanos James y George Richard Pain, arquitectos también vinculados a otras construcciones destacadas de Irlanda.

Cuenta la leyenda...

El actual Strancally Castle fue construido alrededor de 1827 y 1830, pero los restos del antiguo castillo de Strancally se encuentran a unos 4,5 kilómetros. Esa fortaleza estaba vinculada a los Desmond, una poderosa familia de origen normando que tuvo una importante presencia en la zona durante la Edad Media.

Es precisamente esa antigua fortaleza la que ha dado a Strancally una reputación un tanto oscura. Según una antigua tradición local recogida en diferentes fuentes históricas, el castillo habría contado con un agujero excavado en la roca que comunicaba con el río Balckwater.

La leyenda sostiene que algunos visitantes eran atraídos al interior de la fortaleza durante un banquete y, posteriormente, eran atados y arrojados por ese agujero hacia el río.

El antiguo Strancally

La historia fue recogida en el siglo XIX por el escritor británico William Howitt en su obra 'Homes and Haunts of the Most Eminent British Poets' (que podría traducirse como 'Hogares y lugares frecuentados por los poetas británicos más destacados'). Allí describe el conocido como 'murder hole', literalmente 'agujero de asesinato', y relata cómo, según la tradición, las víctimas eran arrojadas al vacío y arrastradas por la corriente del río.

Pero hay un matiz importante: no existen pruebas que permiten afirmar que esos asesinatos ocurrieran realmente. El propio Howitt advertía en su relato de que no otorgaba credibilidad a la leyenda, pese a recogerla como una tradición local. La historia, por tanto, forma parte del folclore asociado al antiguo castillo y no debe confundirse con un episodio histórico demostrado.

El origen de la leyenda está relacionado con el antiguo Strancally Castle, que habría sido utilizado por los Desmond como una posición estratégica para controlar el tráfico fluvial del Blackwater. La propia historia del lugar señala que la fortaleza medieval pudo tener también relación con actividades de piratería fluvial, aunque algunos de los relatos más macabros pertenecen al terreno de la tradición.

Segunda residencia

Por lo tanto, el castillo que ahora pertenece a Zuckerberg es, en realidad, mucho más reciente. La actual construcción responde al gusto por la arquitectura 'Gothic Revival' (la neogótica), con torres, almenas, piedra tallada y grandes ventanales.

La propiedad también conserva elementos propios de las grandes residencias señoriales irlandesas, entre ellos jardines, zonas boscosas, un antiguo jardín amurallado y otras construcciones ornamentales. El conjunto fue objeto de una importante restauración a comienzos de los años 2000 y posteriormente quedó en manos de Michael y Giancarla Alen-Buckley, que han sido sus propietarios durante aproximadamente los últimos 25 años.

Ahora, el nuevo propietario es uno de los hombres más ricos del mundo. La familia, no obstante, mantendrá su residencia habitual en Estados Unidos y utilizará el castillo durante sus estancias en el país.

La elección de Irlanda tampoco es completamente casual. Meta mantiene en Dublín su sede internacional y cuenta con alrededor de 1.500 empleados en el país, además de instalaciones en Cork y un centro de datos en el condado de Meath.