Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Debate en el cine

Las nuevas imágenes de Val Kilmer 'resucitado' con IA desatan la polémica en Hollywood: ¿es ético que los actores muertos sigan trabajando?

Un fragmento de siete minutos de 'As Deep as the Grave' muestra al actor, fallecido en 2025, convertido en una interpretación digital autorizada por su familia y reabre el debate sobre los límites de la IA y la llamada 'ghostploitation', la explotación comercial de estrellas fallecidas

Val Kilmer, recreado con IA en el filme 'As deep as the grave'.

Val Kilmer, recreado con IA en el filme 'As deep as the grave'. / As Deep as the Grave

Laura Estirado

Laura Estirado

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Las nuevas imágenes de Val Kilmer recreado con inteligencia artificial han vuelto a encender el debate en Hollywood. Esta semana se ha difundido un fragmento de unos siete minutos de 'As Deep as the Grave' ('Tan profundo como la tumba'), el drama de Coerte Voorhees en el que el actor de 'Top Gun' o 'El Santo' aparece como el padre Fintan pese a que murió a los 65 años, el 1 de abril de 2025, de una neumonía, y nunca llegó a rodar una sola escena. La película está prevista para 2026, aunque todavía no tiene fecha concreta de estreno.

La polémica se centra en que ya no se trata de una foto o de unos segundos de tráiler: permite observar cómo habla, mira y se mueve una versión de Kilmer creada con fotografías familiares, imágenes de sus películas y grabaciones de voz. Según 'Entertainment Weekly', la réplica aparece aproximadamente en un tercio de una cinta de más de tres horas.

Para algunos espectadores el resultado es "aterrador", "macabro" o "repugnante", mientras otros admiten que la reconstrucción es técnicamente sorprendente. Una crítica lo ha resumido: "Se llama descansar en paz por una razón". En contra, también, la rigidez de algunas miradas, la voz y la sensación consciente de ver a alguien conocido que, en realidad, jamás estuvo delante de la cámara.

Kilmer aceptó el papel

El principal argumento a favor es que Kilmer quería participar en la película. Había aceptado el papel años antes de morir y el personaje fue concebido pensando en él. Su salud terminó impidiéndole acudir al rodaje, pero su familia sostiene que deseaba formar parte del proyecto. Su hija, Mercedes Kilmer, lo ha defendido: "Tenemos que enfrentarnos a esta tecnología de una forma u otra".

La réplica tampoco se creó a espaldas de sus herederos. La familia la autorizó, facilitó material personal y el patrimonio del actor recibió una compensación. SAG-AFTRA (Sindicato de Actores de Cine y Federación Estadounidense de Artistas de Radio y Televisión) ha confirmado que se obtuvo el consentimiento necesario y recuerda que las réplicas digitales de intérpretes fallecidos deben ser transparentes, autorizadas y remuneradas.

Kilmer, además, ya había utilizado IA en vida para reconstruir su voz después del cáncer de garganta que padeció.

Sentar precedente

Hollywood ya ha rejuvenecido actores y reconstruido rostros, pero 'As Deep as the Grave' es uno de los primeros largometrajes en dar un papel sustancial a un actor fallecido mediante una interpretación generada con IA sin que hubiera rodado una sola escena. Mercedes Kilmer ha contado que su padre llegó a ver en estas tecnologías la posibilidad de "sentar un precedente" sobre derechos y remuneración.

Ese precedente, sin embargo, abre tres problemas:

🔴 El primero afecta a la propia definición de actuación. Kilmer no eligió un gesto, una pausa ni una entonación. La película fabrica una interpretación nueva a partir de archivos del actor. ¿Quién actúa realmente: Kilmer, el director, los técnicos o el modelo?

🔴 El segundo es laboral. Los responsables del filme han defendido que la IA permite producir más rápido y barato. Para intérpretes y sindicatos, la amenaza es clara: una réplica de una estrella fallecida también puede competir con actores vivos.

🔴 El tercero ya tiene nombre: 'ghostploitation'. 'Vanity Fair' usa el término para describir la explotación comercial de los muertos mediante IA. El temor es que las carreras de las estrellas no terminen con su fallecimiento y que rostro, voz y gestos se conviertan en activos reutilizables indefinidamente.

En este caso hay consentimiento familiar, compensación y un proyecto que Kilmer conocía. Pero el precedente obliga a preguntarse qué pasará con una secuela que un actor nunca conoció, un anuncio que jamás habría aceptado o un personaje contrario a sus decisiones en vida.

Mercedes Kilmer ha marcado en este caso los límites: el apoyo de la familia a 'As Deep as the Grave' no supone una licencia ilimitada para seguir creando nuevas versiones digitales de su padre.

Suscríbete para seguir leyendo