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A la última

Las firmas de lujo han convertido playas, hoteles y clubes del Mediterráneo en escaparates inmersivos

El verano era nuestro; ahora hasta la ola y la sombrilla llevan logo. Ya no basta con vender el bañador, las marcas de alto copete también quieren diseñar la sombrilla, el cóctel y el recuerdo de las vacaciones

La tienda y experiencia de playa temporal de Jacquemus está ubicada en la costa del Egeo, dentro del resort de lujo Mandarin Oriental, Bodrum

La tienda y experiencia de playa temporal de Jacquemus está ubicada en la costa del Egeo, dentro del resort de lujo Mandarin Oriental, Bodrum / INSTAGRAM

Laura Estirado

Laura Estirado

Barcelona
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Hubo un tiempo, no tan lejano, en que una sombrilla servía para dar sombra. Pero parece ser que en el verano de lujo 2026, además, debe comunicar valores, generar contenido y combinar con la copa. El Mediterráneo continúa siendo azul, pero cada cala empieza a venir con su manual de identidad corporativa. No solo se reserva una tumbona: se entra en el universo de Dior, Gucci o Jacquemus con la naturalidad con la que antes se pedía un granizado.

Las marcas de lujo en las playas no se limitan a abrir una tienda cerca del puerto. Ocupan el paisaje entero. En Marbella, Off-White ha convertido La Plage Casanis en una dirección estival azul, con sus flechas cruzadas impresas en toallas, parasoles y hasta cubitos de hielo flotando en cócteles del mismo color. Es difícil imaginar una metáfora más exacta: el logo se derrite lentamente dentro de la copa, pero antes ha dado tiempo a fotografiarlo.

En Formentera, Loewe Parfums ha instalado sombrillas verdes y tumbonas junto a la piscina de Dunas de Formentera, en Migjorn, para celebrar una vela con aroma a pistacho. A poca distancia, Prada repite tienda estacional en Es More con Days of Summer 2026. La isla que presumía de ir descalza ya dispone, por si acaso, de accesorios coordinados. En Ibiza, Casablanca ha vestido de tonos pastel la playa rocosa del Six Senses, con toallas, parasoles y un batido propio. Ninguna experiencia de marca parece completa hasta que también puede beberse.

En Formentera, Loewe Parfums ha instalado sombrillas verdes y tumbonas junto a la piscina de Dunas de Formentera, en Migjorn.

En Formentera, Loewe Parfums ha instalado sombrillas verdes y tumbonas junto a la piscina de Dunas de Formentera, en Migjorn. / INSTAGRAM / LOEWE PARFUMS

Turismo de lujo

La conquista sigue por todo el mapa del turismo de lujo. Dior ha colocado frente a Il Riccio, en Capri, una embarcación inspirada en el gozzo tradicional; en Venecia ofrece a los huéspedes del Hotel Cipriani una lancha de marca y un Fiat 500 convertido en bar de cócteles. Gucci cubre con su estampado Flora las tumbonas de La Rose des Vents, en Montecarlo. Burberry lleva su cuadro azul al Hôtel Belles Rives de Antibes, polos helados y esquí acuático incluidos. Y Jacquemus despliega en el Mandarin Oriental de Bodrum tablas de paddle surf, buggies y juegos de backgammon personalizados.

Las 'pop-ups' de moda ya no aparecen junto a las vacaciones: son las vacaciones.

Playa urbana en París

El remate llegó en París. En su desfile masculino primavera-verano 2027 para Louis Vuitton, celebrado el 23 de junio de 2026, Pharrell Williams cubrió de arena los jardines de la Cité Internationale Universitaire y levantó una ola de agua real de ocho metros de alto y 37 de ancho. Había pasarela de madera, neoprenos con monograma, tablas de surf y una temperatura cercana a los 40 grados. Es decir: si el cliente no va al beach club, el beach club irá al cliente.

La escena tuvo, además, una ironía menos decorativa. Parte del alumnado protestó por la privatización temporal de unos jardines universitarios que utiliza habitualmente, y unas 1.300 personas firmaron una petición contra la cesión del espacio a la firma. El agua regresaría al circuito urbano y la arena se reutilizaría en pistas de vóley playa, según la casa; aun así, la imagen era demasiado perfecta: un gigante del lujo fabricando una playa privada dentro de una residencia de estudiantes.

Dolce&Gabbana regresa al renombrado club de playa La Cabane en Marbella.

Dolce&Gabbana regresa al renombrado club de playa La Cabane en Marbella. / D&G

¿Extravagancia? No, estrategia

No es solo una extravagancia fotogénica. Es estrategia. 'Vogue Business' contabiliza 10 localizaciones estacionales de Loewe, además de una tienda efímera en Saint-Tropez, y 19 destinos mundiales para Dioriviera. Con un 82% de europeos planeando viajar este verano, las firmas han decidido seguir al consumidor hasta la orilla y llegar antes que él para colocar las sombrillas y tumbonas.

¿Es grave? Probablemente no. ¿Empieza a ser cansino? Un poco. La gracia del verano era cierta suspensión de nuestros personajes: repetir bañador, perder la noción del día, comer con sal en el pelo. Ahora hasta el descanso necesita dirección de arte. El lujo experiencial prometía llevarnos lejos de la vida cotidiana y ha terminado encontrándonos en nuestra playa, preparado para poner su nombre en la sombra.

Menos mal que el horizonte, de momento, sigue sin patrocinador.

 Démosle tiempo.

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