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Marc Cucurella, sobre su hijo Mateo, con autismo, que podrá estar en la final del Mundial: "Es difícil. No sabes como ayudarlo"

Hasta ahora, el hijo mayor del futbolista no ha estado en la grada junto a sus hermanos para evitar que se agobie, aunque el lateral explicó que en caso de llegar a la final estaría en el palco

Marc Cucurella, durante las semifinales del Mundial

Marc Cucurella, durante las semifinales del Mundial / ALBERT PENA / EFE

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Final histórica la que cierra este domingo el Mundial 2026, con España luchando por su segunda estrella frente a la Argentina de Leo Messi, que defenderá su trono como vigentes campeones mundiales. En Los Ángeles, donde se disputará la final a partir de las 21 hora española, presumiblemente estará Mateo, el hijo mayor de Marc Cucurella diagnosticado con Trastorno del Espectro Autista (TEA).

Hasta ahora, la mujer de Cucurella, Claudia Rodríguez, ha apoyado a la selección desde la grada junto a sus dos otros hijos, Río y Bella. Sin embargo, por su condición, han preferido que Mateo no asistiera para evitar que se agobie. Eso sí, el lateral explicó en la Cope que en caso de llegar a la final, y así ha sido, "Mateo estará en el palco".

"No ve nada del partido"

Cucurella explica que cuando jugaba en el Chelsea, a Mateo le encantaba ir al palco de la familia, pero "porque no ve nada del partido". "Sabe que es su momento de tener el iPad, ver películas y ver YouTube, que lo tiene prohibido. Cada fin de semana que ve que estamos llegando al estadio ya se pone súper contento, pero el tema de la grada es difícil".

El problema es el calor que se está viviendo en Estados Unidos durante el Mundial y las aglomeraciones. "Aquí hace mucho calor y le agobia mucho. A él le gusta estar más fresquito, aire acondicionado, piscina...", expone el futbolista del Real Madrid.

"Es difícil porque cuesta contar los problemas de uno. Al final todo el mundo se piensa que nuestra vida es maravillosa y que lo tenemos todo perfecto, pero tenemos problemas como cualquier otra persona", confesaba Cucurella, que junto a su pareja ha decidido dar visibilidad a las dificultades que supone que un hijo tenga autismo.

"Me hace sufrir"

Hace unos meses, Cucurella se sinceró en una entrevista en el canal de Pau Brunet, un niño diagnosticado con autismo de alto funcionamiento (TEA tipo 1). "Cuando veo que está mal, pues me hace sufrir", explicaba emocionado, ya que muchas veces no sabían cómo ayudarle.

"Es difícil. Al final, nadie te enseña a ser padre ni madre. Tú lo que ves, lo haces. Pero cuando tienes un hijo autista ves que no entiende las cosas como sus hermanos, tienes que aprender otras cosas... aprender a entenderlo. Es difícil. Cuando vinimos aquí, estaba en un momento en el que, cuando iba a los coles comunes, a él no le iba bien y estaba muy ofuscado. Era pequeño, pero no estaba feliz y eso afecta mucho. No se adaptaba, se quedaba llorando todo el rato. Estaba dos o tres horas y no le gustaba, teníamos que irle a buscar. Eso también afecta mucho: no ves bien a tu hijo y no sabes cómo ayudarlo", manifestó.

La familia empezó a percibir algunas diferencias cuando el niño era muy pequeño. Cucurella recordó que le ponían música y Mateo aleteaba con los brazos. Entonces pensaban, simplemente, que estaba bailando. Claudia Rodríguez explicó posteriormente en el programa 'Madres: desde el corazón', de Mediaset Infinity, que alrededor de los 13 meses observó que el pequeño no mantenía contacto visual, no respondía siempre a su nombre y tardaba en hablar. Al tratarse de su primer hijo, durante un tiempo no supo distinguir si era una fase de su desarrollo o la señal de que necesitaba otro tipo de atención.

Encontrar un colegia especializado supuso un punto de inflexión, con profesionales capaces de orientarlos. "Cada pequeño avance te da mucha más satisfacción", explicaba. Sus hermanos pequeños también le ayudan. De hecho, Cucurella explicó que su hija Río ha descubierto una manera de tranquilizar a Mateo. Cuando lo ve enfadado, le canta porque sabe que escuchar canciones le ayuda.

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