Ropa con alma pop
Brava Fabrics echa el cierre: la marca barcelonesa de moda sostenible entra en concurso tras 12 años
La firma fundada por Ramón Barbero e Ivan Monells solicita la liquidación de sus activos tras una etapa marcada por sus estampados coloridos, su producción ética y su presencia en ciudades como Barcelona, Madrid, Palma y San Sebastián

Tienda de ropa Brava Fabrics, en Barcelona. / DANNY CAMINAL

Brava Fabrics, una de las marcas españolas que mejor supo unir moda sostenible, diseño alegre y estética pop, se despide después de 12 años de actividad. La firma barcelonesa ha entrado en concurso de acreedores y ha solicitado la liquidación de sus activos, un paso que pone fin a la trayectoria de una compañía que llegó a convertirse en referente para un público urbano, joven y atento al origen de las prendas.
La empresa, fundada por Ramón Barbero e Ivan Monells, atribuye el desenlace a la creciente presión de los costes, especialmente durante el último año. La compañía acumula una deuda de alrededor de 2 millones de euros con entidades financieras y proveedores, y el procedimiento se tramita en el juzgado mercantil número 5 de Barcelona.
Plantilla de 35 personas
El cierre afecta tanto al negocio físico como al digital. En los próximos meses se prevé la venta del 'stock' de ropa y de la propia marca Brava Fabrics, además del cierre de sus tiendas y del canal 'online'. La compañía contaba con una plantilla de unas 35 personas y con establecimientos en Barcelona, Madrid, Palma y San Sebastián, además de su tienda electrónica.
La noticia supone el final de una marca reconocible por sus camisas estampadas, sus prendas con guiños gráficos y sus colaboraciones de aire pop. En los últimos años, Brava Fabrics había construido una identidad muy definida: ropa casual, colorista, producida en España y Portugal, y elaborada con materiales orgánicos, reciclados o de fibras naturales. Su posicionamiento como firma ética le valió también el sello B Corp, una certificación vinculada a empresas con compromisos sociales y medioambientales.

Camisas y camisetas de la firma Brava Fabrics. / DANNY CAMINAL
Nacida en 2015
El proyecto nació en Barcelona en 2015, después de que Barbero y Monells se conocieran cursando un MBA en Esade. Desde entonces, la firma logró atraer a más de 600.000 clientes locales e internacionales y llegó a superar los 20 millones de euros de facturación anual, aunque en los últimos ejercicios las ventas se habrían reducido hasta situarse en torno a los 5 millones.
La marca también había conseguido una visibilidad poco habitual para una firma independiente. Sus prendas, reconocibles por sus estampados de inspiración retro y colorista, conectaron con un público que buscaba ropa cómoda, con personalidad y alejada del uniforme de la moda rápida. Incluso alcanzó presencia en televisión y cultura popular, con apariciones vinculadas a rostros como Berto Romero.
El adiós de Brava Fabrics llega en un momento' complicado para muchas marcas de moda independientes, atrapadas entre el aumento de costes, la presión del comercio 'online', las rebajas constantes y la competencia de gigantes internacionales.
Suscríbete para seguir leyendo