Club de Estilo
Toni Pons, 80 años cosiendo a mano la alpargata del verano
La marca nacida en Osor (Girona) celebra ocho décadas de artesanía, expansión internacional y estilo mediterráneo que no pasa de moda. Algunos de sus modelos calzan incluso a reinas, como Letizia

Un artesano, cosiendo a mano una espardeña de Toni Pons. / TONI PONS

Hubo un tiempo en que las alpargatas no eran tendencia ni básico mediterráneo fotografiado junto a vestidos de lino y capazos de rafia. Eran el zapato de la gente corriente que trabajaba. Ligero, flexible, humilde y pegado a la tierra. Un calzado pensado para caminar antes de que la moda descubriera palabras como "comodidad", "autenticidad" o "kilómetro cero".
En esa genealogía se entiende la historia de Toni Pons, la marca de alpargatas artesanales nacida en Osor, en la comarca de la Selva (Girona), que celebra su 80º aniversario. La firma ha convertido un oficio familiar en una empresa presente en más de 90 países, con una facturación de 32 millones de euros en 2025 y una nueva sede en marcha, en Monfullà, en Bescanó, de 13.300 metros cuadrados, 3.000 destinados a oficinas, y una inversión de 14 millones.
Pero, mucho antes, todo empezó con un barbero que hacía espardeñas cuando no tenía clientes...
De la barbería al mundo
En los años 20, Lluís Pons Sureda, barbero de Osor, comenzó a fabricar alpargatas para completar sus ingresos. Con su esposa abrió una tienda de comestibles donde también vendían el calzado que fabricaban. Aquel taller, conocido como Can Lluís Espardenyer, fue el origen de una saga.

El puente de Osor (Girona), cuna de la firma Toni Pons. / ARCHIVO TONI PONS
El salto llegó en 1946, cuando Antoni Pons industrializó el oficio con tres centros de producción: calzado, suelas y telares para la lona. Después vendrían el traslado a Girona, la producción en polos zapateros como La Rioja y Alicante, la expansión hacia Barcelona y, ya en los 90, los primeros mercados internacionales. Francia fue la puerta de entrada. Luego llegaron otros países europeos y otros continentes. Hoy la marca vende en Portugal, Colombia, Filipinas, Estados Unidos, Arabia Saudí...
El yute también tiene memoria
La alpargata de yute, el modelo más icónico de Toni Pons (aunque su catálogo hoy incluye todo tipo de calzado), funciona porque no pretende complicarse. Una suela trenzada, un corte de lona, lino o piel, una cuña más o menos alta y ese cosido visible que une la parte superior con la base. En Toni Pons, ese gesto sigue teniendo intervención manual: el artesano hunde la aguja en la suela, tensa el hilo y rodea el zapato con un pespunte regular. Una rareza industrial en un sector acostumbrado a acelerar procesos.

El histórico taller de Toni Pons, en Osor, en los inicios de la marca. Se conocía como Can Lluís Espardenyer. / ARCHIVO TONI PONS
Ese cosido no es solo decoración. Es parte de la estructura del zapato y del ADN de la marca. La alpargata cosida a mano en España se ha vuelto atractiva en un momento en el que la moda busca piezas con historia, materiales reconocibles y una cierta verdad táctil.
La alpargata que conquistó a Letizia
Entre los modelos más reconocibles está 'LAIA-NT', la alpargata que llevó la reina Letizia y que disparó búsquedas. Confeccionada en lino, con cuña de yute y acabados pensados para la comodidad, resume el espíritu de la firma: una elegancia relajada, sin rigidez, que funciona con vestidos de verano, pantalones blancos o prendas de lino.
Otro modelo clave es 'CALONGE', reinterpretación de la alpargata valenciana de cuña con cintas al tobillo. Tiene una cuña de yute de siete centímetros, tiras para anudar y una silueta que conecta con las espardeñas que han acompañado durante décadas los trajes populares, las fiestas de pueblo y los veranos de generaciones enteras.

Varias siluetas de los modelos 'CALONGE' y 'LAIA-NT', la alpargata preferida de Letizia. / TONI PONS
Una cápsula al cumplir 80
Para celebrar el aniversario, Toni Pons ha lanzado una cápsula conmemorativa que reinterpreta su ADN con piel trenzada. La colección está formada por seis modelos y se completa con un bolso y un cinturón. La idea del trenzado funciona como metáfora: pasado, presente y futuro enlazados por una técnica que remite al origen artesanal de la marca.
La cápsula recorre varias siluetas: la clásica alpargata con cuña y cintas al tobillo, sandalias con hebillas, merceditas y mocasines. "Cumplir 80 años es una oportunidad para valorar todo el camino recorrido y todo lo que hemos aprendido durante estas ocho décadas. Pero también es un momento para mirar hacia adelante", cuenta Jordi Pons, CEO de la firma y nieto del fundador.

En 2016 abrió la primera tienda en Barcelona, en la calle de Ferran. / ARCHIVO TONI PONS
Patrimonio con tienda propia
La expansión más visible llegó precisamente con Jordi Pons, incorporado a la empresa en 2012. En 2016 empezó una nueva etapa con tiendas propias y venta 'online'. La primera tienda en la calle Ferran de Barcelona marcó el inicio de una presencia física que crecería dentro y fuera de España. La del Passeig del Born, junto a Santa Maria del Mar, funciona hoy como tienda insignia de Toni Pons en Barcelona: piedra, turismo, barrio histórico y un producto que se entiende mejor cuando se puede tocar y probar.

En el taller de alpargatas de yute de Toni Pons. / Aleix Escura Bello / ARCHIVO TONI PONS
La nueva sede logística forma parte de ese cambio de escala. "Estamos en un momento importante para la compañía. Uno de los proyectos más relevantes es la puesta en marcha de nuestra nueva sede logística en Girona, una infraestructura que nos permitirá acompañar el crecimiento que hemos experimentado en los últimos años, tanto a nivel de producto como de equipo y presencia internacional", señala Pons. La hoja de ruta incluye nuevas aperturas, después de la reciente tienda en Punta Cana, y el refuerzo del canal digital.
El aniversario llega con reconocimiento institucional. En 2025, Toni Pons recibió el reconocimiento de la Academia de la Moda a la mejor colección de calzado y marroquinería, un premio que refuerza su papel dentro del calzado artesanal hecho en España. "Nuestro objetivo nunca ha sido crecer por crecer. Queremos asegurar la continuidad de un proyecto que lleva 80 años construyéndose sobre unos valores muy claros: el respeto por el trabajo bien hecho, la calidad, la cercanía y la voluntad de hacer las cosas con sentido común", resume Pons.

Así cosen las alpargatas los artesanos de Toni Pons / FERRAN NADEU / VÍDEO: F. NADEU / M. TUDELA
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