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Realeza

Haakon de Noruega, "preocupado" por Mette-Marit: «Está muy enferma y pienso que últimamente está un poco peor"

La princesa Mette-Marit, diagnosticada de fibrosis pulmonar en 2018, ha visto empeorar su estado y ha reducido su actividad pública en el último año.

Mette‐Marit de Noruega en un acto oficial con oxígeno.

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EFE

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El príncipe heredero Haakon de Noruega admitió este martes sentirse «preocupado» por la salud de su esposa, la princesa Mette-Marit, y dijo que ha empeorado de la fibrosis pulmonar crónica que se le diagnosticó en 2018.

«La princesa heredera está muy enferma y pienso que últimamente está un poco peor, así que estoy preocupado por su salud. Usa oxígeno en el día a día y eso ayuda algo», declaró Haakon a medios noruegos tras la entrega de un premio en Oslo.

El empeoramiento de su condición ha obligado a la princesa, de 52 años, ha reducir sensiblemente su agenda en el último año.

Mette-Marit confesó hace unos meses que podría necesitar un trasplante de pulmón y a mediados de abril apareció por primera vez en público usando una cánula nasal de oxígeno.

Aparte de por su salud, la princesa ha pasado por un último año difícil por las nuevas revelaciones sobre su amistad con el pederasta convicto estadounidense Jeffrey Epstein y por el juicio a su hijo Marius.

Marius Borg Høiby, fruto de una relación anterior a su matrimonio con Haakon, ha sido juzgado en un proceso en el que está acusado de 40 delitos, incluidos cuatro casos de violación, y cuya sentencia se espera a mediados de junio.

Para la fiscalía noruega, Marius Borg Høiby, hijo de la princesa heredera Mette-Marit, debe cumplir siete años y siete meses de cárcel por violación y agresiones contra cuatro mujeres, incluida una exnovia. Para su defensa, fueron relaciones sexuales consentidas y no hay pruebas de tales violaciones.

El propio acusado, de 29 años, reconoce algunos excesos, fruto de su adicción al alcohol y las drogas, pero se siente víctima de un proceso muy mediático, a consecuencia del cual la sociedad le ve ahora como un “monstruo”. Su defensa pide la absolución de los delitos más graves. Aceptaría, dijo, una condena de un año y seis meses por los cargos de los que se reconoce culpable, como transporte de marihuana y amenazas.

A mediados de junio se conocerá la sentencia.