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Gerard Prats y David Hart, fundadores de Saigu, la primera gran marca de maquillaje española: "Queremos que te veas bien sin dejar de ser tú"
Quedamos con los jóvenes emprendedores menorquines en su tienda de Travessera de Gràcia, 185, la primera que la marca abrió en 2023, para hablar de lanzamientos y nuevas plazas, justo antes del gran desembarco en Palma de Mallorca. 'Spoiler': en Barcelona ya buscan local para una segunda 'boutique' en el centro

Gerard Prats y David Hart, fundadores de Saigu Cosmetics. / SAIGU

En la tienda-laboratorio de Saigu en Travessera de Gràcia, 185, el maquillaje no aparece terminado y silencioso en una estantería. Antes pasa por pruebas, tonos que se afinan, texturas que se corrigen y fórmulas que entran en estufas para comprobar si resisten frío, calor y tiempo. Al otro lado del cristal, una clienta prueba una base y otra pregunta por un labial. Dentro se cocina lo que quizá llevará dentro de un año.
"Queremos que te veas bien sin dejar de ser tú", resume Gerard Prats, químico, menorquín, cofundador y COO de Saigu Cosmetics. A su lado está David Hart, también menorquín, licenciado en ADE, experto en marketing 'online', cofundador y CEO. Los dos dejaron sus trabajos para levantar una firma que nació 'online' el 14 de febrero de 2019 y que hoy se ha convertido en la primera gran marca de maquillaje hecho en España con producto propio y aceptación transversal: de las clientas que buscan buena cara sin complicarse a los maquilladores profesionales, de ser la marca oficial en los Premios Goya (y van dos ediciones) y de ser la favorita de la reina Letizia para sus 'make ups' de verano.

En las tiendas de Saigu también se dan cursos de automaquillaje. / SAIGU
Desembarco en Palma
La conversación ocurre justo antes del desembarco de Saigu Cosmetics en Palma de Mallorca. Será su quinta tienda, después de Barcelona, Valencia, Madrid y Bilbao. Pero este local de Gràcia tiene historia porque fue el primero, abierto en 2023, cuando la marca decidió salir de la pantalla y enseñar su trastienda. Ahora ya buscan una segunda 'boutique' en el centro-centro de Barcelona. La tarea "no es fácil", aseguran.
Gerard venía de trabajar cinco años en Camacho Cosmetics, una fábrica de maquillaje en Castellví de Rosanes (Baix Llobregat) donde hoy se fabrican la mayoría de los productos de Saigu, salvo los lápices. Allí aprendió cómo se formula una base y cómo se pasa de una idea a un producto estable, además de entender de cerca todos los procesos que hay detrás del desarrollo cosmético.
Ese contacto constante con el sector también le hizo darse cuenta de ciertas dinámicas del mercado con las que no terminaba de sentirse identificado. “En muchos casos todo acaba reduciéndose al precio, y cuando todo gira solo alrededor de eso, se pierden muchas cosas por el camino”, cuenta. España era fuerte en cosmética, pero no en maquillaje español con marca potente, desarrollo propio y fabricación local
Así se le encendió la bombilla, no la que le ilumina para sus directos de Instagram, donde se prueba el maquillaje mientras responde las preguntas de las clientas, sino la que engendró esta marca pionera.
9 millones en 2026
El centro de gravedad de Saigu es primero el producto, después el relato. Gerard pone la obsesión por la fórmula; David, la manera de explicarla. "Saigu empieza por un buen producto; desde ahí se construye la marca", defiende el químico. En 2019 facturaron unos 90.000 euros. Después llegaron Lanzadera -la aceleradora de empresas impulsada por Juan Roig en Valencia-, la pandemia y dos años de mascarillas. A partir de 2022, cuando la piel volvió a verse, la marca empezó a recoger lo sembrado. Hoy suma más de 250.000 clientas 'online' y aspira a facturar 9 millones de euros en 2026.
Crecieron, además, haciendo el camino difícil. "El maquillaje en España se vende probándolo", recuerda Gerard. Ellos empezaron en internet, en un mercado donde la mayoría necesita tocar, extender, mirarse y decidir. Por eso las tiendas son algo más que puntos de venta: cursos de automaquillaje, colorimetría, asesoría y mujeres que llegan diciendo que hace años que no se maquillan y salen con la sensación de reconocerse.

Edición 'Mediterranean Glow'. / SAIGU
Toque mediterráneo
Ese es quizá el gran hallazgo estético de Saigu: maquillaje fácil, mediterráneo, luminoso, pero no evidente. Nada de máscara, nada de tutorial imposible, nada de piel acartonada. Su producto estrella sigue siendo la base de maquillaje, de cobertura baja-media, textura cómoda y efecto piel descansada. Es la que más se repone y la que mejor resume la promesa: buena cara en pocos minutos.
"El labial de la reina"
También funcionan correctores, iluminadores y labiales. Pero hay un antes y un después con el 'Melting Glow', el pintalabios de la colección 'Mediterranean Glam' que la reina Letizia llevó en la mano durante la clausura del Atlàntida Mallorca Film Fest. Un 'nude' melocotón cálido, con aceite de jojoba, manteca de karité y ácido hialurónico, que salió al mercado en mayo de 2025 y se convirtió en éxito de ventas. En la tienda, la anécdota se cuenta con humor: de pronto había clientas que ya no pedían un labial, sino "el labial de la reina".
El salto profesional ha terminado de blindar la credibilidad. Saigu fue maquillaje oficial de los Goya en 2025, en Granada, y ha repetido en 2026, en Barcelona. Al frente del equipo está Natalia Belda, maquilladora de 'celebrities' y directora creativa, acompañada por profesionales como Mar Esquinas, Carmen de Juan y Natalia Ferreiro. Confían en sus productos nombres como Paz Vega, Elena Anaya, Omar Ayuso, Miguel Bernardeu, Lola Dueñas o Cayetana Guillén-Cuervo.

Interior de una de las tiendas de la firma de maquillaje española. / SAIGU
Piel real, en el cine y las series
La explicación técnica encaja con el momento audiovisual. "Antes se usaba un maquillaje muy forzoso; ahora las cámaras graban el poro", apunta Gerard. En televisión y series, donde citan trabajos vinculados a 'La que se avecina', 'Machos Alfa' o 'La revuelta', los maquilladores buscan piel real: que aguante, que embellezca y que no delate producto en cada plano.
Sobre la mesa aparecen las novedades. La más importante llegará el año que viene: una segunda base de maquillaje de Saigu, más fluida, ligera de transportar y pensada para profesionales que necesitan muchos tonos en el maletín. Tendrá más pigmento, cobertura media-alta, larga duración y acabado saludable. "Teníamos claro que no se tenía que notar pesada", explican. También preparan combos de sombras, nuevos glosses con tonos más invernales como el borgoña, con ácido hialurónico y un péptido con efecto hidratante y volumen.

Una técnica de la tienda-laboratorio de Barcelona prueba nuevos coloretes. / Pere Virgili
El nombre ayuda a entenderlo todo. 'Saigu' significa 'agua' en menorquín. Agua como transparencia, frescura y adaptabilidad. También como Mediterráneo.
Gerard y David hablan de ingredientes de proximidad, desarrollo propio, laboratorio en Barcelona, fabricación española en Camacho Cosmetics y control del canal propio. De momento no están en El Corte Inglés, Sephora ni Druni. "No vamos a morir de avaricia ni a facturar por facturar", precisan. Prefieren seguir haciendo crecer la marca como empezó: probando, escuchando y dejando que la piel hable antes que el escaparate.
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