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Grison (41 años) y su rutina dulce-salado: "Perdí alrededor de diez kilos"

Una de las caras más conocidas de la televisión nacional gracias a su participación en ‘La Revuelta’ explica su rutina diaria

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Grison sorprendió a todos con su increíble cambio físico.

Grison sorprendió a todos con su increíble cambio físico. / SPORT.es

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Xavi Espinosa

Xavi Espinosa

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Marcos Martínez, conocido como Grison, es uno de los colaboradores más destacados de 'La Revuelta'. El colaborador destaca por su humor y por su habilidad en el 'beatbox', que se convirtió en campeón mundial del prestigioso Boss LoopStation Contest. Más allá de su presencia en pantalla, su historia personal muestra un recorrido muy diverso antes de alcanzar la fama.

Antes de dedicarse al mundo del espectáculo, trabajó en empleos tan distintos como churrero o socorrista, mientras desarrollaba en paralelo su pasión por la música y el beatbox, disciplina en la que llegó a destacar a nivel internacional.

Un cambio físico brutal

Pero una cosa que poca gente sabe, es que experimentó una notable transformación física, perdiendo 10 kg (de 87 kg a 77 kg) y mejorando su forma física para aparecer en la portada de Men's Health. Su rutina incluyó ejercicio diario y mejora en la nutrición.

Después de varios meses de Reto Men's Health, el beatboxer dejó claro que con esfuerzo, constancia y trabajo duro se puede llegar a cualquier lugar. "Entrena con mucha intensidad, siguiendo el plan al detalle y no descansa ni en el gimnasio ni en casa", contó Aarón Santos, experto en fitness.

Una etapa de definición excesiva, sin dejar de tener caprichos

En un periodo relativamente corto consiguió perder cerca de diez kilos, un cambio logrado gracias a la combinación de ejercicio constante, mejor alimentación y una mayor disciplina en su rutina diaria. En el ámbito de la alimentación, adoptó un enfoque más equilibrado sin caer en restricciones extremas. Comenzó a priorizar alimentos frescos, control de porciones y opciones más nutritivas, aunque sin eliminar por completo pequeños placeres como el chocolate negro, que sigue consumiendo de forma moderada.

Durante su proceso de transformación física, el nutricionista Roberto Oliver le propuso dos alternativas distintas para el desayuno: una de sabor dulce y otra de perfil salado.

La versión dulce estaba compuesta por café con leche, avena con un toque de edulcorante y miel, además de uno o dos huevos y unos 20 gramos de frutos secos. Se trata de una combinación que proporciona energía, ayuda a mantener la saciedad y aporta una cantidad interesante de proteínas para comenzar la jornada.

Por otro lado, la opción salada incluía café con leche acompañado de una tostada de pan integral con tomate y aguacate, a la que se podían añadir alimentos como pavo, jamón, huevo o atún.

A pesar de estos planes más controlados, el madrileño no ha dejado completamente de lado sus gustos personales, ya que sigue permitiéndose un pequeño capricho: el chocolate negro con un 80% de cacao.

Su rutina deportiva también se volvió más exigente y constante, con entrenamientos casi diarios que combinan trabajo de fuerza, resistencia y ejercicios funcionales. Incorporó movimientos propios de disciplinas como el cross training, con el objetivo de mejorar su condición física global y no solo la estética. "Llevaba tres o cuatro años entrenando medio fuerte, pero hacerlo con profesionales le permitió ordenar sus rutinas y entender qué necesitaba su cuerpo".

Además de los cambios visibles, el propio artista ha reconocido que esta nueva forma de vida ha tenido un impacto positivo en su bienestar mental. Ha señalado en varias ocasiones que la actividad física le ha ayudado a reducir episodios de ansiedad y a mejorar la calidad del sueño, terminando una transformación que va mucho más allá de lo físico.