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MAMARAZZIS

EXCLUSIVA: Sara Carbonero e Íker Casillas acuden, por separado, a animar a su hijo Martín a un torneo en la Costa Brava

Desde su separación, en 2021, son contadas las ocasiones en que les hemos visto juntos y lo que transmiten en sus encuentros es frialdad y distancia, mucha distancia

Iker Casillas entra en su coche tras ir a ver jugar a su hijo Martín en un torneo de fútbol en la Costa Brava

Iker Casillas entra en su coche tras ir a ver jugar a su hijo Martín en un torneo de fútbol en la Costa Brava / CEDIDA

Lorena Vázquez

Lorena Vázquez

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Con el permiso de Aitana Sánchez-Gijón y Maxi Iglesias, los protagonistas indiscutibles del foco mediático rosa esta semana, vamos a mirar hacia otro lado. ¿Queda alguien en España que no se haya enterado del idilio entre Maxi y Aitana? Portada de revista, besos y abrazos callejeros y ese revival inesperado que nos ha hecho viajar a más de diez años atrás, cuando se conocieron en la serie televisiva ‘Velvet’ y ya, entonces, jugaron a ser pareja guionizada. Como ya intuíamos, al ver la cara de circunstancias de Aitana cada vez que es interceptada por los reporteros asfálticos para preguntarle si está o no enamorada, la actriz está sobrepasada por el escrutinio público. Es bien sabido que Aitana es alérgica a la prensa del corazón y una experta para escabullirse con destreza de titulares en el papel cuché. Esta vez, no ha podido ser. Maxi, por su parte, ha puesto tierra de por medio y se encuentra de vacaciones en Galicia, tratando de ser invisible.

Las fotografías del reportaje de la revista ‘Lecturas’ no dejan lugar a dudas. Lo suyo, lo que tengan, va a ser, sin duda, la noticia más perseguida por los paparazzi. Las Mamarazzis vamos a hacer algo revolucionario: dejarles tranquilos, al menos por un momento. Cambiamos de presa informativa y rescatamos a otra pareja que, mucho antes que Aitana y Maxi, supieron perfectamente lo que era acaparar titulares. Y ahí, en primera línea, estuvieron Sara Carbonero e Íker Casillas durante mucho tiempo.

La que fue una de las parejas más mediáticas del universo rosa ha coincidido estos días de Semana Santa en la Costa Brava, concretamente en L’Escala i en L’Estartit. ¿La razón? Ver jugar a su hijo primogénito, Martín, que ha heredado de su padre la pasión por el fútbol. Martín, de 12 años, es portero en el Alevín del Real Madrid, categoría U12A, que esta Semana Santa se encuentra disputando un prestigioso torneo internacional de fútbol para deportistas muy jóvenes. Durante una semana, cientos de equipos de todo el mundo, desde clubs modestos a selecciones nacionales, compiten en 60 campos gerundenses en el torneo MIC Football, que cuenta con más de 20 ediciones de historia.

Sara Carbonero e Íker Casillas han acudido a apoyar a su hijo, sí, pero por separado y cada uno por su lado. Ni han compartido espacios ni gestos cómplices, que es lo que cabría esperar de dos padres que mantienen una relación fluida. “No les hemos visto juntos en ningún momento”, nos comentan testigos del encuentro.

Casillas llegó en su propio coche, ataviado con una gorra y unas gafas de sol, para tratar de pasar inadvertido. Apenas unos niños lograron reconocerle, pero él “evitó las gradas, estuvo en una zona apartada y se fue, rápidamente, en cuanto finalizó el partido”. Carbonero, por su parte, estuvo pendiente desde una de las gradas y esperó a su hijo a la salida del campo. Una escena más tranquila y familiar.

No es la primera vez que ocurre algo parecido. Desde su separación, en 2021, son contadas las ocasiones en que les hemos visto juntos y lo que transmiten en sus encuentros es frialdad y distancia, mucha distancia. Lo que sugiere que la relación entre Íker y Sara, al menos en lo visible, no atraviesa su momento más cordial. Coinciden, sí, pero no comparten.

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