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MAMARAZIS

Alejandra Rubio y Ter Stegen: nada en común salvo la incoherencia

El portero del Barça y su pareja, Ona Sellarès, muestran su embarazo en Instagram, un anuncio que contrasta con la molestia que han expresado ante noticias sobre sus vidas privadas

Ter Stegen será padre junto a Ona Sellarès

Ter Stegen será padre junto a Ona Sellarès / @terstegen1 y @onasellares

Laura Fa

Laura Fa

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Marc-André ter Stegen y su novia, Ona Sellarès, han anunciado embarazo vía redes sociales. La pareja empezó su relación a mediados de 2025, apenas unos meses después de que el portero hiciera pública su separación de Daniela Jehle. Desde entonces, paso a paso, hemos visto como crecía su noviazgo porque ellos mismo lo han ido exponiendo en su Instagram. Y la foto del embarazo responde al manual perfecto del influencer/famoso de turno: ecografía en primer plano, abrazo bien colocado, sonrisa medida, luz bonita, todo ordenado, todo limpio, todo pensado, todo listo para decir “hasta aquí puedes mirar”.

Porque de eso va. De enseñar pero hasta donde ellos quieren. Ay amigo, esto no funciona así. Este mismo señor fue el mismo que se molestó cuando se contaron otras noticias de su vida. Cuando en ese momento no pudo decidir el momento y el titular, se cabreó. Y ahí, sin saber muy bien cómo, y después de un triple salto mortal, es donde las Mamarazzis lo conectamos directamente con Alejandra Rubio.

Vaya giro, sí. Pero tiene todo el sentido. Porque a simple vista no tienen nada que ver. Él, exportero del Barça. Ella, personaje de la prensa del corazón. Dos mundos distintos, dos trayectorias que no se cruzan, dos perfiles que no comparten nada… salvo una cosa bastante evidente: la incoherencia. Ambos tienen esta manía de querer ser personaje, pero con condiciones. Y en el caso de ter Stegen se ve muy claro. Porque jugadores del Barça hay muchos, y la mayoría pasan en un segundo plano en lo personal. Sabes cómo juegan, no con quién cenan. Sabes si paran un penalti, no si están enamorados. Estos son los que deciden mantener su vida así, privada. Nada de exhibiciones casi diarias en sus redes. Sirven el contenido de sus vidas bien empaquetado, listo para consumir. Claro, si un día esta pareja se deja de querer, también son noticia, eso se entiende ¿no? Luego cuando las cosas ya no son tan bonitas, no apetece hablar. ¡Si habéis convertido vuestra relación en una historia que seguimos todos capítulo a capítulo!

Y con Alejandra Rubio pasa exactamente lo mismo, pero todavía más evidente. Porque aquí ya no es solo redes. Aquí hay platós, entrevistas, exclusivas, dinero. En su última entrevista en el programa “De Viernes” (Telecinco), la hija de Terelu se habría embolsado cerca de 100.000 euros. ¡En una sola noche! Aquí hay una decisión consciente de vivir de esto. De convertir tu vida en contenido. Y eso está perfecto. Pero entonces no puedes pretender que ese mismo sistema funcione solo cuando te interesa. No puedes vivir de esto y fingir que no va contigo. Y empezar a demostrar disgusto con la prensa cuando en realidad lo único que molesta es perder el control de lo que se cuenta y cómo se cuenta.

Que alguien se adelante, que alguien lo cuente antes, que el titular no sea exactamente el que tú habías previsto. Eso es lo que les molesta. Y ahí es donde encajan los dos. Porque al final, aunque no tengan nada que ver, aunque vengan de sitios completamente distintos, aunque uno esté en un campo de fútbol y la otra en un plató, comparten exactamente el mismo problema: que no aceptan del todo el lugar en el que están, que además, curiosamente, es el lugar donde ellos han elegido estar. Así que, por si acaso alguno de los dos (o los dos) acaba leyendo esto, hay una idea bastante sencilla. No siempre vais a poder decidir qué es noticia y qué no. En el momento en que hacéis de vuestra vida contenido, dejáis de ser solo protagonistas. No hay más.

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