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Según 'Variety'

Del idilio a la ruptura de Meghan y Harry con Netflix: el CEO Ted Sarandos está "harto" de los Sussex

La pareja que convirtió su salida de la familia real en un fenómeno global afronta ahora su etapa más delicada en Hollywood tras el pinchazo de varios proyectos

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Los Sussex, Meghan Markle y Enrique de Inglaterra, y el CEO de Netflix, Ted Sarandos.

Los Sussex, Meghan Markle y Enrique de Inglaterra, y el CEO de Netflix, Ted Sarandos. / EFE

Laura Estirado

Laura Estirado

Barcelona
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Hubo un momento en que Meghan Markle y el príncipe Enrique de Inglaterra parecían tener en sus manos el gran relato de su nueva vida lejos de Buckingham. Su desembarco en Montecito (California), su ruptura con la familia real y su fichaje por Netflix dibujaban una historia perfecta para Hollywood: una pareja famosa, una biografía explosiva y un contrato millonario dispuesto a convertir su intimidad en producto global. Pero ese brillo inicial, al menos según publica 'Variety', se ha ido apagando con el tiempo.

El medio estadounidense sostiene que la alianza entre los Sussex y la plataforma lleva tiempo deteriorándose y que dentro de la compañía existe un evidente cansancio con la pareja. La docuserie 'Harry & Meghan', estrenada en 2022, fue su gran éxito y el título que justificó durante un tiempo la enorme expectativa que acompañó al acuerdo firmado en 2020. Sin embargo, los proyectos posteriores no habrían logrado el mismo efecto ni en conversación pública ni en rendimiento.

Creciente hastío

En ese contexto, 'Variety' describe una relación marcada por la mala comunicación, la pérdida de impulso y una sensación creciente de agotamiento en Netflix. El reportaje apunta también a un malestar interno por cómo se gestionaron algunos movimientos mediáticos de la pareja, entre ellos la entrevista con Oprah Winfrey o la publicación de las memorias de Harry, -'En la sombra', por su título en español, o 'Spare', en inglés-. Esa versión, eso sí, ha sido discutida por el entorno de los duques, que niega que la plataforma quedara al margen de decisiones clave.

Otro de los elementos que ha alimentado la lectura de crisis es el final de la relación entre Netflix y 'As Ever', la marca de estilo de vida impulsada por Meghan. La separación comercial ha reforzado la idea de que la plataforma está reduciendo su apuesta alrededor del universo Sussex. Aun así, la situación no se presenta como una ruptura total ni teatral, sino más bien como una descompresión progresiva de un vínculo que ya no ocupa el lugar preferente de hace unos años.

Frente al ruido, Netflix también ha querido rebajar el tono. Su directora de contenidos, Bela Bajaria, respondió públicamente a la controversia recordando que no todo lo que se publica refleja la realidad completa y aseguró que siguen existiendo proyectos en desarrollo con la pareja. Es decir, no hay portazo oficial, pero sí la impresión de que aquella alianza soñada ha perdido parte de su magnetismo. La imagen ya no es la de un fichaje estratégico llamado a transformar el negocio, sino la de una alianza que ha perdido brillo con el paso del tiempo.

De aliado a desgastado

En ese relato hay un nombre clave: Ted Sarandos. El codirector ejecutivo de Netflix no ha sido un actor secundario en esta historia, sino una figura decisiva en la relación entre la plataforma y los Sussex. Durante años, Sarandos fue visto como uno de los grandes apoyos del matrimonio en la industria, el ejecutivo que avaló la apuesta por Meghan y Harry cuando todavía representaban una mezcla muy rentable de misterio, prestigio y exposición mediática. Su respaldo ayudó a convertir el acuerdo en un símbolo: Netflix no solo compraba contenidos, también compraba relevancia cultural.

Por eso resulta especialmente significativo que la revista sitúe ahora el foco en el desgaste de la relación con Ted Sarandos. El medio describe un vínculo enfriado, marcado por la decepción ante el escaso recorrido de algunos títulos y por una comunicación cada vez más complicada. No se trataría únicamente de una cuestión de audiencias, sino también de expectativas personales y confianza mutua.

'Unfollow'

Según tres fuentes internas, Sarandos "está harto de la pareja", quienes, según dos fuentes, se comunican directamente por mensaje de texto con el codirector ejecutivo sobre sus proyectos, al igual que muchas celebridades que trabajan con la plataforma. También, según varios informes, Sarandos ha dejado de de seguir discretamente a Meghan en redes sociales, lo cual también se interpreta como una señal de creciente distanciamiento entre la plataforma de 'streaming' y la duquesa.

Por su parte, un portavoz de Netflix afirma que es "completamente falso" que Sarandos y Bajaria hayan perdido la confianza en la pareja.

La situación, en todo caso, no se presenta como una ruptura teatral ni como un portazo definitivo. Más bien recuerda a esas separaciones lentas en las que nadie quiere anunciar el final antes de tiempo. Meghan Markle, Harry y Netflix siguen vinculados, pero ya no desde la euforia de los primeros años. La relación parece haberse deslizado hacia un terreno mucho más prudente y bastante más frío.

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