Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Abro hilo

Cierra el Karma, luto en los grupos de Whatsapp de la mediana edad

La clausura de la mítica discoteca y un cántico relacionado con la semifinal de Copa, protagonistas en las redes

La discoteca Karma

La discoteca Karma / INSTAGRAM

Daniel G. Sastre

Daniel G. Sastre

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

"Tendrían que dejarnos bajar para llevarnos trozos de la barra en plan muro de Berlín". Mensajes como este, que trataban de ocultar detrás de un chiste el luto y la consternación, inundan estos días los grupos de Whatsapp de los cuarentañeros barceloneses. El Karma anunciaba el miércoles en Instagram que cierra para siempre. En mi última visita, en diciembre, el camarero de toda la vida ya nos explicó que la mítica discoteca estaba en muerte cerebral, y solo faltaba que la desenchufaran. Supongo que ahora se convertirá en un clon de más de todos los garitos que la rodean, en la plaza Reial de Barcelona. Música latina, guiris y todo eso. También es verdad que todos esos locales estaban en los últimos tiempos mucho más llenos que el Karma. En diciembre, cuando hicimos la última –ahora sé que lo fue, y me llena de pena– hilera de chupitos en la barra, éramos los únicos clientes.

No sé cuántas noches había ido al Karma. No solo porque sean incontables; no lo sé porque al Karma no se iba a tomar el té con el meñique tieso, sino a escuchar música y a desfasar. Abierta hace casi medio siglo, el Karma no era una discoteca cualquiera, y por eso cuesta más no caer en la perniciosa nostalgia. "Muchas gracias a todo el staff, miembros de seguridad, djs, camareros y trabajadores en general que han pasado a lo largo de los años desde que se abrieron puertas en diciembre de 1978. Gracias infinitas a tod@s los karmeros por apoyar y venir durante todos estos años. Karma ha bajado la persiana y no la volverá a abrir", escribieron en Instagram. Ni siquiera cuando estuve tres meses sin poder entrar por un lamentable malentendido me sentí tan desamparado.

En algún universo paralelo no pasarán los años y las cabezas beodas seguirán apoyadas durante horas en lo alto de su meadero metálico. En este universo, si no hubiera ido tanto al Karma recordaría más cosas para poner aquí, pero que me quiten lo 'bailao', y lo 'cantao'.

Bar El Karma

La discoteca Karma por dentro. / EPC

Pocas veces está tan justificado citar de nuevo el genial inicio de Lolita como para dar al Karma la despedida que se merece. Lo hizo en X @n_torreblanca: "Ciao Karma, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Allí quedan algunas de las mejores noches que llevaré en el corazón. Barcelona, tú antes molabas...". Y en esa línea de profundo duelo iban la mayoría de comentarios al cierre en las redes sociales. Un pequeño muestrario basta para comprobar que ocupaba un lugar de excepción en la memoria sentimental de no pocos barceloneses, de cuna y de adopción.

Hay, por supuesto, mucha nostalgia. "Nuestras noches de fiesta de los 90. Quedábamos a hacer la previa en el Glaciar y/o el Malpaso, y la ruta: Pipa’s Club, Sidecar, Karma, Jamboree, New York... Cojones, qué fiestas y sobre todo qué buena música. Subía Ramblas arriba tranquilamente de vuelta a casa más feliz...", recuerda @piesnegros. "¡De noche bajabas y de día subías! Miles de almas hemos apurado horas de vida, de nervio, de evasión. Allí, bajo tierra, entre el cielo y el infierno, hemos esperado la revelación de tantas verdades que, aunque ya no lo frecuentábamos, se nos reabren las cicatrices de las heridas", recuerda @Gerard_Gort. Y hay también quejas contra la nueva Barcelona: "Un sitio irrepetible, testigo de muchas de las grandes noches que hemos disfrutado la gente de nuestra generación. Una plaza Reial llena de sitios auténticos y que, poco a poco, va perdiendo su encanto en beneficio de la gentrificación", escribe @JoanFortezaM.

Pero entre todos los mensajes, sobresale este intercambio que resume la situación. "¡Hostia puta! Aquí conocí a mi mujer, con la que llevo 22 años, y ya nunca me podrán indemnizar por eso", dice @JJcccp1980. "Sí, ¿pero cuánto hace que no bajabas? La vida sigue y no se vive del aire…», le contesta @deDaniOlivares.

Dos pinchadiscos en el Karma.

Dos pinchadiscos en el Karma. / Facebook

Pero no todo han sido desgracias esta semana, sobre todo si no vives en Barcelona. De hecho, si vives en San Sebastián y eres de la Real Sociedad, ha sido una gran semana: sigues celebrando que tu equipo se ha clasificado para la final de la Copa del Rey seis años después de ganar la última que disputó, contra el Athletic de Bilbao. Es el mismo rival al que venció para llegar a la última ronda, en la que se enfrentará al Atlético de Madrid.

En las redes sociales, lo más visto de la semifinal fue lo que pasó justo cuando se acabó el partido. Se ha puesto de moda que algunos equipos celebren sus triunfos y lloren sus derrotas acercándose a los aficionados y compartiendo con ellos unos minutos. En la vuelta de la eliminatoria, evidentemente, el ambiente era de euforia en Anoeta. Y en un momento dado de la fiesta, el jugador islandés Orri Oskarsson se acercó a la grada y cogió el micro para cantar una canción que ya se ha convertido en un 'hit'. Al ritmo del 'Café con ron' de Bad Bunny, el delantero de la Real cantó: "Por la mañana café / por la tarde ron / llévame a Sevilla / Orri Oskarson". Es la canción que le han cantado a él los aficionados durante toda la competición, porque Sevilla es donde se juega la final de Copa.

Pero, además de por el buen rollo que desprende, el vídeo se ha hecho viral porque muchos comentaristas de las redes se han fijado en dos de las banderas que hay en la grada: la palestina y la soviética. Sobre todo la bandera roja con la hoz y el martillo de la URSS ha causado extrañeza en algunos usuarios, e indignación en otros. "Solo España puede permitir bandera de Palestina y comunistas, pero no permiten ni la de España, ojalá siga al mando Perro Sánchez, estos son los próximos en desaparecer", se quejaba @varto_lomeo. Mientras, la Real ya ha sacado una camiseta con el lema robado a Bad Bunny y ha puesto de modelo para lucirla... al propio Oskarsson.

SAN SEBASTIÁN, 07/02/2026.- El entrenador de la Real, Pellegrino Matarazzo (2-i), celebra la victoria con Orri Óskarsson (2-d) al término del partido de LaLiga que Real Sociedad y Elche CF han disputado este sábado en el estadio de Anoeta, en San Sebastián. EFE/Javier Etxezarreta

SAN SEBASTIÁN, 07/02/2026.- El entrenador de la Real, Pellegrino Matarazzo (2-i), celebra la victoria con Orri Óskarsson (2-d) al término del partido de LaLiga que Real Sociedad y Elche CF han disputado este sábado en el estadio de Anoeta, en San Sebastián. EFE/Javier Etxezarreta / Javier Etxezarreta / EFE

Suscríbete para seguir leyendo