Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

A la última

Paul Kelly Anthony, de John John Kennedy Jr en 'Love Story' a nuevo 'crush' de América

De Port McNicoll a FX/Hulu, el nuevo 'novio de internet' ha resucitado al 'hombre más sexy' de los 90, con traje impecable, rock noventero y una década de audiciones a la espalda

John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette, la verdadera y trágica historia de amor de los 'príncipes de América' cuyo estilo marcó toda una era

Paul Anthony Kelly, en la piel de John F. Kennedy Jr., en la serie 'Love Story: John F. Kennedy Jr. & Carolyn Bessette', de Ryan Murphy.

Paul Anthony Kelly, en la piel de John F. Kennedy Jr., en la serie 'Love Story: John F. Kennedy Jr. & Carolyn Bessette', de Ryan Murphy. / Kurt Iswarienko/FX

Laura Estirado

Laura Estirado

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Durante los años 90, John F. Kennedy Jr. fue algo más que el hijo de un presidente: fue una fantasía nacional con sonrisa perfecta y 'uniforme preppy'. Veinticinco años después de su muerte, el mito ha regresado en forma de serie 'Love Story: John F. Kennedy Jr. & Carolyn Bessette', producida por Ryan Murphy, en Disney+- y, con él, un rostro inesperado que ha provocado una reacción en cadena: búsquedas masivas, hilos virales y un consenso digital bastante unánime. El responsable se llama Paul Anthony Kelly (también nombrado como Paul Kelly Anthony, sic), tiene 37 años y es oficialmente el nuevo 'crush' de América.

El fenómeno no es anecdótico. 'USA Today' lo ha bautizado directamente como el "novio de internet" tras el estreno de los tres primeros episodios el 12 de febrero, subrayando cómo su interpretación de JFK Jr. disparó la obsesión 'online' por el actor canadiense casi desconocido hasta entonces. La etiqueta ha prendido como la pólvora.

1.000 aspirantes para un solo Kennedy

El papel no era menor. Según reveló el equipo de la serie -y han contado medios como 'The Hollywood Reporter' y 'Vogue'- más de 1.000 actores audicionaron para interpretar a John-John. El creador Connor Hines describió el reto con precisión quirúrgica: necesitaban a alguien con aura de 'Hombre Vivo Más Sexy', pero también con una masculinidad clásica, capaz de resultar creíble en una Ivy League y sostener el apellido Kennedy sin caer en la caricatura.

Cuando Kelly entró en la sala para leer junto a Sarah Pidgeon (Carolyn Bessette), la decisión fue casi inmediata.

De modelo encasillado a actor paciente

Nacido en Port McNicoll (Ontario; Canadá) en 1988, Kelly fue descubierto como modelo tras mudarse a Toronto. Trabajó para firmas como Brooks Brothers y Bonobos, firmó con la agencia Innovative Artists y recorrió el mundo. Pero quería actuar.

En una extensa conversación con 'Interview Magazine', el actor explica que pasó casi 10 años audicionando. Incluso llegó a conseguir un papel que prometía ser su gran oportunidad —'The Venery of Samantha Bird'-— que nunca vio la luz. "Estas cosas pasan", resume con serenidad. También admite que su físico jugó en su contra: en un 'casting' le dijeron directamente que era "demasiado guapo" para el papel.

El punto de inflexión llegó en mayo: lectura con química, prueba de cámara y un detalle casi cinematográfico. No tenía traje para la audición final y compró uno de última hora en Uniqlo. Horas después, tenía el papel.

Método Kennedy

Para construir al personaje, Kelly hizo algo más que replicar el peinado icónico. Según contó a 'Interview', escuchaba cada día la narración que JFK Jr. hizo del libro de su padre, 'Profiles in Courage', para interiorizar su cadencia vocal. Estudió entrevistas -incluidas sus apariciones en 'Larry King Live'-, leyó biografías como la de Rosemarie Terenzio y trabajó con un 'coach' para eliminar sus "canadianismos".

El rodaje fue intenso: jornadas de 12 a 14 horas, escenas de hasta 16 páginas en un día y un episodio ocho filmado casi como una obra de teatro. También entrenamiento físico específico -pesas, poco cardio- para acercarse al físico atlético del heredero Kennedy. Curiosamente, el maquillaje invertía más tiempo en cubrir sus tatuajes que en perfeccionar el famoso peinado.

Icono del 'lujo tranquilo'

La serie no solo revive una historia de amor; también reactiva una estética. Publicaciones internacionales de moda han subrayado el paralelismo estilístico entre Kelly y el JFK Jr. real: trajes grises y azul marino, americanas cruzadas, bomber de cuero, chinos, mocasines, gafas tipo Wayfarer. Un revival del American Sportswear noventero que conecta con la tendencia actual del 'quiet luxury'.

En las primeras filas de desfiles como Dior Homme o en la 'premiere' celebrada en el Carnegie Hall, el actor ha mantenido esa línea: siluetas limpias, sastrería sobria, elegancia sin estridencias.

El novio de internet tiene anillo

El detalle que completa el retrato: Kelly está casado con Syd Widziszewski-Kelly, directora de producción vinculada a títulos como 'C’mon C’mon' o 'Don’t Worry Darling'. Residen en Portland, Oregón, y han sido padres en enero, tal como él mismo adelantó en entrevistas previas al estreno.

Sobre la atención mediática, el actor se muestra prudente. En declaraciones a 'Vogue', admitía que rodar escenas rodeado de paparazzi le ayudó a comprender la presión que sufrían John y Carolyn, añadiendo que él no podría soportarlo en la vida real.

El mito, actualizado

La serie ha sido recibida, según varias críticas internacionales, como un retrato más contemplativo que morboso de la pareja, centrado en la intimidad y en el peso de la fama. Y en medio de ese equilibrio delicado aparece Kelly, sosteniendo el legado con compostura.

Internet ya fantasea con su futuro -incluso como hipotético Bruce Wayne en el universo DC-, pero lo cierto es que su historia tiene algo menos ruidoso y más sólido: la de un actor que estuvo a punto de regresar a Canadá tras años sin oportunidades y que, de repente, se encontró encarnando al "príncipe americano".

Suscríbete para seguir leyendo