Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Abro hilo

Tejero se muere de la vergüenza en la semana berlanguiana del 23F

La desclasificación de los archivos del golpe sublima su lado grotesco y encumbra al rey emérito en las redes

Carmen Díaz Pereira, esposa de Tejero, es una de las protagonistas de los documentos desclasificados del 23F.

Carmen Díaz Pereira, esposa de Tejero, es una de las protagonistas de los documentos desclasificados del 23F. / EFE / Moncloa

Daniel G. Sastre

Daniel G. Sastre

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Se diría que Antonio Tejero se murió de la vergüenza. El teniente coronel más famoso de la Guardia Civil eligió para abandonar este mundo el día que un gobierno socialista, mucho más 'rojeras' que el que él quiso derribar, desclasificó los papeles del golpe de Estado del 23F y quedó claro que, al final, casi todos los demás implicados lo dejaron tirado. Los documentos no ofrecen, por lo que se sabe hasta ahora, mucha novedad, y puede decirse que apuntalan la versión oficial, pero es impagable ver una junto a otra las pequeñas anécdotas –muchas ya conocidas– de aquel día. Los diarios de papel de esta semana se convertirán en producto de coleccionista para los sibaritas de lo grotesco, para los que se deleitan con los detalles berlanguianos que suelen acompañar, sobre todo en España, a los acontecimientos históricos más trascendentales.

No nos reiríamos tanto si el golpe hubiera triunfado, claro está. Pero como no lo hizo, las redes sociales han recorrido las esquinas más inverosímiles de aquel día de hace 45 años, aunque parece que hayan pasado 200. Las conversaciones de Tejero con Juan García Carrés (falangista y dirigente sindical franquista), por ejemplo, son un monumento al humor absurdo. García Carrés, el único civil condenado por el 23F, anuncia la llegada inminente al Congreso de varios regimientos e intenta dar ánimos a Tejero, que al principio entra al trapo –"¡por España!", se repiten entre ellos–, pero que poco a poco va asumiendo su difícil situación.

–La victoria es para España, ánimo, ánimo y ánimo. Los hombres de honor sabrán corresponder a todo esto –lo empuja García Carrés.

–Juanillo, no me hagas propaganda, coño –responde el teniente coronel en un momento de lucidez.

Me cago en la leche –zanja el diálogo, contrariado, García Carrés.

Juan García Carrés y Franco, en 1974.

Juan García Carrés y Franco, en 1974. / MINISTERIO DE CULTURA

Juan García Carrés es también protagonista secundario en las conversaciones sin duda más hilarantes de toda la trama golpista, que son en las que aparece la esposa de Tejero, Carmen Díez. De ellas se colige que quiere a su marido a la manera franquista: se preocupa por él, y lo reprende cariñosamente por brutote, pero no osa cuestionar sus acciones, aunque estas consistan en plantarse en el Congreso a pegar tiros e intentar restaurar la dictadura. García Carrés puso primero en contacto al matrimonio la noche del 23F.

García Carrés: "Espera un momento no cortes… vamos a darle una alegría a tu mujer, pobre mujer".

Tejero: "Oye, ¿qué le pasa a mi niña?".

G. C.: "Nada, que está preocupada, voy a darle esta alegría que estoy hablando contigo".

T.: "Que no se preocupe. Que aquí estoy yo con lo que sea y para lo que haga falta".

G.C.: "Vale… habla bien fuerte para que te oiga".

T.: "¿Qué hay? Eh… ¿me oye?".

G.C.: "Sí, te ha oído… ¿le has oído?".

T.: "No hombre, no va a haber sangre hija mía. No te preocupes. ¿Que te quiero muy poco? Ja, ja, ja".

Aún sorprenden más las conversaciones de la esposa de Tejero con dos amigas, Herminia y Carmen Elvira. A la primera, la mujer de Tejero le dice: "¿Has visto qué asco? Me lo han dejado 'tirao' como una colilla. Me lo han 'dejao' solo, me lo han 'engañao'". En la conversación con Carmen Elvira, en cambio, empieza también cargando contra el resto de implicados: "Qué 'desgraciao'. Tanto amor a la patria, tanto darlo todo, mira como lo han engañado. Estaría el Ejército detrás... en la cabeza, y ahora nadie ha hecho nada". Pero acaba criticando al propio Tejero: "¡Es tonto! Carmen Elvira, te voy a dejar, porque estoy desde las cuatro de la mañana intentando localizarle, intentando hablar con él, y no hay forma humana".

Antonio Tejero, pistola en mano en el Congreso durante el 23F.

Antonio Tejero, pistola en mano en el Congreso durante el 23F. / X

Antes de la publicación de la documentación reservada del 23F circulaban en las redes sociales varias teorías acerca de lo que iba a pasar cuando se conociera. Se pueden resumir en dos líneas de prospección. La primera era la que aseguraba que la desclasificación iba a servir al taimado Pedro Sánchez como plataforma de despegue para intentar lograr la reelección. Según esa teoría, los papeles del 23F iban a dejar pringado hasta las orejas al rey Juan Carlos, y el presidente del Gobierno iba a utilizar esa información para plantear el debate que iba a polarizar hasta un límite nunca visto a la ya muy polarizada sociedad española: ¿vale todavía la pena la monarquía o tenemos que dar otra oportunidad a la república?

La segunda hipótesis previa era la de que los documentos secretos del 23F iban a restituir al rey emérito en su pedestal de guardián de la democracia. Después de eso, lo que debería pasar es que se alzaran cada vez más voces lamentándose de que ese prócer tuviera que pasar sus últimos años en Abu Dabi, por muchos olvidos pertinaces que haya tenido con respecto a sus obligaciones con Hacienda. De momento, esta segunda teoría se ha demostrado mucho más certera, hasta el punto de que ya hay personalidades de todos los partidos que piden la vuelta de Juan Carlos.

Felipe González defendió el papel "ejemplar y decisivo" que, según dejan claro los documentos, tuvo el exmonarca para frenar el golpe, y Alberto Núñez Feijóo pidió su regreso abiertamente, a pesar de los "errores innegables en su trayectoria". Mientras el Gobierno deja en manos de Juan Carlos la decisión, en X se reunían quienes preferían tirar de ironía. "Eso, que vuelva a España (Juan Carlos I) como héroe, virgen y mártir. Y como el Papa va a venir en verano, que lo canonice también", escribía @Chesana1. Lo segundo es imposible, pero lo demás está por ver.

05/11/2025 El Rey emérito Juan Carlos I durante una de sus visitas a Sanxenxo POLITICA EUROPA ESPAÑA SOCIEDAD

El Rey emérito Juan Carlos I durante una de sus visitas a Sanxenxo, en noviembre. / EUROPA PRESS

Suscríbete para seguir leyendo