Abro hilo
Los robots humanoides chinos hacen kung fu pero aún no disparan
Una exhibición tecnológica, una prueba de esquí y el obituario de Robert Duvall, protagonistas en las redes

Robots humanoides practican kung-fu sobre el escenario, durante el Festival de primavera. / Captura de pantalla de la CCTV

"El futuro no es lo que era" es una frase comúnmente atribuida al poeta francés Paul Valéry, y también es una verdad como un templo cuando se utiliza para explicar el desarrollo exponencial de la tecnología. El pasado martes vimos un nuevo avance asombroso: durante la gala del Año Nuevo chino, la televisión pública del país asiático programó un espectáculo protagonizado por robots humanoides. No era la primera vez: el año pasado, sin ir más lejos, esas figuras metálicas antropomorfas tuvieron también un papel sobre el escenario. Pero su coreografía ortopédica no tenía nada que ver con lo que se ha visto esta semana. Los nuevos robots chinos hicieron una demostración de artes marciales y sus movimientos eran calcados a los de los luchadores de carne y hueso que los acompañaban. Si no fuera por el hueco que tenían donde debía estar la cara, habría sido difícil distinguirlos. "Esto se transmitió esta noche a mil millones de personas en China. Hace un año, estos robots apenas podían agitar un pañuelo; ahora pueden hacer volteretas y kung fu con 'nunchakus'. La inteligencia física es la próxima frontera", resumió en X @Tristan0x.
La impresionante representación tenía, evidentemente, una intención política. China fabrica el 90% de los robots humanoides del mundo, y el espectáculo del martes deja claro que el uso de la inteligencia artificial produce enormes mejoras en sus prestaciones. Las reacciones en las redes sociales oscilaron entre el asombro y el temor. Aprovechando esas emociones, populistas y agoreros publicaron vídeos en los que se ve a los mismos robots chinos en un entrenamiento militar. "Si empieza la tercera guerra mundial estamos fritos. Invocarán un reclutamiento obligatorio y te enviarán a enfrentarte a robots de IA que tienen una puntería perfecta. Este vídeo no es IA, son robots reales que pueden disparar rifles de asalto y China los tiene", escribió @GodsBurnt. Pero no es verdad, el vídeo no es real.

Robots participan en la celebración del año nuevo en China. / Andrés Martínez Casares / EFE
Los cuñados de España tuvieron un gran día el pasado jueves. Ellos, que como el 99,9% de la población ni habían visto nunca ni habían oído hablar sobre el skimo, pudieron comprobar con la victoria de Oriol Cardona en los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina la naturaleza insólita –para los ajenos a ella– de esa disciplina deportiva. Hay una primera subida con esquís en la que los competidores pueden elegir por qué lado superar unos rombos que se colocan en el recorrido. Después llega la parte más chocante: los participantes se quitan los esquís y suben unas escaleras. Al final, guardan las pieles de foca en sus trajes y descienden el último tramo nuevamente con los esquís puestos.
Era imposible que un deporte así no llamara la atención de las redes sociales. Entre las opiniones positivas en X estuvo la de @berto_arteagafs. "La prueba de sprint en esquí de montaña me parece lo más loco que he visto en el deporte, esquiar hacia arriba, subir escaleras, hacer rotondas, volver a esquiar hacia arriba y finalmente esquiar hacia abajo con saltos, me ha flipado", escribió. Pero otros no fueron tan benevolentes. "Por supuesto que un español iba a llevarse el oro de un deporte que da la sensación que ha sido inventado a la carrera y sin pensar mucho porque tocaba exponerlo en cinco minutos", opinó @DAMIANISM0.
Y luego estuvo la polémica sobre el origen del campeón. Algunos se quejaron de que TV3 presentara a Cardona como "esquiador catalán", como si no lo fuera. Pero otros como @antonisoy protestaron porque la televisión no tuviera en cuenta a los catalanes que compiten bajo bandera francesa: "Lo de TV3 es espectacular. Primer ejemplo de hoy. 3/24 pronto por la mañana, quien presentaba los deportes (no sé el nombre) dice que Oriol Cardona es el primer catalán en ganar el oro en esquí en los JJOO, olvidando que el norcatalán Fourcade ha ganado varias medallas olímpicas. ¡Son unos ignorantes!".

Oriol Cardona celebra su oro en el sprint de esquí de montaña. / ANNA SZILAGYI / EFE
El periodismo es una profesión con muchos defectos, y la opinión general sobre los medios de comunicación es mala, y está empeorando. Pero los periódicos siguen teniendo golpes de efecto, y los coleccionistas de pequeñas curiosidades sobre la industria tuvieron ocasión de deleitarse esta semana con una de ellas. La muerte del legendario actor Robert Duvall a los 95 años deparó como es lógico el homenaje de un sinfín de publicaciones; al fin y al cabo, no mucha gente ha participado en películas como 'Matar a un ruiseñor', 'La jauría humana', 'Apocalypse Now', o la saga de 'El Padrino'. Muchos de sus compañeros en esas películas lo recordaron con cariño en las redes sociales. Al Pacino subrayó su "fenomenal talento", y Robert de Niro escribió: "Que Dios bendiga a Bobby. Espero vivir hasta los 95 años. Que descanse en paz".
Pero el obituario –la pieza periodística que recuerda a un recién fallecido– más comentado ha sido el que distribuyó la agencia de noticias Associated Press. El texto incluye las frases habituales en estos casos, y también algunas no tan habituales. "El calvo y fibroso Duvall no tenía el aspecto de un galán, pero pocos actores de carácter disfrutaron de una carrera tan larga, gratificante e impredecible", dice por ejemplo. Pero lo más comentado del artículo fue la explicación que la agencia incluyó sobre su autor: "El excorresponsal de Hollywood de The Associated Press Bob Thomas, quien murió en 2014, fue el principal autor de este obituario".
Es decir, el texto sobre la muerte de Duvall estaba escrito, como mínimo, 12 años antes de que tuviera lugar. Quizás algunos descubrieron en ese momento que los medios guardan obituarios sobre las grandes personalidades que sospechan que pueden irse pronto de este mundo para poder publicarlas en cuanto eso suceda. Qué pequeña victoria debe de constituir para esas personas sobrevivir a sus enterradores periodísticos.

El actor Robert Duvall, una de las grandes leyendas del cine, en una imagen de 2019 / X
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