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Un nuevo centro en el Empordà se suma al 'boom' de la longevidad en España: "Queremos vivir más, pero sobre todo, mejor"

Noèlia Jiménez, directora de la clínica boutique Dermika Longevity, avisa: "Una persona estresada, en alerta constante, que no descansa bien... tiene muchas papeletas para envejecer peor"

Noèlia Jiménez, en una de las salas de tratamiento de Dermika Longevity.

Noèlia Jiménez, en una de las salas de tratamiento de Dermika Longevity. / NASTYA ELIKAN

Laura Estirado

Laura Estirado

Barcelona
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En Torre Mirona, ese resort del Empordà donde el verde es tan verde que hasta se huele y donde el tiempo corre con otra cadencia, la longevidad deja de ser un concepto de laboratorio para aterrizar en un escenario muy concreto: una clínica boutique, discreta y pensada para bajar revoluciones. "Solo salir de la ciudad y empezar a ver este paisaje que tenemos aquí... Tu estado anímico ya cambia", sostiene Noèlia Jiménez, directora de Dermika Longevity, instalada en este paraje entre golf y montañas nevadas en la lontananza.

"La longevidad no es el futuro, ya es más que el presente", observa Jiménez con esa mezcla de convicción y calma de quien lleva años viendo venir una ola, y que ahora ya la nota en la orilla. España vive un auge de clínicas y centros que prometen algo más que verse bien: la nueva obsesión es vivir más, sí, pero sobre todo, vivir mejor. Y en este mapa en expansión, en plena naturaleza ampurdanesa, Jiménez lidera un proyecto que quiere diferenciarse de los templos cinco estrellas que hay diseminados por la Costa del Sol andaluza o en las Costas Blanca y del Azahar de la Comunitat Valenciana, en Ibiza o Asturias.

La clínica abrió a finales de julio pasado, en un enclave que durante dos décadas había sido un spa premium pero que, tras la crisis de 2008, había ido cambiando de manos hasta convertirse, justo, en el lugar perfecto que Jiménez buscaba para su propuesta.

Turismo de bienestar

"España, sobre todo por la ubicación que tiene, va a tener mucho peso en este 'boom' -afirma Noèlia-. Ya llevamos un tiempo hablando de longevidad y bienestar global, pero ahora es cuando realmente va a crecer", avanza a este diario.

Según un informe de 'Global Wellness Institute' (GWI), España ocupa el puesto 14º a nivel mundial por tamaño de mercado de bienestar, con una facturación de aproximadamente 83.000 millones de dólares (2020-2022), y es un destino líder en turismo de bienestar, siendo el segundo en Europa (por detrás de Francia) y quinto a nivel global (por detrás de EEUU) en esa categoría, según datos citados por el instituto.

Una de las salas del centro Dermika Longevity.

Una de las salas del centro Dermika Longevity. / NASTYA ELIKAN

El contexto no es casual. Mientras países como EEUU o Suiza llevan años normalizando este tipo de clínicas, en España el fenómeno empieza a consolidarse. "Hasta ahora, las grandes clínicas de longevidad eran de lujo y estaban muy ligadas a destinos de costa como Marbella, la Costa del Sol o Alicante", explica Jiménez. “Ahora estamos viendo cómo esta tendencia se acerca más a las ciudades y a formatos más accesibles".

"Necesitaba un entorno natural para hacer la propuesta que yo quería", recuerda. "Aquí no vienes a un lujo ostentoso", aclara. "No somos una gran clínica con hotel cinco estrellas. Somos una clínica boutique, con un trato muy personalizado, muy cercano, y con mucho cuidado del detalle", responde.

El centro no cuenta con alojamiento propio, pero se integra en el resort de Torre Mirona, rodeado de hoteles de cuatro y cinco estrellas. Una manera de ofrecer una experiencia premium sin artificios.

De la estética a la longevidad 360º

Hablar de Dermika Longevity es también hablar de la trayectoria de su fundadora. Noèlia Jiménez (Girona, 1972) acumula más de 30 años de experiencia en estética avanzada, medicina estética y regenerativa. En 2010 abrió Dermika Estètica en Girona, con una visión muy clara: aplicar una mirada médica y tecnológica a la estética en un momento en el que ese enfoque apenas existía.

El siguiente paso llegó en 2016, cuando incorporó fisioterapia, nutrición, entrenamiento personal y psiconeuroinmunología. "Ahí confirmé que el futuro pasaba por una visión integradora de la salud", explica. A partir de 2019, tras un proceso de transformación personal, su interés se volcó en el bienestar consciente, el entrenamiento de fuerza, el yoga, la meditación y el 'biohacking'. El resultado natural de todo ese recorrido es Dermika Longevity.

"Para mí, la longevidad lo incluye todo -afirma-. No es 'anti-aging' entendido solo como imagen, ni 'wellness', como descanso. Es trabajar la persona a 360º".

Vivir más… y mejor

La conversación sobre longevidad va mucho más allá de la estética. "Vivimos más. Y vivir más significa calidad de vida. Si no vivimos mejor, no tiene sentido", sostiene.

En este cambio cultural, ella señala un motor claro: las mujeres. "La mujer tiene un papel fundamental. Se cuida más, prioriza, se empodera", afirma. Y hay un punto de inflexión evidente: la menopausia. "Antes parecía que a partir de ahí la vida se acababa. Ahora se habla de menopausia constantemente, de vida sexual, de vitalidad. Eso ha cambiado mucho las reglas del juego", constata.

Y ese nuevo enfoque arrastra también a los hombres. "Ellos quieren seguirnos el ritmo", apunta, sonriendo.

Noèlia Jiméne, directora de Dermika Longevity, con su equipo médico.

Noèlia Jiméne, directora de Dermika Longevity, con su equipo médico. / NASTYA ELIKAN

Anticiparse al envejecimiento

Uno de los conceptos clave en Dermika es la prevención. "No esperamos a que aparezca la patología. Nos adelantamos", relata. ¿Cómo? A través de pruebas médicas específicas que permiten conocer el estado real del organismo: test genéticos y epigenéticos, mineralogramas, analíticas completas o estudios de estrés oxidativo.

"Bajar la inflamación es básico para mejorar la salud", subraya. Y junto a ella, otro gran pilar: el sueño. Una persona estresada, en alerta constante, que no descansa bien... tiene muchas papeletas para envejecer peor"

Aquí aparece una idea que se repite a lo largo de la conversación: la toma de conciencia. “Cuando decides parar y escuchar qué le pasa a tu cuerpo, es cuando puedes empezar a revertir”.

Del 'relax' al diagnóstico

Curiosamente, muchos pacientes llegan primero buscando desconexión. "Hay gente que entra y hace 'guau', como si descargara", describe. El 'Dermika Longevity Day Pass', una experiencia de un día con valoración médica, acceso a sauna, piscina, actividades y tratamientos, suele ser la puerta de entrada".

A partir de ahí, el abanico es amplio y personalizado. Entre los tratamientos más demandados destacan las terapias vitamínicas intravenosas, las visitas médicas de longevidad, los tratamientos capilares, corporales y faciales, así como programas específicos como 'Vitalidad Femenina 45+' o 'Rendimiento para Deportistas''.

"El test genético nos da información clave sobre intolerancias, absorción o predisposición -explica Jiménez-. Y la microbiota es otro de los grandes pilares. El intestino es nuestro segundo cerebro", subraya.

¿Moda o estándar del futuro?

¿Es la longevidad un lujo reservado a unos pocos? Jiménez lo tiene claro: "Debe formar parte de la vida cotidiana". Aunque reconoce que ciertas tecnologías tienen un coste, insiste en que los pilares -alimentación, descanso y vida activa- están al alcance de cualquiera.

En Dermika, los precios van desde experiencias puntuales de poco más de 100 euros hasta programas intensivos de una semana que pueden situarse entre los 3.000 y los 6.000 euros, según pruebas y tratamientos.

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