Abro hilo
'Dirty Sánchez': de Soria a Siria sin pasar por Súria
El presidente del Gobierno obtiene repercusión internacional tras enfrentarse a los ‘tecnooligarcas’

Elon Musk. dueño de X; Pedro Sánchez, presidente de España; Pavel Durov, dueño de Telegram / FABRICE COFFRINI; NICOLAS TUCAT; GIUSEPPE CACACE / AFP

Todos tenemos semanas mejores y semanas peores, pero la de Pedro Sánchez ha sido difícilmente superable y contribuye a acrecentar su leyenda de superviviente. Cuando todo se derrumbaba a su alrededor, el presidente del Gobierno sacó del congelador un proyecto antiguo con la evidente intención de desviar la atención de sus problemas internos. Y bingo. El recordatorio de que quiere prohibir las redes sociales a los menores de 16 años no solo ha concitado el aplauso casi unánime de los padres y las madres españoles, sino que ha convertido a Sánchez en la esperanza de la progresía mundial contra los malvados 'tecnomagnates'. Han salido en tromba contra él Elon Musk, dueño de X y de muchas otras cosas, y Pavel Durov, el fundador y CEO de Telegram.
A Sánchez no le ha hecho falta ni siquiera tener una idea nueva, porque hace más de un año y medio que el Gobierno propuso impedir que los niños entren en redes sociales. Pero bien está lo que bien acaba para los intereses de uno, y Sánchez ha tenido por fin estos días un respiro de la angustiosa situación por la que atraviesa en los asuntos domésticos. El presidente está mucho más cómodo enfrentándose a Musk o a Durov que haciendo frente a la crisis ferroviaria o encarando su precaria posición en el Congreso, que de momento le ha impedido sacar adelante el aumento de las pensiones o las restricciones a los acaparadores inmobiliarios. "Deja que los 'tecno-oligarcas' ladren, Sancho, es señal de que cabalgamos", escribió el miércoles en su cuenta de X.
Además de los 'tecnooligarcas' –la RAE aclaró que debería escribirse así–, los que quieren que el Gobierno caiga también ladraron de lo lindo en las redes sociales y en otras tribunas, quizás por ver cómo el rey de las jugadas maestras puede escapárseles de nuevo. Y también se quejaron los que agradecerían un cambio de prioridades. "Ojalá poder ir en tren en lugar de cabalgando, presidente", dijo por ejemplo @Proserpinasb.

Elon Musk, director ejecutivo de Tesla, hace un gesto hacia la multitud en el Capitol One Arena mientras sube al escenario durante una ceremonia por la inauguración del presidente estadounidense Donald Trump en Washington, DC, EE. UU., el 20 de enero de 2025. / ALLISON DINNER / EFE
De momento, el presidente del Gobierno podrá contarle a sus nietos que tuvo durante una semana rabiando al hombre más rico del mundo. En la política española, se metaforiza desde hace años sobre quienes priorizan Siria –la política internacional– y quienes prefieren ocuparse de Soria –la política nacional–; en estos momentos, Sánchez es, aunque sea por puro interés electoral, de los primeros. En ese sentido la ayuda de Elon Musk ha sido impagable.
El fundador de X le ha dicho de todo al presidente del Gobierno español que quiere ponerle restricciones a su chiringuito cibernético. Empezó llamándole "traidor al pueblo de España", pero enseguida añadió un insulto mucho más escatológico. "'Dirty' Sánchez es un tirano y un traidor al pueblo de España", escribió Musk. Y añadió el emoticono de una caca, prueba inequívoca de que sabía que un 'dirty Sánchez' es una expresión –racista– que tiene cabida en la jerga de las prácticas sexuales más depravadas. En otro mensaje, Musk llamó al presidente del Gobierno "fascista totalitario".
Poco después llegó la invectiva de Durov, que utilizó su poder omnímodo como jefe de Telegram para enviar un mensaje a todos los usuarios en el que acusaba a Sánchez de defender "unas normativas peligrosas que amenazan las libertades digitales".
La prueba de que la estrategia de la Moncloa fue un éxito es que a Sánchez le salieron, además de enemigos, también amigos internacionales en las redes sociales. En mensajes de apoyo que el presidente del Gobierno corrió a retuitear, Sánchez recibió el aplauso de, entre muchos otros, la extenista Martina Navratilova, el Ministerio de Exteriores francés o el director general de la Organización Mundial de la Salud, que escribió: "La evidencia muestra que los daños no solo tienen que ver con el uso [de algunas redes sociales], sino también con el diseño".

El fundador de Telegram, Pável Dúrov. / AP
"No deberíamos dejar que la libertad de expresión muera en silencio. Una vez que se acabe, se acabó el juego", dijo el dueño de Telegram para explicar por qué había mandado ese mensaje a todos los usuarios de España. Lo de que "la libertad de expresión muere en silencio" es siniestramente parecido al lema de 'The Washington Post', "'Democracy Dies in Darkness'", al que otro empresario que Sánchez definiría como 'tecnooligarca', Jeff Bezos, ha asestado esta semana un hachazo en forma de 300 despidos. "Es que ponte a pensar lo que acaba de hacer el CEO de Telegram. Eso de meterte con el permiso de administrador en la app que has creado y que usan millones de personas que no saben quién carajo eres para enviarles el mensaje ‘CUIDAO CON PERROSANXE’. Tremendo", resumió @Serthand.
Es innegable que la protesta de Durov, y también la de Musk, sirve para engordar a Sánchez y convertirlo en una especie de superhéroe cuando en España pasa por un momento de grandes apuros y a las puertas de unas elecciones en Aragón que, según las encuestas, podrían contribuir aún más al deterioro de su proyecto. Está por ver cuánto le durará el balón de oxígeno, porque algunos de los socios que propiciaron su investidura se han cansado abiertamente de sus juegos de mano. Junts, por ejemplo, se quejó el jueves de la "frivolidad" e "inmoralidad" del Gobierno por mezclar en un decreto ómnibus, de votación conjunta, medidas como la moratoria de los desahucios –que ellos no apoyan– y otras que sirven para constituir lo que se ha llamado "escudo social". La subida de las pensiones parece encarrilada, pero esa manera de actuar ya ha provocado varios revolcones parlamentarios del Gobierno.
Pedro Sánchez, en resumen, ha podido esta semana escapar de Soria para refocilarse en Siria, pero Súria sigue resistiéndosele.

Archivo - La diputada de Junts, Miriam Nogueras, durante una sesión plenaria en el Congreso, a 11 de diciembre de 2025. / Fernando Sánchez - Europa Press - Archivo
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