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Abro hilo

José Mourinho, icono de la locura de la nueva Champions

El partido entre el Real Madrid y el Benfica y la conducta del entrenador portugués centran el interés en las redes

Mourinho celebra el tanto de la victoria del Benfica contra el Madrid.

Mourinho celebra el tanto de la victoria del Benfica contra el Madrid. / Armando Franca / AP

Daniel G. Sastre

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La UEFA nos ha callado la boca a quienes arqueamos una ceja cuando hace año y medio se inventó un nuevo formato para la Champions. Ese incomprensible sistema, pensamos algunos, no iba a tener éxito, porque la gente no lo entendería. Pero este miércoles, con toda la última jornada de la primera ronda en juego a la vez, con todos los partidos televisándose en directo a la manera de un carrusel radiofónico, con los equipos subiendo y bajando posiciones en la tabla y entrando y saliendo de la clasificación para la siguiente ronda en un frenesí enloquecido, a quién le importaba un carajo entender o no lo que estaba pasando.

Hay voces autorizadas que afirman que la nueva competición es injusta, porque cada equipo debe superar un camino distinto para llegar a la siguiente fase, y esas rutas difieren mucho en dificultad unas de otras. Es como si para llegar al mismo destino un conductor tuviera que ir por un camino de tierra y lleno de baches y otra por una autopista recién construida. Pero al fin y al cabo esto es solo fútbol, y no hay justicia que compense la locura que se vivió en el último minuto del Benfica-Real Madrid. El portero del equipo portugués, entrenado para más morbo por José Mourinho, marcó el 4-2 que a la postre valió la clasificación y el estadio se vino abajo. Y también los medios convencionales y las redes sociales, que recogieron por ejemplo cómo los gritos de celebración del gol del Benfica del personal de un canal de televisión portugués interrumpieron la sesuda intervención que en ese momento estaba haciendo en el programa un sacerdote.

Tras el susto inicial por el grito, el representante católico no pareció muy contrariado; no en vano, como recordaban en X, se trata del cardenal Américo Aguiar, obispo de Setúbal, ciudad en la que nació Mourinho. En el momento del gol de Trubin estaba hablando de "la relación entre Dios y las tormentas", y la explosión de júbilo en el plató fue también bastante tempestuosa.

El presentador y un sacerdote en el programa interrumpido por el gol al Real Madrid

El presentador y un sacerdote en el programa interrumpido por el gol al Real Madrid / CANAL NOW

José Mourinho es, sin duda, uno de los protagonistas de la semana futbolística. El entrenador portugués, que el pasado lunes cumplió 63 años, es uno de los grandes trotamundos de este deporte: ha entrenado en total a 11 equipos –sin contar en los que ha sido asistente del primer entrenador, como el Barça–, pero su etapa en el Real Madrid es con diferencia la más recordada en España. Solo fueron tres años, pero, vistos ahora, más de una década después, parecen muchos más. No ganó ninguna Champions en ese período, pero se convirtió en un referente para una parte de los aficionados madridistas por la agresividad que imprimió al equipo, especialmente cuando se enfrentaba al Barcelona.

Por eso extrañó que antes del partido entre el Benfica –que ahora entrena él– y el Madrid estuviera tan poco cariñoso con su exequipo. Ni siquiera entró al trapo cuando un periodista de la capital de España se lo puso muy fácil para denunciar que durante su etapa en el Madrid le perjudicaron los tratos del Barça con Negreira. "Es una cosa que no me interesa, honestamente. Vivo mi carrera día a día, pienso en hoy y mañana, no ayer. Lo que ha pasado, ha pasado, y ya está", respondió en rueda de prensa. Los madridistas esperaban claramente otra cosa. "Hala, venga, Mou, no me jodas", resumió en X @WillySanchoM.

Pero peor todavía sentó a los corazones blancos la celebración de Mourinho tras el mítico gol de Trubin. No solo su alegría desbordada por el tanto, que dejaba fuera al Madrid de la clasificación directa, compitió con la del resto del estadio lisboeta; es que pareció que lo celebraba en la cara de su discípulo Álvaro Arbeloa, que lo había alabado antes del partido. "'Uno di noi'", había dicho el entrenador del Madrid sobre Mourinho el martes. Pero el miércoles Mou no lo pareció.

El portero del Benfica Anatoliy Trubin (2-I) celebra con sus compañeros el 4-2 durante el partido de la UEFA Champions League que han jugado SL Benfica y Real Madrid, en Lisboa, Portugal. EFE/EPA/MIGUEL A. LOPES

El portero del Benfica Anatoliy Trubin (2-I) celebra con sus compañeros el 4-2 durante el partido de la UEFA Champions League que han jugado SL Benfica y Real Madrid, en Lisboa, Portugal. EFE/EPA/MIGUEL A. LOPES / JOSE SENA GOULAO / EFE

Pero la nueva Champions tenía otra sorpresa escondida para los que siguen con atención esta relación entre Mourinho y el Real Madrid. El sorteo del viernes, en el que el gol del portero Trubin en el último minuto metió tanto al equipo blanco como al Benfica, deparó un nuevo enfrentamiento entre los dos conjuntos. Es decir: habrá dos partidos más entre Mourinhoy y su exequipo, que sin duda contribuirán a hacer crecer el morbo que ha germinado esta semana.

En las redes, las reacciones al anuncio entre los aficionados blancos fueron en varias direcciones. Los más creyentes en el aura blanca en la Champions vieron en el resultado del sorteo una posibilidad de que el Madrid muestre su superioridad. "Los jugadores del Real Madrid celebraron el enfrentamiento contra el Benfica en el sorteo, el ambiente en el entrenamiento es de revancha, el Real Madrid mira al Benfica con rabia en los ojos", escribió en X, noble y bélico, @idoxvi.

Otros llamaban a superar la admiración por Mourinho y tratarlo como lo que es, y como demostró el pasado miércoles que es: el técnico de enfrente. "Oye, que Mourinho viene con los del Benfica eh… Siendo entrenador del Benfica, a eliminar al Real Madrid. Mourinho es rival y enemigo. Dejen el romanticismo con el rival. Después de que le eliminemos le dan todo el cariño que quieran".

Y luego están los que, irreductibles, siguen soñando con aquellos años de bravatas en la sala de prensa y gran agresividad sobre el campo, que no sirvieron para ganar muchos títulos pero sí para recuperar autoestima ante un Barça muy superior técnicamente y en uno de los mejores momentos de su historia. Es el caso del tuitero @madridismosport, que, nada más conocerse el resultado del sorteo, escribió: "José Mourinho vuelve a casa. Y ojalá en verano se mudé definitivamente para reconstruir a este Real Madrid".

Álvaro Arbeloa dirige el entrenamiento dle Real Madri dn el estadio da Luz en Lisboa

Álvaro Arbeloa dirige el entrenamiento dle Real Madri dn el estadio da Luz en Lisboa / MIGUEL A. LOPES / EFE

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