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Paul Mescal, el actor duro que se rompe

Paul Mescal, en la alfombra roja de la prèmiere de Gladiator II.

Paul Mescal, en la alfombra roja de la prèmiere de Gladiator II. / Associated Press/LaPresse

Natalia Araguás

Natalia Araguás

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Iba para jugador de futbol gaélico, pero una lesión de mandíbula acabó por decidir que su destino sería de actor. En solo seis años, Paul Mescal (Maynooth, Irlanda, 1996) ha vivido un ascenso meteórico: empezó con la serie ‘Normal people’, basada en el libro de Sally Rooney, apabulló a la crítica en la independiente ‘Aftersun’ y sostuvo el taquillazo de ‘Gladiator II’ dando vida a un Lucio Vero no por melancólico menos temible. En plena promoción de ‘Hamnet’, donde hace de un Shakespeare que transita el duelo por la muerte de su hijo 11 años escribiendo una de las obras cumbres de la literatura universal, ‘Hamlet’, ha anunciado que si nada se tuerce sus fans no le verán el pelo hasta 2028, cuando encarnará a Paul McCartney en el biopic de los Beatles de Sam Medes.

Aunque la gente se lo bebe “como si fuera agua”, comenzando por sus compañeras de reparto, habrá que esperar: se hizo viral esa frase que le dedicó Jessie Buckley al recoger el premio a la mejor actriz en los Critics Choice Awards por ‘Hamnet’, que llega a las pantallas españolas el próximo 23 de enero. Él teme a sucumbir al agotamiento que ha supuesto lanzar su carrera y se alejará dos años del ojo público, refugiándose en el teatro que le vio forjarse como actor. Comenzó en 2016 protagonizando ‘El fantasma de la ópera’ sobre las tablas, un papel que le sirvió de audición para estudiar arte dramático en el Trinity College de Dublín. Tras su experiencia llevando al cine la novela de Maggie O'Farrell, se ve capaz de interpretar a Hamlet, aunque asegura que a su edad ya sufre de desencanto y para hacer de Romeo se le ha pasado el arroz. En el teatro, llamó la atención en un ‘Un tranvía llamado deseo’, tanto en el West End de Londres como luego en Nueva York. Actor que pone el cuerpo en sus interpretaciones y trabaja el movimiento tanto como la voz, confesó que ganar casi diez kilos de músculo para ‘Gladiator II’ le desestabilizó psicológicamente. No tiene problemas en reconocer que va a terapia y que uno de los temas recurrentes es asumir que no todo el mundo tiene por qué quererle.

Hijo de una policía y un profesor de secundaria y el mediano de tres hermanos, está muy unido a su familia. El actor sufrió un ataque de pánico al enterarse de que su madre sufría de un mieloma múltiple, un tipo de cáncer de médula del que ya se ha recuperado, mientras rodaba ‘All of us strangers’. Popular entre los irlandeses hasta el punto de que organizaron en Dublín un concurso de dobles de Paul Mescal como previa al estreno de ‘Gladiator II’, se crió en Maynooth, un pueblo del condado de Kildare, cercano a Dublín. Muy celoso de su vida privada, solo han trascendido dos de sus relaciones, ambas con cantantes estadounidenses: en la actualidad está con Gracie Abrams y de 2020 a 2022 salió con Phoebe Bridgers. Entre sus últimos trabajos destaca ‘The history of sound’, que protagoniza junto a Josh O’Connor, un drama basado en la relación homosexual de dos músicos con la Primera Guerra Mundial como telón de fondo.

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