Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Abro hilo

Te invito a una sobredosis: la muerte del 'streamer' de Vilanova y los límites de las redes sociales

Los creadores de contenido extremo, la megalomanía de Trump y el asesinato de Mineápolis, protagonistas de la semana

Simón Pérez y Sergio Jiménez en uno de los directos desde Vilanova

Simón Pérez y Sergio Jiménez en uno de los directos desde Vilanova / Redes Sociales

Daniel G. Sastre

Daniel G. Sastre

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Los fans españoles de Ricky Gervais están de enhorabuena. Netflix acaba de estrenar 'Mortality', el último monólogo del cómico inglés. Gervais, muy conocido por sus chistes de brocha gordísima en las varias ediciones que ha presentado de los Globos de Oro, además de por ser el creador de series cumbres de la comedia como 'The office' o 'After life', brilla también en estas actuaciones en solitario. En el fondo tratan siempre sobre los límites del humor, o más bien sobre la necesidad de que no haya muchos límites. En 'Mortality', Gervais habla sobre las excepciones. "Hay un montón de salvedades sobre la libertad de expresión, con todas las cuales estoy de acuerdo, la verdad. No se puede incitar a la violencia. Buena regla", dice por ejemplo.

En ese sentido, la muerte del 'streamer' Sergio Jiménez, el último día del año, expone la urgencia de regular en determinados aspectos las redes sociales. Este vecino de Vilanova se convirtió en la primera persona que muere en directo por una sobredosis de drogas y alcohol. Al parecer, sus seguidores le habían pagado seis gramos de cocaína y una botella de whisky con la condición de que los consumiera frente a la pantalla. Cuando su madre y su hermano descubrieron de madrugada el cuerpo de Jiménez, aún se escuchaban voces que desde el otro lado de la pantalla exigían que se terminase la botella.

Si alguien tiene dudas acerca de si tendrían que prohibirse este tipo de interacciones, que piense si estarían permitidas fuera del mundo virtual. ¿No intervendría la policía si un grupo de gente pagara a una persona para verla morir por sobredosis en una plaza pública? Como siempre, lo resume mejor en X Òscar Nin: "No habría mejor regalo de Reyes que encontrar antes de que lo haga la policía a quienes pagaron los seis gramos de cocaína que mataron a Sergio y que se estaban haciendo pajas detrás del PC mientras se moría en directo. Hay que dar a la gente el entretenimiento que pide".

Ricky Gervais, en la serie 'After life'.

Ricky Gervais, en la serie 'After life'. / NETFLIX

Para defender el impecable –en su ejecución técnica– secuestro de Nicolás Maduro a manos de las fuerzas especiales de Donald Trump, algunos lo comparan con la captura de Osama bin Laden que ordenó en su momento otro presidente estadounidense, Barack Obama. Obvian que Bin Laden estaba detrás de los atentados del 11-S, que causaron por primera vez miles de muertos en suelo norteamericano; contra Maduro, en cambio, hay vaporosas acusaciones de que de está de alguna manera implicado en el narcotráfico en el Caribe.

Pero lo que es innegable es que la operación relámpago en Caracas ha ratificado a Trump en la creencia que de que puede hacer lo que le dé la gana. Y no solo en el plano militar, sino también en todos los demás. No hay normas que sirvan para el presidente, que se rige únicamente por su augusta voluntad. Ha sido increíble ver esta semana la secuencia de acontecimientos que han desembocado en la posibilidad de que María Corina Machado ceda –o algo parecido– su flamante Premio Nobel de la Paz a Trump, que parece dispuesto a aceptarlo.

Machado, evidentemente aterrada ante la certeza de que aceptar ese galardón le ha supuesto perder el favor del jefe y quedarse sin presidir Venezuela, ofreció repartirse el Nobel con Trump, como si fuera una pizza: "Queremos dárselo a él, compartirlo con él. Lo que ha hecho es histórico". En una nueva muestra de que los magnates de hoy en día no conocen la vergüenza ajena, en vez de abochornarse o pedirle que por favor dejara de arrastrarse, Trump respondió que "sería un gran honor" que Machado le entregara el Nobel, y se reunirán la semana que viene. "Alfred Nobel declaró específicamente en su testamento que, una vez otorgado el premio, no se puede cambiar. Pero si Trump es tan patético que quiere quitarle la medalla a Machado, y ella está tan desesperada y débil que se la da, que el mundo vea esa vergonzosa farsa", dijo en X @RonFilipkowski.

Corina Machado y Donald Trump.

Corina Machado y Donald Trump. / X

Los amantes de lo grotesco, que tanto tenemos que agradecer al segundo mandato de Donald Trump, corremos el riesgo de olvidar la cara siniestra de todo esto. Al fin y al cabo, un zumbado megalómano ha irrumpido en la sala de mandos del país más poderoso del mundo, y no está en una etapa precisamente tranquila. Así que, si el jefe se comporta así, ¿qué no harán los acólitos? Esta semana, por ejemplo, han asesinado a una mujer. A sangre fría, con total protección institucional, y es posible que no tenga ninguna consecuencia.

Así se colige de lo que dijo el vicepresidente de EEUU, JD Vance, justo después de la muerte por un disparo en la cara de la manifestante Renee Good, que protestaba en Mineápolis por las arbitrariedades contra los inmigrantes del cuerpo parapolicial ICE. "Nadie quiere que maten a un ciudadano estadounidense. Esto es una auténtica tragedia, pero es una tragedia creada por la extrema izquierda", dijo Vance. Y añadió que el agente que disparó a Good "está protegido por inmunidad absoluta".

Las autoridades estadounidenses han corrido también a poner en circulación una explicación de lo ocurrido que, a la vista de las imágenes grabadas en vídeo, no se sostiene. Según esa versión, la manifestante intentó atropellar al 'pseudopolicía'. 'The New York Times', entre otros medios, han demostrado que las ruedas de su vehículo en realidad estaban girando en sentido contrario a él cuando disparó. Da igual, siempre hay voceros dispuestos a divulgar lo que sea en las redes sociales. Por ejemplo un 'pseudomedio' llamado La derecha diario, tras el cual está el 'pseudoperiodista' Javier Negre, difundió estos dos titulares sobre lo ocurrido: "Una zurda enferma mental intentó atropellar a un agente del ICE durante un operativo en Minessota y fue abatida al instante". Y: "Un vídeo muestra cómo la desquiciada enferma mental de Mineápolis intentó atropellar al agente del ICE antes de ser correctamente abatida en defensa propia".

EDITORS NOTE: Graphic content / A woman talks on the phone as she holds a sign while standing along the street where 37-year-old Renee Nicole Good was shot and killed at point blank range on January 7 by a US Immigration and Customs Enforcement (ICE) agent as she apparently tried to drive away from agents who were crowding around her car, in Minneapolis, Minnesota, on January 8, 2026. A US Immigration and Customs Enforcement (ICE) agent shot and killed an American woman on the streets of Minneapolis January 7, leading to huge protests and outrage from local leaders who rejected White House claims she was a domestic terrorist. (Photo by CHARLY TRIBALLEAU / AFP). Graphic content

EDITORS NOTE: Graphic content / A woman talks on the phone as she holds a sign while standing along the street where 37-year-old Renee Nicole Good was shot and killed at point blank range on January 7 by a US Immigration and Customs Enforcement (ICE) agent as she apparently tried to drive away from agents who were crowding around her car, in Minneapolis, Minnesota, on January 8, 2026. A US Immigration and Customs Enforcement (ICE) agent shot and killed an American woman on the streets of Minneapolis January 7, leading to huge protests and outrage from local leaders who rejected White House claims she was a domestic terrorist. (Photo by CHARLY TRIBALLEAU / AFP). Graphic content / CHARLY TRIBALLEAU / AFP

Suscríbete para seguir leyendo