Linaje de récord
Teresa Fernández, la más longeva de España con 112 años, con un hijo de 93: "Solo tomo una pastilla para el colesterol"
Zambroncinos del Páramo, una pequeña localidad perteneciente al municipio leonés de Zotes del Páramo, es el escenario donde transcurre la vida de esta mujer excepcional

Teresa Fernández Casado, la mujer más longeva de España, con 112 años. / Efe / J. Casares
España reafirma su posición como uno de los países con mayor esperanza de vida del mundo, una realidad demográfica que tiene rostro de mujer. Las estadísticas sanitarias evidencian que la población femenina supera con creces a la masculina en términos de longevidad, alcanzando una media de 85 años frente a los 79,5 de los varones. Dentro de esta pirámide poblacional, destaca un selecto grupo de ciudadanas que han cruzado la barrera del siglo de vida. Actualmente, el Instituto Nacional de Estadística (INE) contabiliza unas 13.919 mujeres centenarias en el territorio nacional. Entre todas ellas, existe una figura que brilla con luz propia: Teresa Fernández Casado, quien ha sido reconocida oficialmente como la abuela de España.
La organización internacional LongeviQuest, encargada de verificar la edad de los supercentenarios a nivel global, ha validado recientemente sus datos. Teresa tiene 112 años y, tras el fallecimiento de la anterior decana, Angelina Torres Vallbona, el pasado 11 de noviembre, ostenta el título de la persona viva con más edad del país. Su estado de salud resulta sorprendente para la comunidad médica y sus vecinos, pues su tratamiento farmacológico se limita a una única pastilla para controlar el colesterol.
Una vida ligada a la tierra y un récord familiar insólito
Zambroncinos del Páramo, una pequeña localidad perteneciente al municipio leonés de Zotes del Páramo, es el escenario donde transcurre la vida de esta mujer excepcional. Allí reside en la misma casa que la vio nacer el 29 de julio de 1913. Las paredes de su hogar han sido testigos de más de un siglo de historia, resistiendo guerras, crisis económicas y profundas transformaciones sociales. Teresa ha permanecido inalterable en su entorno, convirtiéndose en un referente para su comunidad. Sus hijos la describen como una mujer de pueblo, sencilla y muy querida, que durante décadas ejerció como una "memoria viviente" para sus vecinos, quienes acudían a ella para recordar fechas o sucesos olvidados.
La genética y la vitalidad de Teresa se han transmitido a su descendencia de una forma extraordinaria. Tuvo siete hijos, de los cuales viven seis, y dos de ellos han superado ya la barrera de los noventa años. Este hecho ha generado un segundo récord paralelo: su hijo Ángel, de 93 años, es actualmente el español de mayor edad que todavía tiene a su madre viva. La familia se completa con una extensa red de once nietos, nueve biznietos y dos tataranietos, quienes celebran la fortaleza de la matriarca. Esta validación por parte de LongeviQuest la sitúa también en la élite europea, entrando en el "top 10" continental y ocupando el puesto cincuenta a nivel mundial.
Hábitos sencillos y ausencia de historial médico
El estado físico de Teresa desafía la lógica del envejecimiento habitual. Sus familiares aseguran que mantiene un buen apetito y que su descanso nocturno es excelente. Curiosamente, su contacto con el sistema sanitario ha sido mínimo a lo largo de su extensa vida. Hace dos años, durante un ingreso hospitalario, el personal médico se vio incapaz de localizar su historial clínico porque, sencillamente, no existía documentación previa debido a su escasa necesidad de asistencia médica durante décadas.
Su rutina incluye pequeños placeres que ella se niega a abandonar. Beber una copa de vino durante las comidas es un ritual sagrado para ella, así como brindar con un chupito de licor de hierbas en las celebraciones especiales rodeada de los suyos. Esta costumbre ha despertado interés, pues se suma a los debates recurrentes sobre la dieta y la longevidad. Teresa es la prueba viviente de que una vida tranquila, arraigada al entorno rural y sin excesos farmacológicos, puede ser la clave para desafiar al tiempo.
La ciencia detrás del consumo moderado de vino
La relación entre el consumo moderado de vino y la longevidad ha sido objeto de múltiples investigaciones. Expertos como el periodista Dan Buettner, conocido por sus estudios sobre las "zonas azules" (lugares con mayor concentración de centenarios), han observado que esta bebida está presente en la dieta de muchas de estas poblaciones. El vino tinto contiene polifenoles y resveratrol, compuestos con propiedades antioxidantes que ayudan a combatir los radicales libres y protegen el sistema cardiovascular.
Estudios científicos sugieren que estas sustancias pueden elevar el colesterol HDL (el "bueno") y mejorar la salud de los vasos sanguíneos, reduciendo el riesgo de trombos o accidentes cerebrovasculares. Sin embargo, los especialistas médicos insisten en la prudencia. Aunque casos como el de Teresa resultan inspiradores, el consumo de alcohol debe ser siempre moderado y responsable, pues su ingesta excesiva conlleva graves riesgos para la salud. Para Teresa, sin embargo, esa pequeña copa diaria forma parte de una fórmula de vida que la ha llevado a convertirse, con 112 años, en la mujer más longeva de España.
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