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Mamarazzis

La entrevista que Lady Di necesitó y la que Iñaki Urdangarín ha elegido

Iñaki Urdangarin acudió a su entrevista acompañado de Ainhoa Armentia | Exclusiva

Iñaki Urdangarin

Iñaki Urdangarin / RTVE

Laura Fa

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Este jueves viviremos una de las citas televisivas más esperadas del año. Iñaki Urdangarin romperá su silencio en La2Cat, en el programa 'Pla Seqüència', donde, en una conversación conducida por el periodista Jordi Basté, veremos por primera vez al exduque “Empalmado” (así bromeaba él mismo con su título en algunos correos electrónicos que aparecieron con el caso Nóos) hablando de sus vivencias más personales. La expectación por lo que dirá supera incluso a la generada por el reciente libro del rey Juan Carlos porque, en este caso, no hablamos de un intento de reconciliación narrado por terceros, sino de un Iñaki hablando de sí mismo, y en catalán, sobre su paso por la cárcel, su separación de la infanta Cristina (¿hablará de Ainhoa Armentia? ¡Ojalá!) y su voluntad de empezar de cero. La gran duda es si entrará en el caso Nóos, en su responsabilidad o en la actualidad de la Casa Real, algo que desde la institución se observará con suma prudencia. Él quiere evitar polémicas, y eso marcará los límites de lo que escucharemos.

Esta semana, que hemos hablado tanto de la entrevista más icónica de la realeza moderna, la de la BBC a Lady Di en 1995, las comparaciones son inevitables. Aquella conversación de Diana con Martin Bashir no fue solo una revelación mundial: fue un acto de supervivencia. Diana necesitaba un espacio donde explicar su soledad, su dolor y su falta de protección dentro de la institución. Hoy sabemos, gracias al libro Dianarama, que la BBC obtuvo la entrevista mediante engaños y manipulaciones. El periodista le contó que el príncipe Carlos le estaba siendo infiel con la niñera y que incluso esta se había quedado embarazada y había tenido que abortar. También le dijo que en la Casa Real tenían grabaciones y audios secretos de ella. Lady Di pensó que dar esa entrevista era la única oportunidad de contar su verdad frente a una maquinaria mediática y palaciega que la había silenciado y arrinconado. Su motivación era emocional, urgente y casi desesperada.

En cambio, la entrevista de Urdangarin nace de un lugar completamente distinto. No hay engaño ni presión. Hay estrategia y un deseo evidente de pasar página. Tras años escuchando versiones, filtraciones y titulares, quiere recuperar el control del relato y dar una explicación ordenada de su vida reciente. Basté, además de periodista, es amigo suyo, lo que garantiza un tono amable y una conversación pensada para mostrar a un Iñaki más humano y menos asociado al escándalo. Para él es crucial que la entrevista no dañe a la institución, especialmente tras los movimientos nada elegantes del rey Juan Carlos, con los que no quiere ser comparado. Las motivaciones, por tanto, no pueden ser más distintas. Lady Di habló para liberarse; Iñaki Urdangarin habla para reubicarse. Ella necesitaba romper un silencio que la estaba destruyendo y proteger su imagen y a sus hijos. Él necesita ser escuchado sin polémica para poder reconstruir una vida profesional y personal más allá del juicio mediático permanente.

Dos entrevistas ligadas a la monarquía, dos momentos históricos, dos intenciones opuestas. Y este jueves descubriremos hasta dónde está dispuesto a llegar Iñaki Urdangarin en su intento de cerrar una etapa que aún pesa más de lo que él quisiera. Las Mamarazzis tenemos las palomitas preparadas. ¡Que llegue ya el jueves!

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