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Abro hilo

Alcaraz releva a Juan Carlos I como campeón de la campechanía

La estudiada llaneza de un campeón del tenis, los insultos de Trump y un partido de fútbol, protagonistas en las redes

Carlos Alcaraz viendo el partido de la Copa Davis.

Carlos Alcaraz viendo el partido de la Copa Davis. / X

Daniel G. Sastre

Daniel G. Sastre

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Cuesta creer que Carlos Alcaraz no supiera qué tipo de reacciones iba a suscitar publicando en su cuenta de X la foto que subió el pasado jueves. Al número uno del tenis mundial, bicampeón del US Open, de Wimbledon y de Roland Garros, se le intuye repantingado en el sofá viendo la Copa Davis, que no disputa por lesión. La imagen no tiene desperdicio: tiene apoyados los pies en una mesa cubierta por un hule de batalla; la tele es bastante pequeña, y está rodeada por fotos en marcos de plata, casi tan 'kitsch' como el hule; hay dos o tres sillas plegables puestas de cualquier manera en una esquina; en una estantería, entre otros trofeos y como si no tuvieran ningún valor, asoman una de las copas ganadas en el US Open y otra de las de Wimbledon. "VAMOOOOOOOS!!!!", escribió también el ídolo del tenis en su mensaje, en el que celebraba la victoria española.

No es la primera vez que Alcaraz hace alardes de llaneza, pero esta foto puede llevarle a desbancar a Juan Carlos I, ahora caído en desgracia, como campeón de la campechanía. "Histórico lo de tener 50 kilos en el banco pero que su salón luzca como el de la casa del pueblo de tus padres pero con un Wimbledon y un US Open en la estantería", resumió @BlasterAlex el sentir general, porque casi todos los tuiteros se extrañaban de que, en sus ratos libres, aparentemente, el número uno del mundo se parezca tanto a ellos. "¡Qué bueno Charly!, solo falta que dentro de las copas tengas cables de los cargadores, recibos y décimos de lotería. Un número 1 en todo, viva España", escribió en el mismo sentido @asolcol1976.

Un comentarista argentino se fijaba en que tiene un mate en otra estantería; "como entre tu madre y te vea pisar el tapete te va a poner fino", se reía @BlasDeLezo00. Y así consiguió Alcaraz una vez más meterse a todo el mundo en el bolsillo. Aunque había algún suspicaz. "Carlitos, lo haces aposta, crack. Todos sabemos que tienes mansión", decía por ejemplo @Sarah_dym.

Alcaraz felicita a Sinner tras su éxito en Turín.

Alcaraz felicita a Sinner tras su éxito en Turín. / MARCO BERTORELLO / AFP

La semana que termina ha dejado también declaraciones increíbles, incluso para su estándar, de Donald Trump. El presidente de los Estados Unidos ha insultado a una periodista, ha justificado el asesinato de otro y ha apoyado el ahorcamiento de sus rivales políticos. No está nada mal.

A la informadora de la agencia Bloomberg que le preguntaba sobre el caso Epstein, en el que podría estar involucrado, le dijo: "Silencio, silencio, cerdita". A otra, de la cadena ABC, le dijo que el asesinato y desmembramiento del periodista Jamal Khashoggi son "cosas que pasan". Lo hizo durante la visita a la Casa Blanca del príncipe de Arabia Saudí Mohamed bin Salmán, a quien la propia inteligencia de EEUU acusó de haber orquestado la operación.

Pero quizás el tercer episodio es la muestra más palpable de lo impune que se cree Trump a estas alturas, y de lo poco que le importa arrasar con todos los códigos que hasta ahora guiaban la disputa política en democracia. El presidente de EEUU se mostró a favor –retuiteó un mensaje en ese sentido en su red social, Truth– de "colgar" a seis políticos demócratas que habían recordado a las fuerzas armadas y a los servicios de inteligencia que "pueden negarse a cumplir órdenes ilegales".

Muchos opinadores creen que lo que intenta Trump con sus últimas salidas de tono es desviar el foco del caso Epstein. En otro de sus múltiples mensajes sobre el los demócratas, el presidente escribió: "Esto es realmente malo y peligroso para nuestro país. No se puede permitir que sus palabras se mantengan. ¡Comportamiento sedicioso de los traidores! ¡Enciérrenlos!". Pero a estas alturas la pregunta es cuánto se puede seguir tensando los límites de la democracia hasta deformarla de forma irreversible.

El presidente de EEUU, Donald Trump, y el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohammed bin Salmán, acompañados de Elon Musk (X, Tesla, SpaceX) y Jensen Huang (Nvidia).

El presidente de EEUU, Donald Trump, y el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohammed bin Salmán, acompañados de Elon Musk (X, Tesla, SpaceX) y Jensen Huang (Nvidia). / Win McNamee / AFP

Hay abundante literatura acerca de que el deporte, y más concretamente el fútbol –seguramente por su carácter casi universal–, es una de las formas que tienen los países para hacerse la guerra en tiempos de paz. Y es difícil que a alguien le pueda parecer más dañino que dos equipos se disputen un trofeo balón mediante, por mucha tensión que haya en las gradas o por mucha agresividad que muestren los jugadores, a que dos o más naciones se lancen bombas.

Así que, en el fondo, cabe felicitarse por lo que se vio el pasado martes en el partido del Mundial sub 17 entre Corea del Norte y Japón. Los dos equipos disputaban los cuartos de final de la competición, que se celebra en Catar, y desde el principio se vio que aquello no era un partido normal. Las imágenes se han hecho virales: durante el protocolario saludo inicial, en el que todos los jugadores pasan frente a sus rivales y les estrechan la mano, los japoneses se llevaron en vez de un apretón un intimidante puñetazo.

Durante el partido, los futbolistas de Corea del Norte siguieron demostrando que aquello para ellos estaba más cerca de una batalla militar que de un acontecimiento deportivo. En un momento, se ve como uno de ellos le quita por las malas una botella de agua al utillero japonés, amenaza con darle una torta y, cuando termina, lanza el envase al suelo. En vista de todo esto, lo menos interesante del partido fue el resultado, pero Japón ganó en la tanda de penaltis.

En las redes sociales, dos escuelas de pensamiento al respecto. "Si desde que nacen les enseñan a odiar a los demás, este es el resultado, lamentable que exista esa forma de pensar y gobernar en estos tiempos…", escribía en X @RaulVill89. "Toda Asia odia a Japón aún que ahora los vez todos mansitos y tontos hicieron masacres y buscaron destruir culturas enteras. Incluso Corea del Sur tenía leyes anti Japón", le respondía @JoseLufo65.

Imagen del saludo entre Japón y Corea del Norte sub 17.

Imagen del saludo entre Japón y Corea del Norte sub 17. / X

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