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El gran retorno

Ángel Llàcer resurge en los escenarios de Barcelona: “Cada inicio de función implica luchar contra...”

El actor y director vuelve a encarnar al aviador en 'El Petit Príncep' estas Navidades , después de un duro periodo de enfermedad y miedo a actuar

Atresmedia refuerza su confianza en Àngel Llàcer y le encarga la presentación de 'Una fiesta de muerte'

El actor y director Àngel Llàcer.

El actor y director Àngel Llàcer. / Guillem Roset / ACN

Alexandra Costa

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Con el espíritu navideño cada vez más presente en Barcelona, también regresa una de las propuestas teatrales más queridas por el público familiar: 'El Petit Príncep'.

Tras doce temporadas consecutivas y más de 385.000 entradas vendidas, el musical volverá a llenar de magia la Sala Paral·lel 62 entre el 5 de diciembre y el 1 de febrero de 2026. La expectativa es tan alta que las entradas ya comienzan a agotarse semanas antes del estreno.

Este año, la cita tiene un valor añadido: Ángel Llàcer retoma sobre el escenario el papel del aviador, después de haber tenido que apartarse por una infección grave que llegó a poner en riesgo su vida. "'El Petit Príncep es una obra clave en mi trayectoria y en mi corazón", afirma en una entrevista a la radio Rac1.

Para él, el secreto del éxito está en la emoción: "Las canciones de Manu Guix son espectaculares, y el espectáculo también está bien porque no pasa de moda. Funciona porque le queremos mucho y nos conecta con un lugar muy íntimo de dentro", cuenta.

Cuando actuar se convierte en una amenaza

El regreso no ha sido sencillo. Llàcer explica que su relación con los escenarios cambió de forma inesperada mientras interpretaba ‘La jaula de las locas’: "Me encontraba mal y empecé a ahogarme y no pude hacer la función. Y desde entonces cogí un miedo horrible a subir al escenario". "Nunca había tenido en la vida, no sé de dónde salió", confiesa en la misma entrevista.

Después de superar su enfermedad, el temor no desapareció, sino que se intensificó: “Temía que mi cuerpo fallara, que me mareara o que olvidara la letra. Cada inicio de función implica luchar contra esos pensamientos”.

Aun así, continúa adelante movido por la conexión con el público: "Tengo la responsabilidad de emocionar y pienso que, si fallo, estoy fallando a los espectadores".

Ego, fama y un nuevo modo de vivir

La experiencia de haber estado al límite le ha cambiado ligeramente la perspectiva: "Me he vuelto un poco friki", confiesa Llàcer en la radio catalana. Aunque niega que todo esto haya modificado su personalidad de forma drástica: "Yo ya había hecho un trabajo previo, sé cuándo estoy bien y cuando estoy mal".

Llàcer reconoce que de joven era más engreído, "Yo era muy impertinente cuando era joven. Mucha gente pensará que soy imbécil, pero yo me hacía la mariquita repelente y me gustaba", explica. "Pero yo he hecho muchísimas cosas que si tuviera ego no habría hecho, cómo compartir", confiesa.

Con los años, asegura haber aprendido a compartir y a implicarse con los demás, "compré una casa en la Garrotxa y le di un juego de llaves al señor que vivía allí. Sentía que debía seguir siendo su casa también".

Un refugio emocional para todos

En un mundo que corre demasiado, 'El Petit Príncep' actúa, según Llàcer, cómo un respiro necesario:

Hoy en día, nos pasamos el día corriente y angustiados y Àngel Llàcer asegura: "Estamos todos cansados de tener que fingir, y de repente llega 'El Petit Príncep' y es un oasis o puedes estar contento y todos los sentimientos son buenos".

Su regreso, más que un retorno artístico, es una victoria personal: una muestra de que incluso tras el miedo y la fragilidad, la ilusión puede volver a alzar el vuelo.