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Mamarazzis

Ana Obregón y el dolor como coartada

La actriz y socialité vuelve a estar en el centro de la polémica tras ser acusada de tratar mal a sus compañeros

Comparte los titulares de la prensa rosa la diseñadora Agatha Ruiz de la Prada, también por comportamientos inadecuados

PÓDCAST | El ataque de ansiedad de Ágatha Ruiz de la Prada y nueva polémica de Ana Obregón

Ana Obregón

Ana Obregón

Lorena Vázquez

Lorena Vázquez

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Ágatha Ruiz de la Prada, famosa tanto por sus vestidos hipercoloridos como por sus comentarios sin filtro, se ha convertido en la protagonista de la semana para la prensa del corazón gracias a sus recientes declaraciones en Telecinco, que han levantado una buena polvareda. La diseñadora soltó en una entrevista que estaba “viviendo como una gitana”. ¿El motivo? La falta de comodidades en su nuevo hogar. "Compré una casa, pero está todo desmantelado. No tengo cocina, ni luces, ni lavabo”. ¿El Resultado? Otro batacazo en su haber, esta vez por una frasecita clasista y racista. El aluvión de críticas ha sido imparable. Entre ellas, la de Lolita Flores, que la llamó racista y le dijo que se había “pasado 100 pueblos. La verdad es que te consideraba una mujer íntegra, veo que no”, sentenció en su cuenta de Instagram. Tenemos un dos por uno: Polémica y debate público, y para las televisiones un auténtico Bingo.

El lenguaje, a veces, se nos escapa de las manos. “Trabajar como un negro” o “engañar como a un chino” son frases que todos hemos utilizado sin pensar, pero que están cargadas de prejuicios que siguen perpetuando estereotipos discriminatorios. Este tipo de lenguaje está tan normalizado que algunos defienden a la diseñadora y acusan a los que la critican de tener la “piel muy fina”. Estos comentarios, aparentemente inofensivos, actúan como una pequeña gota malaya que ha ido calando y cala, desde tiempos inmemorables, para reforzar dinámicas de desigualdad.

Ágatha pidió perdón por sus desafortunadas palabras, pero, aún así, no ha logrado salir del charco, en gran parte por culpa de su pareja, el letrado José Manuel Díaz-Patón. Patón acusó a Lolita de aprovechar la polémica para hacerse famosa, entre otras ridiculeces, y siguió echando gasolina con comentarios tan incendiarios y burdos como desternillantes. Vamos, que el tal Díaz-Patón, tiene más de patán que de Patón. Aquí, en nuestra parcelita, lo de “escuchamos, pero no juzgamos”, las Mamarazzis no lo ejercemos. Así que deseamos que no vuelvan a darle voz a ese esperpéntico abogado.

La polémica entre Ana Obregón y Nia

Otro de los 'hightlights' de la semana rosa lo ha protagonizado una de las reinas del papel cuché, Ana Obregón. La 'biologactriz' ha sido acusada por un presentador de la televisión canaria de tratar mal a sus compañeros, poniendo de ejemplo su trato a la cantante Nia Correia en la grabación del spot de las Campanadas de 2022. La propia Nia confirmó en una entrevista, hace unos meses, que durante el rodaje se sintió tan mal, que se fue de allí llorando.

Ana Obregón se ha convertido en un personaje mediático complejo de abordar. Cada vez que surge una polémica relacionada con ella o una noticia que no le juega a favor, recurre a la tragedia personal como escudo. Suele neutralizar las críticas utilizando los episodios más tristes de su vida, colocándonos a los periodistas en una posición complicada, ya que al cuestionarla parecemos poco o nada empáticos con su situación personal. Ana, sentimos muchísimo tus pérdidas y lejos de nuestra intención está hacerte sufrir, pero tu dolor personal no puede ser usado siempre como instrumento para esquivar o justificar las informaciones que no te gustan o que te molesta que vean la luz.

Para acabar, un “sshh” de los que nos gustan a las Mamarazzis: Guardiola, calienta que sales.