Semana de la moda catalana
Recovo o cómo resucitar telas muertas y convertirlas en la última moda de pasarela en la 080 Barcelona Fashion
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Los fundadores Recovo, Mónica Rodríguez (CEO) y Gonzalo Sáenz (CMO), centro, y dos 'looks' de la firma The Artelier realizados con tejidos la plataforma que se presentaron en una pasada edición de 080 Barcelona Fashion. / EPC

"Hay empresas textiles que tienen 15 millones de euros parados en rollos de tela en un almacén, sin darles salida para su propia producción ni vendiéndolos a otros. Nosotros hemos creado un 'software' que maximiza la eficiencia del inventario textil mediante soluciones para reutilizar, revender y reciclar fácilmente los tejidos sobrantes, lo que en el sector se conoce como 'deadstock'". Con estas palabras resume Gonzalo Sáenz, CMO y cofundador de Recovo junto a Mónica Rodríguez (CEO), el síndrome de Diógenes que padece la industria de la moda y la solución innovadora que ellos ofrecen gracias a la empresa que crearon al alimón en julio de 2021.
Ambos llevaban años trabajando en moda (ella en Berskha y él en Tous) y tenían muy claro el gran problema del sector: la gestión de los residuos y la sobrecarga de excedentes. Con el objetivo de contribuir a la optimización del textil ya producido y ayudar, de paso, a la salud del planeta y el futuro de todos, lanzaron "una plataforma que proporciona soluciones para integrar la circularidad en las empresas de la moda".
De residuo a recurso
Existen empresas parecidas en Italia o en Francia, donde la normativa que prohíbe a las empresas quemar residuos textiles se aplica hace más de dos años; en España entrará en vigor a partir del 1 de enero de 2025, pero ninguna hasta ahora ofrecía este tipo de soluciones en nuestro territorio. "Nosotros tenemos un 'marketplace' con el que queremos hacer de puente entre marcas de moda y proveedores textiles para transformar el residuo textil en recurso", expone Gonzalo. Por ejemplo, entre el centenar de marcas vendedoras con el que cuentan, actualmente están nombres tan potentes como Pronovias, Mango, Brownie o Sepiia. Y entre las más de 800 compradoras, firmas como AcromatyX o JCPAJARES, presentes en la última Madrid Fashion Week, o las tres diseñadoras que presentan sus nuevas colecciones en la presente 080 Barcelona Fashion: Carlota Barrera, Nathalie Chandler y Ariadna Massana (de Alsedà).

Recovo da salida a los rollos y rollos de tejidos ya fabricados que se acumulan en los almacenes. / EPC
Las tres creadoras explican que en el ADN de sus marcas está la apuesta por la sostenibilidad. "Con el tejido que ya hay tenemos para dos décadas por lo menos, ¿por qué seguir fabricando más?", sostienen. "En Londres, donde empezamos -cuenta Barrera-, teníamos varias firmas proveedoras de 'deadstock', pero algunas te obligaban a comprar tiradas mínimas de 300 metros. A lo mejor de una chaqueta nuestra que gusta mucho se hacen cinco. De camisas, por ejemplo, sí hacemos más unidades. Pero hay prendas que solo hacemos 1 o 2, y por encargo".
Exclusividad y mejor precio
Por eso, desde hace un par de años trabaja con Recovo, la 'startup' de Barcelona que permite comprar desde solo 10 metros, de un total de 2000 referencias distintas disponibles en la web. Desde algodón, lanas y panas hasta los tejidos más exquisitos, con precios que comienzan desde los 3 euros el metro.
A la diseñadora belga afincada en España desde 2008 Nathalie Chander le gusta encontrar en Recovo desde fibras naturales a las mejores sedas. "Hago pocas cantidades de un mismo diseño, y en colores y telas distintas. Me gusta que mi mujer sea exclusiva, no necesito comprar grandes cantidades", cuenta. Otra ventaja de comprar lo que ya está hecho es que su precio es más barato, señala la diseñadora de Vilafranca del Penedès Ariadna Massana, que por primera vez desfila en Barcelona.
Ellas son solo tres de los mil clientes registrados en Recovo, de los cuales, el 40% son extranjeros (de ahí que sus telas también 'desfilen' en las semanas de la moda de Copenhague y Berlín).
Recovo se lleva un porcentaje cuando la transacción se lleva a cabo en su 'marketplace'. Sin embargo, no es con esta parte de su negocio con lo que más gana sino con el 'software'. Han creado la herramienta CiMS (Circularity Inventory Management Software) que sirve para gestionar los materiales clasificados como obsoletos y sobrantes, y con el que prometen aumentar la reutilización de tejidos, hilos y adornos en un 50%.
"Si al final el 'deadstock' no se logra vender ni reutilizar también tenemos una base de datos de más de 200 'partners' recicladores para completar todo el proceso de circularidad textil". Según Sáenz, gracias a la reutilización de tejidos sobrantes, Recovo ha conseguido ahorrar más de 23 millones de litros de agua y 99.000 kilos de CO2 con su actividad.
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