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La emotiva carta de Albert Rivera a su padre fallecido

Muere el padre de Albert Rivera a los 71 años de edad de forma inesperada

Albert Rivera

Albert Rivera / David Castro

El Periódico

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Barcelona
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La vida reciente del expolítico Albert Rivera ha sido una montaña rusa de emociones. Su ruptura con la cantante Malú, su posterior aventura amorosa con Carla Cotterli y, ahora, el fallecimiento de su padre, han marcado los últimos meses del abogado catalán, quien ha querido compartir un emotivo mensaje a través de su cuenta de Instagram: "La vida es maravillosa, hay que disfrutarla cada minuto. Eso creía mi padre y así me lo inculcó siempre. Pero la vida a veces duele, mucho, muchísimo… Y este domingo a mi me cambió para siempre, al recibir esa llamada de mi madre que nunca estás preparado para recibir", comienza este texto con una imagen de Agustín Rivera.

El exdirigente de Ciudadanos ha proseguido rememorando sus primeras sensaciones tras conocer la muerte de su progenitor, así como la evolución de las mismas."Rabia, incredulidad e impotencia fue lo único que pude sentir en esos primeros instantes, y la sensación de que la vida de la que hablabas en realidad era profundamente injusta y cruel. Hoy, dos días después, después de despedirnos físicamente, de incluso derrumbarme en tu ataúd antes de incinerarte, con la sensación de que al irte me estaban arrancando parte del corazón sin anestesia, empiezo a ver las cosas de otra manera. Empieza a cobrar sentido tu legado de valores, instantes y aprendizajes de estas décadas".

Adiós repentino

Según recogen varios medios, el padre de Rivera habría muerto a los 71 años de forma repentina por un problema en el corazón. "Echaré de menos esa manera incondicional de quererme, con pocos 'te quieros' pero con ese derroche de amor en tus acciones cada día de mi vida. Nos conocíamos tanto, éramos tan parecidos en algunas cosas, que sin hablar durante días éramos capaces de comunicarnos, nos intuíamos como nadie. Éramos un gran tándem", continúa esta dedicatoria tan especial.

Cambiando el tono de su mensaje, Rivera ha manifestado sentirse "afortunado" por haber disfrutado de su padre y las enseñanzas que este le ha transmitido. "Eres irremplazable para mi, papá. Así que tengo que llevarte conmigo, me acompañarás en mis decisiones, y estarás presente en los valores que le inculque a mis hijas. Te has ido de nuestro lado, me faltas, me muero de dolor al pensarlo. Pero te prometo que desde hoy voy a llenar ese vacío con tu esencia y tu legado. Y cuidaré de mamá, tu compañera de viaje desde hace más de cincuenta años".

La carta ha concluido con la promesa de Rivera de que cumplirá el deseo de su padre, y ha citado la frase de un reconocido autor para dar el punto final a este último adiós. "Vamos a vivir tu muerte como nos pediste: celebrando la vida. Como decía Gabriel García Márquez: 'No llores porque ya se terminó, sonríe porque sucedió'. Es cierto que se terminó, pero sucedió, 'sucediste'. Buen viaje, papá, te amo".