Al diario 'The Sun'

Catherine Ommanney confiesa que vivió un romance con el príncipe Enrique

  • 'The Sun' ha publicado las declaraciones de la exestrella de 'realities', que ha revelado todos los detalles de su 'affaire' cuando el duque de Sussex tenía 21 años y ella 34

El príncipe Enrique, este miércoles en en el Palacio de Buckingham, donde reposan los restos mortales de la reina Isabel II.

El príncipe Enrique, este miércoles en en el Palacio de Buckingham, donde reposan los restos mortales de la reina Isabel II.

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El Periódico

La exestrella de 'realities', Catherine Ommanney, ha revelado a 'The Sun', que mantuvo un 'affaire' con el príncipe Enrique.

La británica, que en la actualidad tiene 51 años, ha señalado al diario que a pesar de que su historia fue muy pasional, no espera aparecer en la biografía que el duque de Sussex lanzará al mercado el próximo 10 de enero, bajo el título de ‘Spare’: "Dudo que esté en el libro de Enrique porque un príncipe no puede huir con una madre de dos hijas de 34 años”, ha destacado.

Se trata de la primera vez que la protagonista de 'The Real Housewives of DC' se pronuncia sobre su aventura amorosa con el príncipe, 13 años menor que ella.“Me divertí mucho”, sostiene.

En ese momento, Ommanney se estaba divorciando de su marido cuando conoció al príncipe, en el Art Bar de Londres. Era a mediados de la década de 2000. “Enrique se acercó hasta mí. Llevaba un sombrero de estilo australiano que me hizo reír (...) Creo que no estaba acostumbrado a que la gente se riera de él y una vez que empezamos a hablar era como si no hubiera nadie más en la habitación”.

“Él tenía 21 años y la idea de una relación ni siquiera se me había pasado por la cabeza”, afirma Ommanney. “Pero cuando todos comenzaron a irse alrededor de las 11 de la noche, Enrique señaló uno de los tres Range Rover estacionados afuera y dijo: ‘Ven conmigo’, lo que me pareció muy halagador”, continua. Los dos fueron más tarde al club nocturno Eclipse en Kensington.

“Momentos después de entrar, el gerente del lugar se acercó y preguntó: ‘¿Cuál es tu canción favorita?’ Enrique respondió: “Loco', de Gnarls Barkley”. No pude evitar decirle lo mimado que estaba. “Él se rió”, sostiene.

Ommanney recuerda que durante toda la velada, el príncipe actuó de forma muy infantil. “Empecé a charlar con alguien y Enrique tomó la tela de la cubitera de champán y me la puso en la cabeza”, detalla.

"EL BESO MÁS APASIONADO"

Tanto yo como uno de sus guardaespaldas lo reprendieron entonces. Cariñosamente le apodaba 'baby' porque constantemente tenía una piruleta en la boca. Esa misma noche, la pareja fue a otro club, antes de que Ommanney le pidiera al príncipe que le preparara un sándwich, refugiados en una casa de un amigo de Enrique en Chelsea,

Entre sus muchas confesiones, ha llamado especialmente la atención cuando ha asegurado que Enrique le dio “el beso más apasionado” que nunca haya tenido. “Comenzamos a discutir y después de unos quince minutos le dije que tenía que irme a casa”, ha relatado. "Fue entonces cuando me agarró por la cintura, me levantó del suelo y me sujetó contra la pared. Me dio el beso más increíble y apasionado que he experimentado en mi vida. Me quedé absolutamente sin palabras”. Enrique la acompañó a su casa, que estaban sus hijas Ruby y Jade, que entonces tenían 6 y 8 años. Siguieron intercambiándose mensajes de texto antes de volver a encontrarse una semana después, en un bar de Kensington.

“Nos besamos de nuevo y Enrique fue muy halagador, diciéndome lo hermosa que me veía. Nos vimos varias veces, siempre en bares privados”, continúa su relato. El romance acabó cuando saltó a los medios. Tras otras dos citas, el príncipe cambió de número, y ella no le volvió a ver hasta 2009, durante un partido de polo en Barbados.

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“Enrique hizo a un lado a sus guardaespaldas para venir y darme un beso y un abrazo, luego tuvimos una gran charla. Mirando hacia atrás, es una pena que no pudiéramos seguir siendo amigos. Me divertí mucho con él, porque tenemos el mismo sentido del humor”, subraya.

“Sin querer ser pretencioso, creo que los dos nos gustábamos, aunque él era demasiado joven para mí. Si no fuera miembro de la familia real y tuviera unos diez años más, sería el hombre perfecto para mí”, concluye.