Pendiente de declarar

El ex marido de Britney Spears, acusado de dos nuevos delitos que podrían alargar su estancia en prisión

El primer esposo de la cantante ha pasado dos meses entre rejas por colarse en su boda

Britney Spears y su exmarido, Jason Alexander.

Britney Spears y su exmarido, Jason Alexander. / INSTAGRAM

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El Periódico

Jason Alexander, primer marido de Britney Spears, era detenido el pasado 9 de junio y encarcelado por irrumpir en casa de la cantante con la intención de arruinar la boda de esta con su nuevo novio, y ahora esposo, Sam Asghari. El propio Alexander retransmitía en vivo desde su cuenta de Instagram el momento en que se colaba en el interior de la propiedad de la artista en Thousand Oaks, California. "Ella es mi primera esposa, mi única esposa. Soy su primer esposo. Estoy aquí para colarme en la boda", aseguraba. Ahora podría ver alargada su estancia en prisión al robarle una joya a su casera .

Ambos fueron amigos de la infancia cuando vivían en Louisiana, y estuvieron brevemente casados en 2004, después de que se fugaran juntos a Las Vegas. Sin embrago, el matrimonio fue anulado 55 horas después de su celebración, por un acuerdo de divorcio que ambos firmaron. 

A pesar de todo, Alexander no parecía dispuesto a aceptar que Spears rehiciera su vida, y accedió a la vivienda de ella sin consentimiento ni invitación, golpeando a un guarda de seguridad. El allanamiento le costó 64 días de reclusión en la prisión de Ventura, California, un tiempo que ya ha cumplido, pero que ahora podría alargarse tras lanzarse contra él nuevas acusaciones. 

Acaba de salir a la luz una orden emitida contra él en 2016, en la que se le relaciona con un robo de joyas por el que se le atribuyen dos delitos graves, hurto mayor y compraventa de propiedad robada. Presuntamente, Alexander robó a su casera una pulsera de diamantes de aproximadamente 2.000 dólares, que además empeñó posteriormente por 180 dólares en Vallejo, California, en agosto de 2015.

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Los hechos tuvieron lugar, supuestamente, durante las pocas semanas en las que él estuvo viviendo como inquilino en casa de la víctima. Ella notó que faltaban joyas en su habitación y, al preguntar a Alexander, este terminó reconociendo el hurto. 

Este miércoles, 17 de agosto, deberá comparecer ante el tribunal del condado de Napa para conocer su sentencia definitiva, aunque todo parece indicar que podría prolongarse su tiempo entre rejas.