NUEVOS HEREDEROS

El personal de servicio de Felipe de Edimburgo recibe parte de su herencia

  • " El príncipe Felipe ha sido muy generoso con los tres hombres que cuidaron de él. Se tratan de su secretario privado, el brigadier Archie Miller Bakewell, su paje, William Henderson, y su ayudante de cámara, Stephen Niedojadlo”, revela una fuente al diario británico 'The Sun'

 El príncipe Felipe junto a la la reina Isabel II en una visita a Toronto, Canadá, en julio de 2010,.

El príncipe Felipe junto a la la reina Isabel II en una visita a Toronto, Canadá, en julio de 2010,. / Warren Toda / Efe

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El Periódico

A pocos días de cumplirse dos meses de la muerte del duque de Edimburgo, han trascendido algunos detalles de su testamento.

Como era previsible, la gran mayoría de sus bienes han pasado a su viuda, la reina Isabel II, pero parece que el duque estaba agradecido a su personal de servicio, el que lo cuidó los últimos años.

Según ha revelado una fuente de Buckingham al diario británico 'The Sun'. “A diferencia de otros miembros de la realeza, el príncipe Felipe ha sido muy generoso con los tres hombres que cuidaron de él. Se tratan de su secretario privado, el brigadier Archie Miller Bakewell, su paje, William Henderson, y su ayudante de cámara, Stephen Niedojadlo”.

Estos tres trabajadores del palacio real formaron parte de la comitiva que desfiló junto al féretro de Felipe de Edimburgo en su funeral, el pasado 17 de abril en el castillo de Windsor.

De hecho, Miller Bakewell era su mano derecha desde hace muchos años, mientras que Henderson y Niedojadlo se turnaban para estar con él en Wood Farm, la casa de campo de Sandringham que se convirtió en su residencia tras jubilarse en el 2017.

Tras la pandemia, sus dos ayudantes cuidaron de él también en el castillo de Windsor, donde se recluyó junto a su esposa, Isabel II, y Henderson permaneció a su lado durante sus dos últimos días de vida, según han detallado algunos medios británicos.

La misma fuente ha asegurado al tabloide que el duque dejó por escrito el deseo de que sus hijos: Carlos, Ana, Andrés y Eduardo, “cogieran lo que quisieran” de la colección de 13.000 libros que atesoraba en su biblioteca del palacio de Buckingham.

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