Investigación judicial

Hacienda rastrea el día a día de Shakira

  • El juez, a petición de la Abogacía del Estado, pide otro informe a la Agencia Tributaria sobre posible fraude fiscal
  • La defensa cuestiona los cálculos sobre el tiempo que la cantante colombiana estuvo en España de 2012 a 2014
  • La fiscalía acusa a la artista de no pagar 14,5 millones de euros de impuestos durante los tres años investigados
Shakira, en Madrid, en marzo de 2019.

Shakira, en Madrid, en marzo de 2019. / ÓSCAR DEL POZO / AFP

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El proceso judicial contra Shakira por presuntamente defraudar a Hacienda 14,5 millones de euros entre los años 2012 y 2014 se alarga. El juzgado que está investigando el caso ha encargado a la Agencia Tributaria, a petición de la Abogacía del Estado, un nuevo informe (será el segundo que redacta este organismo) sobre la situación tributaria de la cantante y, sobre todo, para que los inspectores detallen si la artista, como sostiene la fiscalía, estuvo más de la mitad de cada año más un día en España, es decir, 184 días, el mínimo para ser considerado residente fiscal y tener la obligación de pagar los impuestos en nuestro país. El dictamen que en su día elaboró la Agencia Tributaria y el presentado por la defensa difieren y de ahí la petición de un nuevo análisis aclaratorio. La artista se declaró oficialmente residente en España en 2015.

Para saber si se cometió o no un delito de fraude a Hacienda se debe demostrar de una forma fehaciente los días que la artista de Barranquilla, cuyo nombre real es Isabel Mebarak Ripoll, estuvo en España durante los años investigados. El abogado de la cantante, José Ángel González Franco, presentó hace unos meses en el juzgado un dictamen contrario al que había realizado la Agencia Tributaria y que sirvió de base para que la fiscala Carmen Martín Aragón presentara la querella. La defensa cuestiona en ese informe la metodología usada por los inspectores de Hacienda para calcular los días que Shakira permaneció en nuestro país y sostiene que, en algunos casos, son simples estimaciones. Por ejemplo, si un lunes hizo una compra en Barcelona y el viernes fue a la peluquería en la ciudad, eso no demuestra, a su entender, que el resto de día estuviera en España. De ahí que el letrado pretenda reconstruir su agenda profesional con todo tipo de pruebas, como billetes de avión, compras en el extranjero, facturas de hotel. Lo que haga falta.

Clases de francés y zumba

Eso mismo, pero en sentido inverso, es lo que hizo la Agencia Tributaria. Una inspectora de este organismo se sumergió en el día a día de la cantante en Barcelona para demostrar que no vivía en Bahamas, sino en España. Sabe, por ejemplo, que recibió clases de francés, quién era su profesora de zumba, que iba al peluquero dos veces por semana y que determinados gastos, restaurantes y hoteles lo pagaba su asistenta con una tarjeta de crédito. El rastreo fue tan exhaustivo que siguió la pista de la artista en clínicas, centros de belleza, estudios de grabación, tiendas de ropa... En definitiva, reprodujo en su informe el día a día de Shakira, que completó con la huella que habitualmente dejan los famosos en las redes sociales.

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La querella de la fiscalía precisa que Shakira vivió de “manera habitual” entre 2012 y 2014 en España, primero en una vivienda en Barcelona y después en una casa en Esplugues de Llobregat, que fue adquirida junto con su pareja Gerard Piqué a través de una sociedad. Sus estancias fuera de España, según la acusación, durante en ese tiempo fueron “por motivos profesionales”, con una duración muy corta, a excepción de Estados Unidos, donde participó en el programa ‘La Voz'.

La fiscalía calcula que la mayor parte del tiempo estuvo en España. En concreto, 243 días en 2012; 212 días, en 2013, y 244, en 2014. Es decir, supera con creces los 183 días que establece la ley para considerar que una persona es residente habitual y, por lo tanto, debe pagar sus impuestos aquí. Shakira ha manifestado en "multitud de ocasiones" que tenía residencia oficial en Bahamas, pero la fiscalía señala que en el periodo investigado no estuvo “ningún día” en ese país y solo posee allí el 50% de un inmueble. La cantante, de 43 años, pagó 24 millones de euros por el ejercicio de 2011, que no entra en la querella, y posteriormente ha depositado otros 14,5 millones, que es la cantidad que se le reclama por los años 2012 a 2014.