27 nov 2020

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'Antidisturbios', trepidante y visceral, hecha para remover

Este 'thriller' de acción, con desalojos y corrupción política incluidos, es la nueva serie de Rodrigo Sorogoyen, nominado al Oscar en el 2019

Ester Aguado

Los protagonistas de ’Antidisturbios’.

Los protagonistas de ’Antidisturbios’. / MOVISTAR+

Cuenta el director –que triunfó en los Goya 2018 por 'El reino' y que llegó hasta Hollywood el año pasado con el corto 'Madre'– que esta historia nació en marzo de 2014, durante la 'Marcha por la Dignidad'. Las cargas de antidisturbios en las calles del centro de Madrid (67 de ellos resultaron heridos) le horrorizaron al tiempo que despertaron su curiosidad: «¿Quiénes son estos tipos?, ¿qué se les pasa por la cabeza cuando hacen su trabajo?, ¿qué sienten al volver a casa? Y, sobre todo: ¿tenemos algo en común?» explica Sorogoyen.

Y así, en 2018 se puso a escribir, junto a Isabel Peña, este 'thriller' de acción que narra de forma vertiginosa la historia de un grupo de policías que, tras la muerte de un hombre en un desahucio, se ven envueltos en una trama de corrupción política. Esta historia encierra, además, una mirada muy personal sobre la controvertida figura de los antidisturbios y su papel en la sociedad: «La primera vez que quedamos con un policía de esta unidad en Madrid, durante la larga fase de documentación de la serie, nos rompió los esquemas. Raúl no era lo que esperábamos. La segunda vez volvió a suceder. Y la tercera y la cuarta. Nos encantó ver cómo nuestra imagen preconcebida sobre lo que eran estos tipos se desmoronaba y tras ella aparecían, simplemente, personas», explica el director.

Otro tema presente en 'Antidisturbios' es el choque entre lo femenino y lo masculino: «En un universo tan testosterónico y violento, los dilemas y matices de ese enfrentamiento nos parecían muy atractivos. Así nacieron Diana Etxeveste, alto cargo del Cuerpo de Policía; Marian, la agente de antidisturbios y, sobre todo, la agente de Asuntos Internos Laia Urquijo, reflejo de nuestros propios miedos, prejuicios y deseos; una protagonista femenina metódica, ambiciosa y muy humana. En un momento en el que la acción está tan poblada de papeles femeninos fuertes, nuestra aspiración era conseguir que Laia se pareciera lo más posible a una persona y no tanto a un personaje. El mismo camino que recorrimos con los seis antidisturbios», explica Sorogoyen.

Los protagonistas

Para hablar de ello, reunimos a cuatro de los protagonistas: Álex García, Raúl Arévalo, Patrick Criado y Vicky Luengo.

-El primer capítulo resulta sobrecogedor porque asistes, junto a los protagonistas, a un intenso desahucio. ¿Vivisteis esa intensidad en el rodaje?

-Álex García: Sí, ten en cuenta que para rodarlo estuvimos un mes de ensayos... eso no lo había vivido yo nunca. Vimos el nivel de exigencia que tenía Ruy y había que estar muy arriba para estar a la altura.

-Patrick Criado: Esta serie nos ha pedido a todos un esfuerzo brutal, porque las escenas violentas requieren mucha técnica y concentración, pero era necesario para poner al espectador en un lugar incómodo.

-Raúl Arévalo: Ha sido uno de los más intensos, y eso que ya llevo unos cuantos trabajos a mis espaldas... pero son de los que recuerdas con gran cariño con el tiempo. Dejó huella.


-Y además, descubrimos una realidad de la que muchos no éramos conscientes: el trabajo tan duro que hace ese grupo de policías en la sociedad...

-Vicky Luengo: Ha supuesto uno de los mayores retos que he tenido como actriz. Ya no solo por la magnitud y complejidad del personaje, sino por un rodaje tan exigente: hemos estado cuatro meses rodando a diario con mucha tensión, yo llevo mucho el peso del 'thriller' de investigación. Estoy agradecida a Rodrigo por su talento, su generosidad, su inteligencia... he aprendido mucho con él y estoy feliz. Y luego, ese personajazo tan ambicioso, porque cree en sus capacidades y en la verdad, la importancia que le da a la palabra, tan cerebral pero con impulsos, tan humana... es una protagonista autónoma, que no depende de nadie. Tenemos que ir más hacia ahí en los guiones.

-Álex García: Según iba rodando la serie fui tomando conciencia y fue como un despertar. La realidad que vemos es la que nos ofrecen los medios y cuando te metes de lleno en una unidad antidisturbios descubres que todo es más complicado, que tiene más aristas, que requiere una reflexión mayor que la que solemos hacer. Y con Ruy las escenas podían crecer mucho en pequeños detalles... Los antidisturbios son una pieza más en un sistema enorme que, según tiras hacia arriba, te sorprende por lo oscuro que es y los recovecos que tiene. Nosotros intentamos aportar luz.

-Patrick Criado: Para mí, uno de los puntos más interesantes del guion era mostrar la vida de esta gente, que al final es como la nuestra. Después de aguantar la presión, los insultos, los golpes, las pedradas, vuelven a sus casas... y no es fácil gestionarlo. Me gusta eso de mi trabajo, hacer ver a la gente otra realidad y que lo haga con una empatía a la que no está habituada. Antes de conocer a algunos, pensaba que eran gente ruda que no pensaba mucho, pero se me han ido cayendo los prejuicios uno a uno (risas). Son tipos muy respetables que creen en lo que hacen.

-Raúl Arévalo: Me sorprendió descubrir que hay personas muy normales haciendo un trabajo muy desagradable y violento.

-Vicky Luengo: Para mí, lo interesante ha sido indagar quiénes son los antidisturbios cuando se van a casa, después de vivir un día horrible.

-La serie toca temas candentes, como los okupas y los desahucios, ¿hablasteis de ello?

-Álex García: Víctimas son tanto el que no tiene donde vivir cómo al que le ocupan la casa. Lo que menos me gusta es la inseguridad que se está creando en la sociedad por culpa de los medios de comunicación. En el último año y medio, la gente está agitada, buscando formas de protegerse, desconfiando de los demás –lo he vivido con mis padres y mi familia– y es una pena.

-Patrick Criado: Todo ser humano tiene derecho a una vivienda digna, pero es verdad que no a costa de la persona a la que le ocupan la casa. Pagamos nuestros impuestos y a los políticos para que sea capaces de solucionar este conflicto. Y están obligados a hacerlo de forma urgente.

-Raúl Arévalo: Es un tema complicado que da para un debate largo... Cada caso es único y hay muchos... Ojalá viviéramos en un mundo donde no hubiera ni ejércitos, ni policías, pero en un sistema podrido como el nuestro, los antidisturbios son una herramienta necesaria. Ellos hacen un trabajo incómodo obedeciendo órdenes de bancos, políticos y jueces.

-Vicky Luengo: Tenemos que encontrar la solución. Tiene que ser una prioridad que todo el mundo tenga un techo bajo el que dormir.

-¿El rodaje fue divertido con tanto hombre junto?

-Álex García: Divertido no es la palabra. Aunque lo hemos pasado bien, ha sido un trabajo de mucha concentración, porque había que grabar cada escena a tope, ya fueran las 12 del mediodía o las 4 de la mañana. Entre toma y toma, me aislaba en una esquina y estaba solo, ¡y mira que soy de hablar! Pero había que estar muy metido. Es que éramos nosotros seis, pero un equipo de especialistas y una figuración brutal... había escenas en que no sabías quién era quién, de noche, con humo... No ha sido el trabajo más difícil, por el equipazo técnico, pero sí el que más me hecho plantearme qué estaba contando, cómo y por qué.

-Patrick Criado: Fue una experiencia única donde hice grandes amigos. Es verdad que había mucha testosterona junta (risas). Fue un trabajo intenso, pero divertido. Yo creo que del que más orgulloso estoy; no solo por lo que he podido aprender de mis compañeros y por la calidad del producto, sino por los prejuicios que he ido descartando. Eso te hace crecer mucho...

-Vicky Luengo: Nos hemos dado cariño mutuo (risas). Hemos hecho mucho equipo, aunque me enfrentaba a ellos de uno en uno y era más fácil. Pero ha sido un placer y he aprendido un montón.

-¿Os ha fichado alguna vez la policía?

-Patrick Criado: Me han parado mil veces, dentro y fuera del coche, pero no me han hecho ficha policial... todo llegará (risas).

-Raúl Arévalo: Fíjate... me han parado solo un par de veces en mi vida por la calle, en Madrid, para pedirme la documentación, y fue en 2006, cuando me pusieron rastas para rodar '¿Por qué se frotan las patitas?'. Se lo dije al policía y me respondió: «Así son las cosas, qué quiere que le diga»... Pues eso, malditos prejuicios.

-¿Cómo se presenta el invierno pandémico?

-Álex García: Pues con ilusión, porque presento mi primer corto como director, un documental que se llama 'Incendios más allá del teatro'. Estamos empezando a moverlo por festivales y tengo ganas de enseñarlo.

-Raúl Arévalo: Yo tengo ganas de rodar ya mi segundo largo (el primero fue 'Tarde para la ira', 2016), aunque aún tengo que acabarlo. A ver si superamos de una vez el covid-19 y empezamos a levantarla.

-Vicky Luengo: Yo he terminado 'Chabala', con Carolina Yuste, empiezo a rodar 'El sustituto' de Óscar Eibar y obra de teatro con Andrés Lima.

-Patrick Criado: Acabo de rodar un corto con Paco Plaza (y Sandra Escacena y Leticia Dolera), se llama 'The Same'. Es un 'thriller' musical...

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