CANDIDATO EN APUROS

La candidatura de Kayne West desata un llamamiento al boicot contra las Kardashian

El rapero reconoce que sus ambiciones presidenciales buscan restarle votos al demócrata Joe Biden

Kayne West y Kim Kardashian. 

Kayne West y Kim Kardashian.  / EFE / Caroline Blumberg

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Ricardo Mir de Francia

Ha pasado casi un mes desde de que el rapero Kanye West anunciara su quijotesca candidatura a la presidencia de Estados Unidos, un mes en el que no ha demostrado tener mucha prisa por poner en marcha los rodamientos de su campaña. Desde entonces no ha hecho más que un mitin de campaña, dos entrevistas y varios tuits. Y hay quien dice que ni siquiera está en el país. Las revistas del corazón lo sitúan en una remota isla del Caribe con su familia, donde estaría tratando de salvar su matrimonio con su también archifamosa mujer, Kim Kardashian.

Pero nada de eso ha servido para calmar la ansiedad de algunos demócratas, que vieron recientemente como West confirmaba sus sospechas al afirmar que su candidatura busca restarle votos al demócrata Joe Biden en las elecciones del próximo noviembre. "No te lo voy a negar, te lo acabo de decir. Afirmar que el voto negro es demócrata es una forma de racismo o de supremacismo blanco", le dijo el rapero a la revista ‘Forbes’, al ser preguntado al respecto.

Llamada al boicot

Sus palabras desataron la indignación de los demócratas en las redes sociales, donde proliferan desde entonces los llamamientos a boicotear los negocios del matrimonio West Kardashian. Una iniciativa que partió aparentemente de Joe Lockhart, quien fuera portavoz de Bill Clinton en la Casa Blanca. "Si Kanye quiere presentarse para ayudar a Donald Trump, golpeémosles en el bolsillo", escribió en Twitter. "Eso incluye a todos ellos. Ni conciertos ni perfume ni ninguna de las mierdas que venden". Además de haber facturado 140 millones de discos, West diseña zapatillas a un precio cercano a los 300 dólares, mientras la estrella de los 'realities’ tiene sus propias marcas de perfume, productos cosméticos y ropa interior. Ambos figuran en la lista de celebridades que más dinero ganan cada años, un listado en el que también figura la modelo y empresaria Kendall Jenner. 

Nadie en su sano juicio piensa que el rapero puede ganar las elecciones. De hecho, ni siquiera es matemáticamente posible, ya que ha llegado tarde para registrarse en varios estados. Pero no se descarta que pueda arañar decenas de miles de votos entre los afroamericanos, que votan casi exclusivamente demócrata. De ahí la preocupación de algunos estrategas del partido, que piensan que algunos estados cruciales podrían decidirse por estrecho margen, como ya sucedió hace cuatro años, cuando Trump ganó en Michigan por 11.000 votos y en Wisconsin por 23.000.

La inquietud de los demócratas se ha acentuado al ver como West contrataba a varios estrategas republicanos para ayudarle en su campaña, algunos de ellos cercanos al presidente. "Kanye me gusta mucho, pero yo no tengo nada que ver con que haya decidido presentarse", dijo hace unos días Trump para salir al paso de las sospechas de una posible confabulación entre ambos.

Partido del Cumpleaños 

West es trumpista, como demostró durante su visita a la Casa Blanca el pasado junio, en la que se presentó con una gorra roja del ‘Make America Great Again’. Y Kardashian habría asesorado al yerno del presidente, Jared Kushner, en sus planes para reformar el sistema penal. Pero en estas elecciones, el rapero comparece como independiente bajo la bandera del Partido del Cumpleaños, como ha bautizado a su formación política. “Lo llamo así porque si ganó será el cumpleaños de todo el mundo”, le dijo a ‘Forbes’ en una entrevista en la que confesó también que no ha votado nunca en su vida. 

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Como lugarteniente para la vicepresidencia ha escogido a Michelle Tidball, una mujer desconocida de Wyoming, donde los West-Kardashian tienen un rancho, que dice ganarse la vida como "formadora en vida bíblica". Ambos presentaron el lunes en su página web los 10 puntos de su programa, cada uno de ellos acompañado por un versículo bíblico. Un programa que incluye restaurar el rezo en las escuelas, reformar la policía, promocionar la cultura o proteger el medio ambiente. 

Lo que no se sabe es si West volverá a hacer campaña. Su único mitin no fue demasiado bien. Fue a mediados de julio en Carolina del Sur. El rapero compareció vestido con un chaleco de camuflaje y dedicó su parlamento a hablar del aborto, el divorcio y su fe cristiana. Pero lo hizo de forma tan personal que acabó llorando, al recordar cómo su padre quiso como su madre abortara al concebirlo o cómo él mismo tuvo dudas después de que su mujer se quedara embarazada del primer hijo de la pareja. El desenlace de aquel mitin llevo a Kardashian a recordar desde las redes sociales que su marido padece un trastorno bipolar. La modelo le pidió al público "compasión" tras afirmar que "sus palabras no siempre se alinean con sus intenciones".