ENTREVISTA

José Moro: "La vida siempre es un motivo para brindar"

El empresario, premio al CEO del año, ha publicado 'Si lo sabes escuchar, el vino te habla'

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Luis Miguel Marco

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El año pasado se convirtió en el primer bodeguero de la historia en entrar en la lista Forbes España de los 100 empresarios líderes en innovación. Y a principios de marzo, el presidente de Bodegas Emilio Moro, José Moro (Pesquera de Duero, Valladolid, 1960) recibía el premio al CEO del año en comunicación e influencia que otorga el Club CEO España. El coronavirus ya empezaba a hacer su aparición en España y con él se han eclipsado muchos brindis.

-El libro en el que cuenta su historia y la de la bodega lo ha titulado 'Si lo sabes escuchar, el vino te habla'. Esa frase era de su padre. ¿Qué le dice ahora el vino?

-El título es algo figurativo. Es más un filosofía de vida. Que hay que ser buena gente e ir con la cabeza bien alta, como decía mi padre, Emilio. En ese sentido yo veo el vaso medio lleno ante las dificultades que estamos pasando. Hoy en día no hay que achicarse, no hay que ver esto como una desgracia, sino hay que verlo como una oportunidad. Habrá que hacer cambios y afrontar los negocios desde otra perspectiva. El vino te habla porque es cultura, porque es saludable y, si se bebe con moderación no emborracha, solo embriaga, y saca lo mejor de las personas. 

-Nunca se había puesto tanto énfasis en brindar por la salud como hasta ahora.

-Sin duda. Pero el tema sanitario ha arrastrado a otros problemas económicos a los que creo todavía no les hemos visto del todo la cara. No quiero ser pesimista, pero creo que ahora mismo la gente está todavía con la euforia del hemos podido, aunque el virus siga ahí. Hemos recuperado la calle, la luz, la vida... pero ahí tenemos el incremento del paro, la bajada importante del PIB, el freno en el consumo. Habrá que ver qué pasa y yo creo que septiembre será el mes clave. Hemos ganado una batalla, pero la resaca será importante.

-¿Y qué hacer, ustedes que exportan a 70 países, cuando el problema es global?

-Pues ampliar mercado. Si antes nos centrábamos en la hostelería y en la restauración en un 80% y hacíamos poco caso a la superficie comercial y al comercio 'on line' esto va a tener que cambiar para intentar hacer frente a una catástrofe así. Tendremos que dar una vuelta a lo que teníamos y seguir haciendo una bodega más moderna, más digital, más productiva... entender mejor todo eso que está pasando. Nosotros ya sentamos las bases para hacer una bodega del futuro. Esa fue nuestra apuesta.

-El campo ha seguido mientras su ciclo natural.

-Y nosotros hemos seguido encima. No hemos hecho un erte en la empresa. Somos unos 110 trabajadores fijos más los que contratamos temporalmente para el trabajo en el viñedo. 

-En la presentación del libro se emocionó al decir: "El éxito no es lo que tengo, sino con quien lo he conseguido". Tercera generación de un negocio familiar. 

-Fíjese en ese dicho: "Es tan pobre que solo tiene dinero". Pues eso. Siempre he tenido a la familia presente, con todos los problemas que puedan surgir en una empresa familiar. Todos hemos arrimado el hombro en un proyecto tan ilusionante, desde que empecé con un lagar que me dejó mi padre.

-¿Es en el que tuvo que meter el agua con una tubería cavando una zanja a pico y pala?

-Así es, ahí lo cuento. Marcado de alguna forma el camino que íbamos a seguir en Ribera de Duero.

-En abril del 2008 crearon la fundación. Gracias al vino llevan agua potable donde no hay.

-Ese fue el último acto al que acudió mi padre. Hasta entonces habíamos estado ayudando a muchos tipos de organizaciones pero así pusimos en marcha el programa El vino ayuda al agua. Llevamos tres años llevando agua y montando depuradoras en escuelas de Chiapas, en México, con resultados espectaculares: son ya más de 150. Seguimos en Colombia con una comunidad indígena y este año vamos a apoyar un proyecto de higiene y letrinas para los refugiados venezolanos en Lima (Perú). Mi idea es seguir año tras año porque es una de las cosas que más alegría me da, poder ir a visitar en noviembre esas poblaciones es de las vivencias de las que más he aprendido. En España también hemos echado una mano al padre Ángel de Mensajeros de la Paz y a otros proyectos.

-No me ha descrito antes el viñedo.

-He estado esta semana recorriendo las fincas y nunca había visto el campo tan bonito, con tanta fuerza, con tanta energía, con tantos racimos pequeñitos. Está precioso, descomunal. Aunque todo se puede torcer en el último momento, todo apunta a que la cosecha será inmejorable. Con lo cual tenemos otro problema, porque si las bodegas no han sido capaces de vender todo lo que tenían y hay mucho 'stock' acumulado a ver si la cosecha se va a poder coger toda entera y a qué precio se va a pagar la uva. Con la crisis está claro que va a haber una demanda de vinos más jóvenes y más baratos.

-¿Y usted por qué brindaría?

-La vida siempre es un motivo para brindar. Por la vida, porque a pesar de las desgracias que trae a veces, es maravillosa. La propia naturaleza es la que nos está diciendo algo, que cada cual lo interprete a su manera. Tenemos que cuidar más este planeta y empatizar más con los problemas que existen en la sociedad. Por eso quiero brindar por la vida, porque continuamente nos está dando oportunidades.  

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