02 abr 2020

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RESURRECCIÓN

El zasca de María Jimenéz a Bertín

La artista, recuperada aunque con secuelas, reaparece en 'Mi casa es la tuya'

El Periódico

María Jiménez, en la celebración de su 70 cumpleaños en Sevilla.

María Jiménez, en la celebración de su 70 cumpleaños en Sevilla. / JUAN JOSÉ ÚBEDA / GTRES

La cantante María Jimenez, que el pasado 3 de febrero cumplió los 70, estuvo el pasado verano casi tres meses ingresada, primero en Cádiz, y luego en la UCI del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla debatiéndose entre la vida y la muerte a consecuencia de una obstrucción intestinal. Finalmente logró salir adelante. Ella fue la protagonista, por segunda vez, el pasado viernes de 'Mi casa es la tuya', el espacio que conduce Bertín Osborne donde demostró que, aunque con alguna secuela y en rehabilitación, ha regresado con humor, genio y una figura con algunos kilos menos. "Yo no me enteré de nada, fue una cura de sueño tremenda", bromeaba en lo que llamó "la resurrección de la alegría".

La artista, de todas formas, aprovechó para lanzar un reproche a Bertín. "En todas las televisiones anunciaban que me quedaban los últimos minutos de mi vida, y aprovechasteis y pusisteis el programa [que habían grabado previamente], mamones", le dijo Jiménez a Bertín, con esa personalidad arrolladora que ella tiene, a lo que Bertín le respondió que "ya estaba previsto", respuesta que a la artista no convenció en absoluto. "No estaba muerta, estaba de parranda", bromeó Jiménez en otro momento del programa, grabado en su casa gaditana de Chiclana y que tuvo también como invitados a Pitingo y a Miguel Poveda, con el que por cierto ha grabado unas canciones en su regreso musical que está siendo muy seguido en Youtube.

Isabel, hermana cinco años menor que María Jiménez, fue la encargada de narrar cómo fueron esos tres meses en los que la cantante permaneció inconsciente. Aunque primero fue atendida en Cádiz, la familia, con su hijo Alejandro al frente, decidió trasladarla a Sevilla, donde le realizaron una traqueotomía que acabó por ser crucial en su recuperación. Los médicos, finalmente, descubrieron que su problema no era un cáncer de colón, sino un gran obstrucción. De resultas no aye bien de un oído y su pierna izquierda no funciona como antes, a pesar de las dos horas de rehabilitación diaria a las que se somete. "Se me han quedado los dedos equinos", explicó. Como demostró en el programa, que acabó entre palmas y con otros invitados, entre ellos Remedios Amaya y el padre patera, sus cuerdas vocales siguen dando guerra.