22 feb 2020

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ADIÓS A LOS PRIVILEGIOS

Otras 'desbandadas' reales

El príncipe Enrique y Meghan renuncian a su condición real para pasar más tiempo en EEUU, como ya hicieron otros miembros de la monarquía

Mireya Roca

El príncipe Enrique y Meghan Markle posan el día del anuncio de su compromiso, el  27 de noviembre del 2017, en el palacio de Kensington.

El príncipe Enrique y Meghan Markle posan el día del anuncio de su compromiso, el  27 de noviembre del 2017, en el palacio de Kensington. / AP / DANIEL LEAL

La decisión de apartarse de la familia real británica hecha pública este miércoles por el príncipe Enrique Meghan Markle no es la primera ni la última que acontece en el círculo monárquico europeo. El mediático matrimonio abandonará sus funciones de primer rango para pasar más tiempo en EEUU, como ya hicieron otros miembros de la monarquía antes que ellos, aunque cada vez que se produce una noticia de este tipo se levanta una polvareda. 

Uno de los casos que más revolucionó este exclusivo mundillo fue el de Eduardo VIII. En realidad, el duque de Windsor protagonizó el mayor escándalo de la monarquía británica en lo que se refiere a derechos dinásticos. Tras la muerte de su padre, Jorge V, el 20 de enero de 1936, un día después, Eduardo VIII, de 42 años, subió al trono, pero su reinado fue uno de los más breves de la historia de Inglaterra: abdicó por amor a la estadounidense Wallis Simpson. El 11 de diciembre de 1936, solo 325 días después de su gran día, leyó su renuncia ante los micrófonos de la BBC. Su decisión de proponerle matrimonio a la joven estadounidense, dos veces divorciada, originó una crisis constitucional y no vio otra salida. Fue sucedido en el cargo, Jorge VI, padre de la actual reina Isabel II.

"Todos conocéis los motivos que me han impelido a renunciar al trono, pero quiero que sepáis que al renunciar a mis derechos jamás olvido a mi país y al Imperio, que como príncipe de Gales y como rey he servido siempre fielmente. Debéis creerme cuando os digo que me era imposible, sin la ayuda y el apoyo de la mujer a la que amo, soportar la pesada carga de las responsabilidades y cumplir mis deberes de rey". Con estas palabras, anunció Eduardo VIII, hasta entonces rey del Reino Unido, los dominios de la Mancomunidad Británica y emperador de la India, su difícil decisión. Su historia sorprendió al mundo, ha inspirado infinidad de guiones cinematográficos y, sin lugar a dudas, creó un precedente en las casas reales. 

Deserción de tres días

De hecho, a lo largo del siglo XX se produjeron muchas 'desbandadas' reales. Otra muy comentada, aunque breve, y que respondió a fines políticos fue la de Balduino I de Bélgica. La abdicación del rey belga duró solo tres días, concretamente del 3 al 5 de abril de 1990, el tiempo justo para no tener que sancionar una ley que despenalizó el aborto en su país. La normativa topaba directamente con sus creencias, así que no ratificó este derecho de las mujeres y, una vez lo hizo el Parlamento, regresó a su cargo como rey de los belgas.

La reina Beatriz de Holanda, tras casi 33 años en el trono, anunció su abdicación en favor de su hijo, el príncipe Guillermo. La monarca accedió precisamente al trono el 30 de abril de 1980 al abdicar su madre, la reina Juliana, que hizo el anuncio al cumplir los 71 años. En este país la abdicación es ya habitual en los monarcas ancianos. Conocida como la 'princesa sonrisa', Beatriz se casó en 1966 con el alemán Claus van Amsberg, que falleció en el 2002. Tuvieron tres hijos, el príncipe heredero Guillermo (1967), Friso (1968) y Constantino (1969).

De este modo, la jefatura de Estado pasó al príncipe Guillermo, casado desde el 2002 con Máxima Zorreguieta. La pareja, que tiene tres hijas, es la más popular de la familia real holandesa.

Renuncia a la línea sucesoria por amor

Friso, el hermano del rey Guillermo de Holanda, también se quiso distanciar de sus funciones como 'royal' para casarse con Mabel Wisse, una polémica mujer que pudo haber ejercido de espía para los servicios secretos holandeses en los años 90. Para ello se enfrentó al Gobierno y a su madre, la entonces reina Beatriz. 

La pareja se casó en el 2000, él renunció a su lugar en la línea sucesoria y ambos se fueron a vivir a Londres. Friso falleció en el 2013 a causa de las lesiones que le causó un accidente de esquí. Actualmente, su viuda ostenta el título de princesa y mantiene una excelente relación con la familia real holandesa.

Christopher O'Neill, el  actual marido de la princesa Magdalena de Suecia, renunció también a los títulos de príncipe y duque que le corresponderían por ser el marido de la hija pequeña de los reyes suecos. El comunicado que la casa real sueca emitió el 17 de mayo del 2013, fue escueto pero dejaba claro que O'Neil decidía mantener sus negocios, además de la doble nacionalidad, la norteamericana y la británica, que ya tenía de soltero.

Fuera de Europa, concretamente,en la casa imperial nipona, la princesa Mako, sobrina del nuevo emperador Naruhito,  renunció a sus privilegios reales por amor hacia su excompañero de la universidad Kei Komuro, con quien se comprometió en septiembre del 2017.

Mientras que la princesa Hayako, la última de las tres hijas de la princesa Hisako y el fallecido príncipe Takamado (Norihito), primo de Akihito, el actual emperador de Japón, abandonó la familia real para casarse por amor con el plebeyo Kei Moriya. Al contraer matrimonio, Hayako renunció a su condición real y adoptó el apellido de su marido, empleado en el grupo Misubishi.