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UN CONCURSO DE ALTA GASTRONOMÍA

Cuando el jurado son los hermanos Roca

El Celler de Can Roca y el BBVA montan una final a lo 'Masterchef' para seleccionar a 10 becados

Luis Miguel Marco / Girona

Los hermanos Roca y Óscar Moya escuchan a uno de los aspirantes, que explica su plato.

Los hermanos Roca y Óscar Moya escuchan a uno de los aspirantes, que explica su plato. / JORDI RIBOT / ICONNA

Vienen de toda España y hasta de Costa Rica y Bolivia. No son celebridades pero aspiran a llevar grabado su nombre en una chaquetilla. Y se presentan a una final con los hermanos Roca de jurado. Hasta han tenido un reloj marcando el tiempo de descuento: dos horas para preparar seis raciones de un plato de libre elección. Un ‘Masterchef’ en bandeja.

Uno de los aspirantes monta un plato de pulpo. 

El Celler de Can Roca y el BBVA han escogido a los 10 ganadores (siete para cocina y tres para sala) de las nuevas becas en innovación gastronómica del Celler y lo han hecho este miércoles cocinando en directo, dando explicaciones de maridaje de vinos y platos, elaborando cócteles y examinándose en un amplio salón de Mas Marroch, el centro de eventos que los hermanos Roca tienen en Vilablareix, a las afueras de Girona. "O jugamos al máximo nivel o no jugamos, por eso este tinglado. Estamos muy contentos porque hemos visto buen rollo entre ellos y mucha ilusión. Lo que queremos es que expliquen a través de un plato su talento, su actitud y su garra", explicaba Joan Roca. "Con el concurso podemos visualizar el esfuerzo de todos estos jóvenes que quieren venir al Celler de Can Roca y lo que cuenta es que solventen las adversidades de una cocina que no es la suya. Ha sido difícil escoger. Al final han sido los pequeños detalles porque el planteamiento de cada plato tenía sentido".  

Los Roca y Óscar Moya, del BBVA, toman notas para deliberar.

"Yo he preparado un plato basado en la historia de vida de la gamba, producto de proximidad, desde que es una cría hasta la edad adulta", explicaba Eric Montes, de 17 años y de Vilanova i la Geltrú. "Esta es una oportunidad única para aprender", añadía. Junto a él han obtenido la beca Maia Aguilar, Oswaldo Javier Arias, Noureddine Jalloul, Johan Manuel Pelloni y la gallega Ana de la Calzada. "Yo soy de A Coruña y he preparado una caballa marinada y ahumada con un producto que creo que se ha de reivindicar que es la berenjena. Con ella he hecho un humus y un helado".

Defendiendo la sala estarán becados en el restaurante triestrellado de los Roca Gloria García, de Castellón, Rocío Yagüe, de Madrid y José Manuel Mera, que viene de Santiago de Compostela. "He hecho un cóctel basado en Sean Connery haciendo de James Bond, con un toque de whisky ahumado, para darle este toque más escocés del actor", ha explicado.

Una de las aspirantes explica su plato al jurado.

Los 30 jóvenes que han participado en la final han sido seleccionados de entre 393 candidatos, estudiantes de hostelería de último curso en una escuela oficial. Se ha tenido  en cuenta el expediente académico, la experiencia profesional y la creatividad de los aspirantes en un vídeo de presentación. "Lo mejor ha sido verlos trabajar en directo. Ver cómo se organizan y resuelven. El cliente cada vez sabe más y es más exigente y nosotros debemos serlo también". Joan, Josep y Jordi Roca iban paseando entre las cocinas siguiendo la evolución de los aspirantes, todos con delantal negro, camisa y gorro blanco. Alrededor, un enjambre de cámaras recogía la prueba y el resultado final. 

Un menú en la cumbre

Joan Roca se ha mostrado también muy satisfecho del menú protesta que hicieron para la inauguración de la Cumbre del Clima de Madrid. "Fue muy importante ese reto. Siempre decimos que la cocina sirve para contar historias, pero también sirve para contar problemas, en este caso a jefes de Estados que lo entendieron a la perfección. Estaba todo muy bueno, pero en cada plato había un mensaje muy potente".

La espera de los candidatos.

También he recordado Roca la importancia del libro 'Raíces', en el que también ha participado. "Es uno de esos libros que teníamos que haber hecho hace mucho tiempo. Para nosotros siempre han tenido una importancia vital los productores, pero había que ponerles cara y nombre, había que explicar sus historias y compartirlas.Y era importante que todos los sectores estuvieran representados: la agricultura, la ganadería, la pesca. Que los focos estuvieran puestos en ellos y no en nosotros. Y que se reconozca, y se pague, su trabajo. Porque sin producto, como decía Sacha Hormaechea en la presentación no hay cocina. Y sin ellos, añado yo, no somos nadie".